Hay proyectos que nacen del corazón y otros que germinan en la memoria. En el caso de Sari Martín, directora de la murga Indomables, ambos confluyen en un mismo sueño: el de crear una agrupación desde cero, con su sello, su idiosincrasia y su forma de entender el Carnaval.
El nombre no es casual. Indomables es el mismo que llevó el grupo de rock que su padre tuvo en Canarias en los años 70. Un nombre con fuerza, con personalidad y que ahora hereda una murga femenina formada por 58 componentes, muchas de ellas provenientes de otras agrupaciones, que han encontrado en este proyecto un lugar donde sentirse identificadas.
Con una trayectoria que la ha llevado a experimentar en otros proyectos, Sari decidió "tirarse a la piscina" y dar forma a lo que realmente llevaba tiempo gestando en su mente. Sin miedo al sacrificio, consciente de lo que implica debutar en el exigente Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, esta directora tinerfeña lidera un grupo de "guerreras" que aspiran a disfrutar, convivir y, sobre todo, a no perder nunca la ilusión. En esta entrevista, Sari nos habla de los obstáculos burocráticos, la búsqueda de un local, la solidaridad entre murgas y el espíritu indomable que las define.
[Pregunta] Sari, ¿qué te llevó a dar el paso de crear una murga desde cero, sabiendo la exigencia que supone debutar en el Carnaval de Santa Cruz?
[Respuesta] Mira, esto es un proyecto que yo tengo en mente hace bastante tiempo, que no lo llevaba a cabo por circunstancias. Entonces, mientras me salieron algunas oportunidades, yo las cogí para experimentar, para ver qué tal me iba, y bueno, me di cuenta de que realmente lo que tenía que sacar es el proyecto que tenía en mente, que tiene mi sello, mi idiosincrasia, mi forma de pensar. Al final me decanté por hacerlo sin pensar ni siquiera en lo que conlleva el sacrificio, el esfuerzo, porque como una lo lleva desde pequeña, pues es algo habitual, ¿no? Sabemos que la murga es un sacrificio ya de por sí, es un compromiso. Te tiras a la piscina, como digo yo, pues a hacer lo que realmente te gusta, de la manera que te gusta. Y dije: ¿por qué no montar ya ese proyecto que tenía en mente desde hace un tiempo? Di la oportunidad ahora. Pienso que es esta.
El nombre Indomables tiene una personalidad muy marcada. ¿Qué significa para ustedes y qué quieren transmitir al público?
Bueno, Indomables viene por partida doble. La primera es porque siempre dije que si se acababa una murga, se llamaría Indomables. Mi padre tenía un grupo de los años 70 de rock en Canarias llamado Indomables y me gustó el nombre. Lo vi con fuerza, lo vi con personalidad. Es un nombre que se caracteriza muchísimo por esa fuerza de no mirar atrás y caminar hacia adelante. Nos reflejamos, las chicas de la murga nos reflejamos mucho en ese nombre. La mayoría de nosotras somos mujeres que venimos de murgas de hace años y entonces siempre hemos ido de aquí para allá y pensamos que somos unas indomables, unas guerreras. Y más en el día a día, que tenemos trabajo, niños y demás, pues cuesta más. Somos unas indomables. Queremos sobre todo crear diversidad, que entre quien quiera, de la manera que quiera, sabiendo que esto no es una obligación sino un compromiso. Ese es el pensamiento que tenemos: fuerza, lucha, constancia, sacrificio, que es lo que conlleva al final estar en una murga.
¿Cuántas componentes tiene actualmente la murga y cuál es el perfil mayoritario? ¿Hay mucha gente que viene de otros proyectos o son muchas componentes nuevas?
Mira, hay un poco de todo. Ahora mismo somos 58. Hay gente que me ha escrito que quiere ir. Tú sabes que esto es así: empezamos ahora antes de verano y cuando llega septiembre hay muchos cambios, idas y venidas de gente. Algunas se marchan, otras vienen. No sé de aquí a que empiece la temporada cuántas nos quedaremos. Las chicas vienen en su mayoría de otras murgas, e incluso chicas que han estado paradas durante un tiempo sin salir. Han visto en Indomables un sitio donde probar, donde ellas se han sentido identificadas de alguna manera.
¿Cuál ha sido el principal obstáculo que se han encontrado para empezar a soñar con este proyecto?
Realmente obstáculos personales no, porque la ilusión nos ha podido para sacar el proyecto. Pero el obstáculo que sí es verdad es que, a la hora de realizar papeleo y los trámites, no es nada fácil. Hay algunos que se complican un poco. Y después otra cosa es el tema del local, que no te facilitan tampoco un sitio donde ubicarte. Te tienes que buscar la vida. Estás trabajando muchísimo más en este aspecto. Pero no, la verdad que no nos está costando porque estamos muy unidas y la ilusión nos puede. Y según nos van saliendo los obstáculos, vamos intentando pasarlos.
¿Quién se encargará de las letras y la dirección musical?
