Una oleada de escritores, entre los que figuran premios canarios y nacionales, así como instituciones relevantes del ámbito literario, han reclamado al Cabildo de Tenerife que la Casona de Estébanez-Borges, un lugar cargado de historia para la literatura insular, se convierta en un espacio dedicado a la literatura y en una Casa Museo de Escritores, y no en un satélite del Centro de Fotografía Isla de Tenerife (TEA), como impulsa el área de Cultura del Cabildo, liderada por el Partido Popular.
A través de una recogida de firmas impulsada por la revista Trasdemar, más de 100 personas del ámbito literario —entre ellas Cecilia Domínguez Luis, Elsa López, Juan-Manuel García Ramos, Juan Carlos Mestre, Alícia Llarena González, Benito Cabrera, Víctor Álamo de la Rosa, Rafael-José Díaz, Daniel Bernal Suárez, Ernesto Suárez, Ricardo Hernández Bravo o Antonia Molinero— han reclamado al Cabildo insular que abandone la idea de destinar este espacio a un uso vinculado a la fotografía y, en su lugar, haga honor a su herencia literaria y poética.
Un lugar ligado al Himno de Canarias
La petición se fundamenta en el importante legado literario de esta vivienda. El primer verso del Himno de Canarias se enraíza en este espacio: la frase “soy la sombra de un almendro” procede de los versos de Nicolás Estévanez: “mi patria no es el mundo / mi patria no es Europa / mi patria es de un almendro / la dulce, fresca, inolvidable sombra”.
Desde la revista recuerdan que “la Casona Estévanez-Borges representa un símbolo de identidad y atesora la memoria histórica de un enclave cultural en la ciudad universitaria de La Laguna, Patrimonio de la Humanidad, que fue residencia de escritores, tertulia literaria y gabinete de arte, con el taller del artista canario Francisco Borges Salas (1901-1994)”.
Críticas al uso previsto por el Cabildo
Por ello señalan que la decisión de dedicar ese espacio a un anexo del centro insular de fotografía supone una desconsideración hacia “el valor patrimonial y literario que representa la Casona y el almendro que aún se conserva durante el proceso de restauración, y que forma parte del imaginario romántico de la poesía canaria y de la letra del Himno oficial de Canarias”.
El escritor Rafael-José Díaz explica que apoya la propuesta de Trasdemar de dedicar este espacio a la literatura porque “en Tenerife no hay, al menos dependiente del Cabildo, ninguna institución de este tipo”. Una situación que contrasta con Gran Canaria, donde, recuerda Díaz, existen al menos cinco casas museo: Tomás Morales, Pérez Galdós, Colón, León y Castillo y Antonio Padrón. “La diferencia frente a Tenerife, donde hay cero casas museo, es notoria”, señala.
Díaz subraya además que “esta casa no es cualquier casa”, ya que está vinculada a Nicolás y Patricio Estévanez, y en ella todavía pervive el reconocido almendro del poema ‘Canarias’.
Un espacio para la literatura
Desde su punto de vista, “es importante que el Cabildo asuma la gestión de este espacio como un centro dedicado a la literatura en general”, especialmente cuando la institución insular no publica libros, no organiza encuentros literarios y mantiene cerrada la librería del Cabildo, a la espera de la restauración del Teatro Baudet.
El autor considera que el Cabildo frivolizaría si finalmente no destina el espacio a este uso, ya que “no está vinculado de ninguna manera a la fotografía y sería una oportunidad perdida”. El poeta Coriolano González Montañez opina en el mismo sentido. Desde su punto de vista “en un territorio que adolece de casas museos dedicados exclusivamente a la literatura perder la oportunidad de este lugar sería casi un delito”.
Rellenar un hueco cultural
González Montañez defiende que este es un espacio que se ha convertido en una leyenda literaria. Por ello se suma a la petición para que este espacio sea “para la literatura y solo para la literatura”, es decir, “un lugar donde pueda mostrarse la riqueza de los escritores y escritoras de esta tierra, un espacio abierto en el que cualquier persona que quiera conocer ese aspecto de nuestra cultura pueda acceder, donde podamos caminar por esos espacios”.
Esta visión también la comparte el escritor Daniel Bernal Suárez, quien defiende la propuesta de Trasdemar porque "supone llenar un hueco que existe en la oferta cultural de Tenerife, específicamente en el campo literario". Por ello su reclamo es que, se haga un uso literario de este espacio y se dote de una programación "coherente, integral y de calidad". "Podría ser un punto que impulsara las actividades literarias en Tenerife más allá de los concebidos festivales que se realizan, que son muy genéricos y están más establecidos, sino que fuera algo más abierto y que permitiera ese impulso a la creación y al reconocimiento de un legado del patrimonio literario de las islas", solicita Suárez.
Respaldo institucional
Aparte de una larga lista de autores canarios, nacionales y alguno que otro latinoamericano, la propuesta también cuenta con el respaldo de instituciones como el Ateneo de La Laguna, el Centro de la Cultura Popular Canaria, la Asociación de Periodistas de Tenerife (APT), la Fundación Academia Canaria de la Lengua, la Asociación Cultural Canaria de Escritores y Escritoras (ACTE), la Librería de Mujeres o la Fundación Canaria Tamaimos.
