La Fundación de Arte y Pensamiento Martín Chirino inaugura este viernes 22 de mayo, a las 20.00 horas, la exposición Martín Chirino: Homenaje a Marinetti. La velocidad en infinitivo; un proyecto expositivo comisariado por Pedro Alberto Cruz -experto en vanguardias históricas, crítico de arte y poeta-, y Jesús M. Castaño -director de la Fundación Martín Chirino-, que reúne gran parte de la obra del ciclo Homenaje a Marinetti, en la que trabajó el escultor grancanario a comienzos de los años 90 del pasado siglo y que mantuvo casi hasta el final de su vida.
La muestra estará abierta al público hasta el 30 de agosto en el Castillo de La Luz -sede de la Fundación de Arte y Pensamiento Martín Chirino-, y se acompaña con la edición del quinto título de la Enciclopedia Martín Chirino: una monografía redactada por Pedro Alberto Cruz en la que se profundiza en esta serie que Martín Chirino dedicó a Filippo Tommaso Marinetti, impulsor del Futurismo. Este movimiento artístico, nacido en Italia a comienzos del siglo XX, tuvo su momento fundacional en el manifiesto redactado por el propio Marinetti, y que se publicó, en febrero de 1909, en el periódico francés Le Figaro.
Presentación del proyecto
La Fundación Martín Chirino acogió este mediodía la presentación de Martín Chirino: Homenaje a Marinetti. La velocidad en infinitivo en un acto informativo que contó con la presencia los dos comisarios del proyecto: Jesús M. Castaño, director de la Fundación Chirino, y Pedro Alberto Cruz.
Con este proyecto Martín Chirino: Homenaje a Marinetti. La velocidad en infinitivo “vamos completando la Enciclopedia Martín Chirino que empezamos hace seis años en esta institución, y cada año vamos presentando al escultor por sus series, y en cada título se lo encargamos a un experto y en esta ocasión ha sido Pedro Alberto Cruz, con el que comisariamos esta exposición”, explicó Jesús M. Castaño. El director de la Fundación Martín Chirino agradeció el apoyo y la financiación de diversas instituciones como son el Gobierno de España, Cabildo de Gran Canaria y Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, así como la aportación de la Fundación "la Caixa" a través de CaixaBank y la Fundación DISA, “sin las que nunca podríamos haber llevado a cabo esta iniciativa”.
Destacó Castaño que “el montaje de la exposición es especial y se articula como un eco tridimensional y escenográfico de una de las fotografías de Mauro Camuzzi a la bailarina y coreógrafa Gianina Censi, y para el que hemos contado con la valiosa colaboración de dos profesionales de esta isla como son los arquitectos Juan Espino y Ana Fernández Palacios, dos profesionales que han sabido interpretar las indicaciones que les di con un montaje sutil que han puesto en valor la obra de Chirino jugando con las directrices que marcaba la corriente futurista”.
Por su parte, Pedro Alberto Cruz señaló que “en esta monografía y la exposición que la sustenta la interpretación de que Martín Chirino hace de la velocidad de Marinetti está vaciada de cualquier componente político”. Recordó que “el futurismo en España casi no tiene arraigo” y que la serie de Chirino nace de una “manera espontánea y tardía” sin conexión alguna con este movimiento de vanguardia.
La exposición
La exposición Martín Chirino: Homenaje a Marinetti. La velocidad en infinitivo presenta, en el Castillo de La Luz, un corpus de las diecisiete esculturas en hierro forjado empavonado que integran la serie Homenaje a Marinetti. Chirino trabajó en este ciclo escultórico desde 1990 hasta 2017, en lo que supone uno de los proyectos capitales de la fase final de su producción. La presente muestra ofrece la oportunidad de contemplar otras obras ligadas a dicha serie, como es el caso de Raiz (1990) -un aguafuerte sobre papel Arches- y el Carnet de trabajo Marinetti -realizada con ceras y lápiz sobre papel-. El discurso curatorial arranca con la escultura Viento (130), del año 1965. A través de esta escultura se comprende cómo Chirino, una vez dominada la morfología del viento, la aceleró por medio de la velocidad futurista.
