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El artista canario St. Pedro. / CEDIDA

St. Pedro reinterpreta los hits de los 2000 en 'Cancionero': “Me encanta hacer conciertos en las placitas de pueblo”

El tracklist incluye temas como Sin miedo a nada, el clásico de Álex Ubago; A Dios le pido, de Juanes; o Me dediqué a perderte, una de las versiones que mejor representa el espíritu del EP

Irene Cartaya / Alba Marichal

Pese a que un artista mantenga intacta su esencia, experimentar con la música puede ser también una forma de homenajear aquello de donde viene. Así lo ha hecho el artista canario St. Pedro con su EP Cancionero, una declaración de intenciones en la que reinterpreta grandes éxitos del pop de los 2000 desde la tradición orquestal canaria.

Entre la salsa, el merengue, la bachata y el R&B, el artista canario acerca a su universo sonoro éxitos de Christina Aguilera, Alejandro Fernández, Juanes, Pablo Alborán, Álex Ubago y Camila. Producido por Marcos Sánchez, Cancionero recoge influencias tan diversas como las que han acompañado al artista desde su infancia. El tracklist incluye temas como Sin miedo a nada, el clásico de Álex Ubago; A Dios le pido, de Juanes; o Me dediqué a perderte, una de las versiones que mejor representa el espíritu del EP.

Un reto

En una entrevista con Atlántico Hoy cuenta que el proyecto nació como un reto. “Se me propuso hacer un EP de salsas antiguas, de Héctor Lavoe, Frankie Ruiz… rearregladas por nosotros, pero es verdad que nunca terminamos de conectar del todo con la idea hasta que fuimos con Edu Cabra y nos dio unos consejos. Nos dijo: ‘¿Por qué en vez de hacer canciones que ya son tropicales no coges baladas del 2000, supercanciones, y les das la vuelta para hacerlas en tropical?’. Y eso fue lo que terminó pasando. Estoy muy contento con el resultado y espero que a la gente le guste también”, cuenta.

Sobre la elección de esas seis canciones, asegura que siempre trabaja en equipo. “Yo soy el peor de mi equipo, el que menos sabe de cualquier cosa de los que trabajan conmigo, y esa es mi mayor ventaja”, afirma. La selección, explica, fue una puesta en común a partir de una lista inicial muy amplia. “El proceso tuvo más que ver con cuáles no se habían versionado. Las seis que están son un compendio de las que más nos gustan y que nadie más ha versionado en ese estilo. Es difícil porque son supercanciones, pero creo que lo conseguimos”.

El tracklist es muy variado y, de hecho, le habría gustado añadir alguna canción más, aunque no descarta hacer algo parecido en el futuro. “Me hubiera encantado meter cualquier baladón de Luis Fonsi de la época, Lo dejaría todo de Chayanne… Hay mil baladas por hacer, pero también hay tiempo para hacerlas en el futuro, quién sabe. No se puede escupir para arriba”, señala.

El artista canario St. Pedro. / CEDIDA

Proyectos y conciertos

Ahora, lo siguiente en lo que trabaja es el disco de Canciones nuestras. “La gente merece tener más canciones que las de Esta vida que elegí, que las sigo amando, pero igual hay que sumar. A lo mejor en cinco o seis años hago otro Cancionero”, apunta.

De cara al verano, con el EP recién publicado, señala que le esperan “los conciertos de siempre” en distintos municipios, un formato que confiesa que es de sus favoritos. “A mí me gusta mucho más ir, por ejemplo, a Santiago del Teide y estar tocando en la placita del pueblo, con los viejitos y con todo el mundo, que un festival, que es un poco más postureo. Obviamente me gusta tocar en los dos, pero si puedo elegir, me quedo con los pueblos”.

“No hay que generalizar con el triunfo de los artistas canarios”

En cuanto a la comentada presencia actual de los cantantes canarios en el panorama musical, St. Pedro opina que no se puede generalizar. “No es necesariamente al artista canario al que están valorando más. Están valorando más a ciertos artistas canarios, que se lo merecen todo y son admirables en todos los sentidos de la palabra. Ojalá quieran seguir siendo un ejemplo para los niños y las niñas que vienen detrás”, señala.

Sin embargo, advierte de que no todos los artistas de las Islas están teniendo las mismas oportunidades. “No podemos generalizar y decir que a todos los artistas canarios se les valora más. Yo tengo la suerte de que hay gente que me quiere, pero hay muchos otros que son igual de talentosos que yo o más y que no han tenido la suerte de contar con un impulso como el que tuve con Benidorm Fest o con La Voz. A ellos se les sigue sin valorar un carajo”.

Artistas que han sentado precedente

No obstante, reconoce que también depende del artista dar el paso y hacer las cosas de otra manera. Para él, estar en Canarias no dificulta necesariamente moverse en el mundo de la música, y recuerda que muchos artistas han servido de precedente.

“Nos hemos dado muchos golpes y lo hemos pasado muy mal en esta vida para que haya niños y niñas detrás de nosotros que no tengan que darse esos golpes. Hablo desde El Eructo del Bisonte, posteriormente Palmera; hablo de Rosana, de Pedro Guerra, de José Vélez… Toda esa gente tuvo que irse fuera cuando de verdad era difícil irse fuera para poder tener aquí un mínimo de cultura musical en cuanto a la industria que tenemos ahora”, explica.

