El juzgado da la razón a La Laguna y ratifica la clausura de Tricampa

Tricampa ocupa una parcela situada en San Miguel de Geneto que en la década de los 90 y durante los primeros años del nuevo siglo se utilizó como depósito de vehículos

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El concejal de Urbanismo, Santiago Pérez./
El concejal de Urbanismo, Santiago Pérez./

El juzgado de lo contencioso-administrativo número 4 de Santa Cruz de Tenerife ha dado la razón a la Gerencia de Urbanismo de La Laguna al desestimar el recurso de la empresa Tricampa Servicios de Automoción, ratificando así la orden de clausurar la actividad.

Tricampa ocupa una parcela situada en San Miguel de Geneto que en la década de los 90 y durante los primeros años del nuevo siglo se utilizó como depósito de vehículos; hasta 2011, cuando cesó casi por completo su actividad, según muestran las imágenes aéreas captadas por la empresa pública Grafcan

Entre 2011 y 2016, año en el que fue adquirida por los nuevos propietarios, solo se aprecia un uso residual de la parcela, ocupada puntualmente por algunos vehículos. A partir de entonces se reactiva la antigua actividad de campa, que se complementa con un servicio de limpieza y taller de mantenimiento, para lo que amplía la superficie de uso mediante la realización de diversas actuaciones urbanísticas.

Expedientes abiertos

Los distintos expedientes abiertos contra Tricampa por parte de la Gerencia de Urbanismo de La Laguna revelan que ni las obras ejecutadas ni la actividad desarrollada cuentan con licencia municipal. Si bien trataba de contar con título de actividad mediante la presentación de sucesivas comunicaciones previas, todos estos títulos decaían en su eficacia, toda vez que no contaban con un requisito previo fundamental según la Ley de Actividades Clasificadas de Canarias y la Ley del Suelo de Canarias: la compatibilidad de uso urbanístico.

Este hecho llevó a la Gerencia de Urbanismo, bajo la dirección de Santiago Pérez, a poner en marcha diversos procedimientos para restablecer el orden perturbado e intentar frenar una actividad clandestina que invade más de 100.000 metros cuadrados de suelo. La actividad clandestina estaba sirviendo de aliciente a otras empresas de idéntica actividad que pretendían instalarse en suelos no aptos para este uso urbanístico.