Lia Kali atraviesa una etapa que define casi como un regreso al origen. Después de dos discos y en plena gira, la artista asegura que vuelve a sentirse “muy niña”, reconectada con el disfrute del proceso creativo que la llevó a empezar en la música.
Con esta energía viene a las Islas — el 1 de mayo en Tenerife y el 2 en Gran Canaria —, a seguir conquistando al público canario. "Nos queda todavía que nos conozcan más ahí y queremos llegar a todas las casas por igual", expone la cantante catalana.
La relación con Canarias
La artista se muestra contenta de volver a Canarias, a la que guarda cariño tras actuar en Tenerife y La Palma, no solo por los conciertos, sino por lo que le transmiten las islas y su identidad propia: "Canarias es España, pero es otra peli. Es África".
Para ella hay “otra cultura, otra forma de escuchar la música” en el Archipiélago, algo que convierte cada visita en una experiencia diferente y que a la vez supone un desafío con el público canario. "Hay muchas ganas, con lo que amo esa tierra tan bonita, de llenar también ahí, igual que se llena en toda España", resalta.
El valor de exponerse
Esa conexión con el público es algo que define el universo de Lia Kali, en el que el arte y la vulnerabilidad van de la mano porque, aunque se ha sentido "súper desnuda" al rescuchar su primer disco, Contra Todo Pronóstico, esa desnudez encuentra su sentido en la respuesta del propio público.
Cuando ve cómo la gente se le acerca y le cuenta que sus canciones le han tocado o acompañado, "vale la pena". “Todo el mundo sufre, todo el mundo tenemos nuestras penas y cargamos con nuestras mierdas”, abrirse de esa manera puede ayudar a otros a sentirse “más fuertes” y a “tirar para adelante”, expresa.
La salud mental, entre avance y retroceso
Es por ello que la salud mental también forma parte de sus letras. La cantante cree que se ha avanzando en la manera de hablar de ello y "está dejando de ser un estigma". A su juicio, el psicólogo ya no debería verse como “una cosa solo de locos”, sino como “una cosa necesaria para todo el mundo”.
“La lástima es que no todo el mundo se la pueda permitir”, lamenta, criticando como en el presente “está creciendo la derecha de una manera que muchas cosas que habíamos ganado, las está tirando por el suelo y las está pisando”, lo que está contribuyendo a aumentar la tensión general.

Inmersa en su tercer disco
A pesar de todo este panorama desesperanzador a nivel político-social, Lia Kali está aprovechando el momento "súper bonito" que está viviendo en su carrera y ya está inmersa en su tercer disco, un trabajo que la está llevando a un lugar especialmente sensible.
La artista adelanta que se trata de “una historia familiar” que contará “en el momento cuando salga”, y que es algo que la remueve a ella y también a su familia. "Me está poniendo la piel de gallina", confiesa. Es “un viaje también muy intenso” y, al mismo tiempo, como algo que “necesitaba hacer”.
Volver a ser ella
Para la cantante, haber encontrado de nuevo un motivo verdadero para cantar y escribir es precisamente lo que la ha hecho reencontrarse con aquella niña que empezó en la música. Y a ello se suma, que "estoy viajando mucho, estoy investigando también con músicas de otros sitios”.
“Me siento como una niña que se está encontrando, que simplemente se está expresando” y renuncia así a todo lo que impone la adultez, "todo lo que se supone que tienes que ser", para dejar espacio a algo más hondo: “simplemente sanar y sacar todas estas cosas que necesitabas sacar”.