Sigo por la misma línea con Félix Padilla. Seguimos trabajando juntos. Él por motivos laborales estará un poquito menos este año, pero estaré yo. Entre los dos, musicalmente montaremos la murga. Y después las letras, el equipo de letras que tengo a mi lado, que es Félix Padilla junto a otras personas.
¿Qué estilo intentarán implantar? ¿Irán por la crítica, por el humor?
Un poco de todo. Este año Indomables va a tocar un poco de todo. Va a tocar el humor siempre y la ironía, porque eso es una de las cosas que caracteriza a Indomables. Pero también vamos a meter crítica. Un poquito de todo.
La financiación a veces es uno de los retos que, como un proyecto novel, cuesta más. Los trajes se están costeando. ¿Tienen patrocinadores?
Ahora mismo actualmente estoy trabajando con el tema de patrocinadores. Hay posibles patrocinadores para temas de disfraz y demás. Y esperando respuesta de algunas empresas. Y, luchando siempre, buscando, y después cada una tendrá que aportar su cuota, que es lo normal. Este año es el primero, sabemos que la subvención es mínima y que un disfraz no te sale menos de 200 euros. Tal y como están las cosas, porque ha subido todo muchísimo, incluidas las telas, que son carísimas.
Sari, ¿han recibido el apoyo y ayuda de otras murgas?
El apoyo y la ayuda de otras murgas siempre está. Siempre hay murgas que te ofrecen, que te abren las puertas. Agradecer a Los Mames, que nos abrieron sus puertas y no dudaron para el día de nuestra reunión. Agradecer también a Triqui Traques, que nos dejan ensayar hasta que encontremos un local en los meses de verano allí. Agradecer siempre el apoyo de muchas murgas que te desean suerte y te desean lo mejor. Siempre. Las murgas, muchísimas, de entrada que se enteran de la noticia, te felicitan y te desean lo mejor. Y eso, mira, pues es agradecer. Porque al final somos todos compañeros, todos trabajamos con un mismo objetivo y yo creo que no es el concurso, sino la amistad que se crea y el vínculo que se crea entre nosotros. Y eso es lo que hay que defender.
Nosotras queremos empezar a ensayar ya. Como una murga nueva, tenemos que empezar, por lo menos para llegar a septiembre con un pasacalle y una despedida, que es lo normal. Empiezan los encuentros entre murgas, las convivencias, los festivales. El año pasado tuve que decir que no a un montón de sitios porque no teníamos todavía montado el pasacalle. Ahora no queremos que nos pase lo mismo y queremos llegar en septiembre con el pasacalle y la despedida para ya iniciar el primer tema.
¿Qué ocurre? Que no tenemos un lugar todavía donde ensayar. He tenido que tocar puertas. La primera que toqué, la verdad que no dudó en ofrecernos su local. Triqui Traques nos deja estar allí los viernes. Estaremos allí, si Dios quiere, hasta la mitad de junio, para poder adelantar el pasacalle hasta que nos salga un local. Si nos saliera un local antes, genial. Pero no está fácil, la verdad, nos está costando un poquito.
Sari, ¿qué expectativas tienes de cara al Carnaval 2027? ¿Cuáles van a ser las expectativas indomables?
Mira, la expectativa de Indomables de entrada es el haber sacado este proyecto. Ha sido un sueño. Es algo muy bonito porque lo estamos viviendo juntas un grupo de amigas que venimos pasando un par de años complicados. Eso ya es el gran sueño. Y lo que esperamos de Indomables es pasarlo bien, disfrutar, hacerlo dignamente, un papel bonito en el escenario. Porque yo pienso que es más allá del concurso: poder ir y asistir a todos los sitios donde nos inviten, convivir con otras murgas, y sobre todo disfrutar y que la ilusión continúe.
Sari, ¿qué le dirías a alguna componente que esté pensando en formar parte de la murga para animarla?
Bueno, pues que no dude en entrar en Indomables, que pruebe la experiencia, que le va a encantar, como cualquier otra murga quizás donde se sienta reflejada. Pero Indomables creo que es una murga donde se van a sentir bien. Van a sentir el calorcito de las compañeras. La ilusión es inmensa. Hay un grupito muy guay, las chicas son muy chachi. Yo le diría que se anime, que entre a Indomables y pruebe, a ver si le gusta el pensamiento que tenemos de disfrutar. Que entre y experimente, a ver qué tal.
Si tuvieras que definir a Indomables en una sola frase, para que la afición la recuerde desde el primer día, ¿cuál sería?
Lucha. Esa sería. Somos unas guerreras.
Sari Martín quiso dedicar unas palabras de agradecimiento a todas las personas que hacen posible Murga Indomables: "A mis compañeras, que no han dudado ni un segundo en seguirme en todas mis locuras, en todos mis sueños, en apoyarme, confiar en este proyecto. Tengo un equipo maravilloso de personas, de chicas, compañeras, amigas. Gracias a ellas porque sin ellas Indomables no existiría. Y agradecerte también a ti la labor tan bonita y tan grande que estás haciendo de dar visibilidad a todos los grupos del Carnaval. Que haya personas como tú que con tanto cariño nos dan visibilidad, para nosotros es de agradecer. Un abrazo muy grande. Aquí estamos siempre".
