Carlos Belda es un nombre de gran recorrido en el entramado cultural en Canarias. Actualmente, con amplio bagaje a sus espaldas, es el encargado de dirección de Teatro El Sauzal, entre otras ocupaciones. Considera que la principal falta de sector en las Islas es la ausencia de un proyecto sólido que no sólo cubra las necesidades del presente inmediato: “Creo que en los años de Democracia y Autonomía que llevamos no hemos sabido crear estructuras sólidas que ayudaran a organizar el sector”, señala.
- ¿Hablando de cultura en Canarias, ¿Cree usted que cualquier tiempo pasado fue mejor?
- En algunos aspecto así es, pero no solo en Canarias. Creo que el nivel de intrusismo que sufrimos a causa de la fascinación que el resto de la sociedad tiene últimamente por el mundo de la creación nos ha sumido en una maraña de confusión en la que es muy difícil colocar cada cosa en su sitio. La calidad se ha visto perjudicada y es difícil encontrar discursos que vayan más allá de la necesidad de los creadores de ganarse la vida con lo que hacen.
- En algunos aspecto así es, pero no solo en Canarias. Creo que el nivel de intrusismo que sufrimos a causa de la fascinación que el resto de la sociedad tiene últimamente por el mundo de la creación nos ha sumido en una maraña de confusión en la que es muy difícil colocar cada cosa en su sitio. La calidad se ha visto perjudicada y es difícil encontrar discursos que vayan más allá de la necesidad de los creadores de ganarse la vida con lo que hacen.
- ¿En algún momento ha sentido que esto de los conciertos y obras de teatro, de la promoción cultural, funcionaba como debía en las Islas?
- Desde el punto de vista de la cantidad no estamos mal sin embargo hay un caos considerable.
Creo que en los años de Democracia y Autonomía que llevamos no hemos sabido crear estructuras sólidas que ayudaran a organizar el sector. Ha habido personas que han tenido proyectos interesantes y los han sacado adelante con mucho acierto pero no hemos tenido gente con el nivel cultural suficiente para pensar un sector solido y con futuro.
- ¿Qué se le debe pedir a las instituciones, además de apoyo económico, para un correcto funcionamiento del sector cultural?
- Un proyecto, acertado o equivocado, un plan de futuro para un sector fundamental en el archipiélago, somos ya más de 2 millones de personas y recibimos 14 millones de turistas. Hace falta simplemente un proyecto claro, gente capacitada y dinero para llevarlo a cabo.
- Hay un comentario generalizado entre productores y gestores culturales que los espectáculos que requieren de compra de entradas no están llenando -salvo contadas excepciones-, que existe un descenso notable en la venta de entradas... ¿tiene usted esa sensación?
- Es muy difícil competir con instituciones que contemplan la gratuidad de los espectáculo como parte de su política, tanto para adultos como en las etapas llamadas de creación de nuevos públicos. Si no se acostumbra a la gente a tener que pagar desde las más tierna infancia y luego hay competencia desleal desde algunas instituciones públicas, es normal que eso suceda. Creo que es uno de los graves errores que se han cometido a causa de no haber tenido una correcta planificación sectorial.
- ¿Es usted de los que piensa que la gratuidad de los conciertos y los grupos de versiones son un poco pan para hoy...
- Sí, con rotundidad.
- Desde el punto de vista de la cantidad no estamos mal sin embargo hay un caos considerable.
Creo que en los años de Democracia y Autonomía que llevamos no hemos sabido crear estructuras sólidas que ayudaran a organizar el sector. Ha habido personas que han tenido proyectos interesantes y los han sacado adelante con mucho acierto pero no hemos tenido gente con el nivel cultural suficiente para pensar un sector solido y con futuro.
- ¿Qué se le debe pedir a las instituciones, además de apoyo económico, para un correcto funcionamiento del sector cultural?
- Un proyecto, acertado o equivocado, un plan de futuro para un sector fundamental en el archipiélago, somos ya más de 2 millones de personas y recibimos 14 millones de turistas. Hace falta simplemente un proyecto claro, gente capacitada y dinero para llevarlo a cabo.
- Hay un comentario generalizado entre productores y gestores culturales que los espectáculos que requieren de compra de entradas no están llenando -salvo contadas excepciones-, que existe un descenso notable en la venta de entradas... ¿tiene usted esa sensación?
- Es muy difícil competir con instituciones que contemplan la gratuidad de los espectáculo como parte de su política, tanto para adultos como en las etapas llamadas de creación de nuevos públicos. Si no se acostumbra a la gente a tener que pagar desde las más tierna infancia y luego hay competencia desleal desde algunas instituciones públicas, es normal que eso suceda. Creo que es uno de los graves errores que se han cometido a causa de no haber tenido una correcta planificación sectorial.
- ¿Es usted de los que piensa que la gratuidad de los conciertos y los grupos de versiones son un poco pan para hoy...
- Sí, con rotundidad.
- A usted, particularmente, ¿hay algún grupo o compañía de teatro que le haga salir de casa y pagar una entrada?
- No hay nada mejor que ver un buen espectáculo. En cualquier caso los profesionales de la cultura somos un público nefasto. Si nos va bien no tenemos tiempo de ir a ver casi nada porque estamos muy ocupados en los mismos horarios o tenemos que descansar o tener vida familiar, y si nos va mal no podemos permitirnos pagar las entradas. Los artistas en Canarias somos pobres.- ¿En qué proyecto anda metido Carlos Belda?
- Fundamentalmente en la dirección del Teatro El Sauzal y la distribución de Cambuyón. Hay algunos proyectos a punto de salir de la gaveta pero es pronto para hablar de ellos.
