Andrea Tirone, el hombre detrás de Mind Enterprises, ha logrado lo impensable: que la italodisco del siglo XXI no suene a Milán, sino a Canarias. Hace más de una década cambió Londres por Las Palmas de Gran Canaria, se juntó con Roberto Conigliaro y ha conquistado las grandes capitales de la electrónica con su particular revolución de sintetizadores analógicos.
Sintetizadores, camisas estampadas con palmeras y esa música ochentera que Mind Enterprises baila y pincha desde cualquier terraza.
Universo insular
Sus últimos vídeos, tras el éxito que los ha llevado a los principales clubes del mundo, parecen salidos de Barcelona, pero sólo hay que rebuscar en Instagram para darse de bruces con Gran Canaria: La Isleta, Las Canteras, el sur de la Isla, aceitunas de Temisas, ese clip delante de Modas Kenia... Todo en este dúo es pura estética VHS, un universo retro y bailongo que acumula 679.000 seguidores en las redes sociales.
Y es que el productor italiano ha convertido su entorno en una pieza fundamental de su identidad artística. Bajo el nombre de su sello, Bandama, Tirone rinde homenaje a la geografía volcánica de las islas, sugiriendo que el ritmo hipnótico de sus bajos tiene la misma fuerza que el magma que formó el Archipiélago.
Porque Bandama se llama la Caldera de Bandama, en Gran Canaria, isla en la que se cocinó el éxito de su trayectoria, con esa estética tan de Playa del Inglés en los ochenta y los noventa, como revelan los remixes caseros de Monogamy, un videoclip cargado de humor y estilo retro que se ha convertido en una de sus producciones más sólidas.
Temazo en El Confital
También destacan Exótica, su éxito más global, Idol, que los hizo virales y es su sintonía de cabecera, o La vida di mare, grabado en las alturas del paraje natural de El Confital, en Las Palmas de de Canaria, con meybas de tenista de otro tiempo y rodeados de mar, tierra y volcanes. Todo un himno frente al océno Atlántico y Las Coloradas.
Antes de todos estos pelotazos musicales, Tirone pinchaba en locales como el Shack y en los festivales de electrónica que recorrían Canarias. En 2018 grabó Gemini en La Palma, uno de sus últimos éxitos antes de juntarse con Conigliaro, su alma gemela siciliana.
Desde 2020, el ascenso de esta pareja de DJ ha sido brutal, logrando una estética hedonista y anticuada que ha sido ridiculizada en redes sociales como X: "Mientras Trump está ocupado apoderándose de Groenlandia, los europeos están ocupados dándose la gran vida", decía estos días un usuario sobre uno de los vídeos de Mind Enterprise.
Italodisco isleño
Pero de ridícula, nada. Es italodisco made in Canarias, el placer de no hacer nada mezclado con el casiotone, el lingotazo de Cinzano y un par de buenos cigarrillos en el baño, el balcón o una terraza.
De aquí a mayo, Mind Enterprises tienen cerrados actuaciones en Helsinki, Estocolmo, Gotemburgo, Viena, Edimburgo, Manchester, Berlin, Paris, Londres, Dublin y Madrid.
La última vez que se les vio por Canarias fue en el Verbena Cósmica de Tenerife de 2023. ¿Para cuándo un nuevo bolo?