Este factor de la velocidad – traducido por Chirino en una espiral que se abre al espacio a modo de rúbrica – es contextualizado mediante una reconstrucción del imaginario de Marinetti. El futurismo se articuló como uno de los frentes revolucionarios más beligerantes de los inicios del siglo XX: su explícita ruptura con la tradición, la exaltación de la era industrial y, por ende, de la máquina y de la velocidad impactaron notablemente en las artes plásticas, así como en la literatura, música, arquitectura y moda.
En la exposición se exhiben otras obras vinculadas al Futurismo como las fotografías Danza euritmica 1 y 2 (1930), de Mauro Camuzzi -en las que retrata a la bailarina y coreógrafa Gianina Censi-; el cuadro Juguetes (1919), óleo sobre cartón del artista uruguayo Rafael Barradas; además de abundante documentación y material gráfico y literario del movimiento futurista, como el manifiesto fundacional publicado en Le Figaro, libros y catálogos de exposiciones, entre otros.
La exposición Martín Chirino: Homenaje a Marinetti. La velocidad en infinitivo ofrece una selección de obra procedente de la colección del legado del artista grancanario, de colecciones particulares, de la Fundación “la Caixa” y Galería Senda (Barcelona), y Biblioteca General y de Humanidades de la Universidad de La Laguna; y de colecciones institucionales como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) y del Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Trento y Rovereto, en Italia.
Una serie a destiempo
Martín Chirino realiza las diecisiete piezas que integran la serie Homenaje a Marinetti entre 1990 y 2017. “La última de ellas fue finalizada dos años antes de su fallecimiento; aspecto este nada baladí porque evidencia el interés que Chirino dispensó al padre del Futurismo durante toda la fase última de su obra”, explica Pedro Alberto Cruz, autor del nuevo monográfico de la Enciclopedia Martín Chirino que acompaña a la exposición, y comisario de la misma junto a Jesús M. Castaño.
En su opinión, y tal como se recoge en el texto de la publicación, “el artista canario vuelve a Marinetti para acelerar el ritmo de sus esculturas en hierro. Pero este retorno se produce tardíamente, cuando todo el vocabulario plástico de Chirino había alcanzado su plena madurez y se gestionaba mediante “conceptos esenciales”. Se podría decir que Homenaje a Marinetti constituye una serie a destiempo, no justificada por el contexto general del arte contemporáneo ni anticipada por el devenir mismo de la obra de Martín Chirino”.
Advierte el experto que las piezas de la serie Homenaje a Marinetti no son un homenaje al movimiento futurista en su conjunto por parte de Martín Chirino, sino la interpretación que el escultor hizo del imaginario de Marinetti. “Sería muy tentador -y hasta natural- utilizar la figura del autor del Manifiesto Fundacional del Futurismo como una sinécdoque para legitimar una extensión del homenaje de Chirino a la totalidad de esta corriente vanguardista”, afirma Pedro Alberto Cruz.
Hay que tener presente que Martín Chirino solo se fijó en Marinetti entre todos los actores futuristas posibles, “la figura de un escritor que, entre su prolífica producción, destacó como poeta, por sus intemperantes manifiestos y, dentro de estos, por la elaboración de una teoría poética harto sugerente”, apunta Pedro Alberto Cruz. Según el autor y experto en las vanguardias históricas “Chirino encuentra al Futurismo en un momento en que este ya no es un movimiento, sino un archivo histórico. Y, sin embargo, su obra conecta con él como si hubiera estado siempre ahí. La presencia de “impulsos futuristas” en Chirino no proviene de lecturas ni de influencias: emerge en su lenguaje escultórico como resultado natural de su investigación sobre el movimiento y la energía”.