En ese sentido, considera que las nuevas generaciones cuentan con más herramientas que nunca. “Los nenes y las nenas hoy, con el teléfono y con las herramientas que hay, si quieren pueden. Quevedo o Lucho, entre otros, son un ejemplo de que desde Canarias se puede”.

El artista canario St. Pedro. / CEDIDA

“Aquí hay gente talentosa que, si estuviera en otro lugar del mundo, sería valorada”

Sobre la sensación de que ahora se valora más a la orquesta canaria a raíz del éxito de Nueva Línea en TikTok, St. Pedro admite que le molesta “un poco” que se interprete como un triunfo generalizado. “No por ellas. Nueva Línea merece todo lo bueno. Me molesta que la gente piense que porque una orquesta sale, ya a todas las otras orquestas se las valora. Y no”. El artista considera que las condiciones para trabajar en la música en Canarias siguen siendo “superprecarias” y defiende el talento de quienes se dedican a ello en las Islas. “La gente que trabaja de la música en Canarias es hipertalentosa y, si estuviera en cualquier otro lugar del mundo, serían músicos muy valorados. Aquí, como los tenemos delante y son nuestros amigos, no los valoramos igual. Me parece muy injusto”, sostiene. 

¿Y hace falta saltar el charco para poder triunfar? Para él, ese discurso ha quedado algo viejo y hay sitio para todos. “Con el teléfono podemos hacer literalmente lo que queramos. Con internet y con las herramientas que hay aquí. En Canarias, dentro de las limitaciones que tenemos, se vive muy bien y hay tres millones de personas. Claro que hay sitio para todo el mundo. Al final, el arte es arte. A dos personas les pueden gustar dos proyectos diferentes. No es que, si te afilias a un artista, haces un juramento de que no te puede volver a gustar otro artista en la vida. Hay que disfrutar de toda la oferta que haya”.

"El público manda" 

Para St. Pedro, en la música y en el arte en general quien manda es el público. “Todo se mueve alrededor del público. La gente que escucha las canciones tiene de verdad un poder que no tiene una discográfica ni ninguna otra compañía. Es un pensamiento que me gustaría muchísimo poder transmitirle a la gente de aquí, porque siento que lo estamos pasando mal sin necesidad”.

Sobre qué debería mejorar en la industria musical canaria, el artista resume que, para empezar, hace falta que “haya algo”. “No hay empresarios privados invirtiendo en ningún artista aquí. No hay nadie invirtiendo en salas de conciertos. No soy quien para meterme en esto, pero estuve cuatro años fuera y aprendí mucho. Cuando volví aquí me di cuenta de que estábamos en la nada en cuanto a comunidad musical”, afirma. También lamenta que muchas personas tengan que compatibilizar la música con otros trabajos para poder vivir. “La gente está teniendo que trabajar en la música y en otro trabajo para poder vivir, aunque son músicos más talentosos que gente que yo he visto cobrar mucho dinero por hacer un trabajo peor del que harían estos chicos aquí”.

Su paso por La Voz y el Benidorm Fest

St. Pedro es consciente del escaparate que supusieron La Voz y el Benidorm Fest, aunque no considera que ese tipo de experiencias tengan necesariamente una parte negativa. “Cuando compras el Monopoly, tienes que jugar con las reglas del Monopoly. Con un programa de televisión pasa exactamente lo mismo. Lo que cuenta ahí no es la carrera del artista que salga ganando o perdiendo. Lo que cuenta es que el programa se cierre, que sus patrocinadores se lleven lo que se tienen que llevar y que todo el mundo haga el negocio que tenía firmado para hacer, que me parece muy bien”.

La diferencia, explica, está en cómo llegó a cada experiencia. “Cuando fui a La Voz no tenía absolutamente ni idea de nada. Gracias a Dios, ahí conocí a Rebeca y a Juanes, que son las personas que me enseñaron y que me hicieron quien soy a día de hoy. Pero cuando fui al Benidorm Fest, fui preparado, hice mi tarea”.

El artista recuerda que no acudió únicamente con una canción. “Yo no fui solamente con Dos extraños, porque no fue una canción que hice específicamente para el festival. Esa canción formaba parte de un álbum que saqué cuando tenía la repercusión del Benidorm Fest. Si sabes que vas a tener una exposición, ¿crees que con una canción la gente se va a pegar a ti? ¿Por qué? Si hay 800.000 canciones saliendo todos los jueves a las doce de la noche, ¿por qué va a ser la tuya?”.

“Yo no lleno estadios, pero vivo de la música”

Su estrategia, explica, fue tener continuidad después de esa exposición. “No me he pegado, no soy multimillonario, no lleno estadios, pero vivo de la música, mis amigos viven de la música y mi familia vive de la música. Para mí el éxito es ese. El éxito es posible si eres inteligente con las herramientas que usas”.

Después de Cancionero llegará un nuevo disco, y con ello también aparece la cuestión de si los artistas deben apostar por una parte más comercial. Para St. Pedro, todo depende de lo que se entienda por comercial. “Yo hago música para la gente, pero no hago música para Spotify ni para que me quieran meter en los algoritmos. Yo hago música para la gente que viene a las placitas a ver los conciertos”.

Aun así, reconoce que hay una parte de su público que quizá ha estado “ignorando un poco”: quienes disfrutan de la fiesta, del club y de la discoteca. “Estaría bien, en algún punto, hacer un experimento de sonido sobre cómo sería juntar lo clásico que yo soy, que me encanta ser, con eso”, concluye. Porque, como él mismo dice, “no hay que escupir para arriba”.