El Teatro Victoria acoge este fin de semana el regreso del coreógrafo y creador canario Roberto Torres con Frágil, una nueva propuesta escénica que supone un momento relevante dentro de su trayectoria artística. La pieza podrá verse el sábado 31 de enero y el domingo 1 de febrero.
La obra se presenta como una creación de alta carga poética y emocional, concebida para establecer un diálogo directo con el público desde la intimidad del cuerpo y la presencia escénica.
Una experiencia construida desde la tensión
En Frágil, Torres propone una experiencia que se articula a partir de la escucha, la tensión y la exposición, situando al intérprete y al espectador en un espacio compartido de atención constante.
La escena se convierte en un lugar donde el cuerpo es llevado al límite de su propia presencia, mostrando la fisicidad sin filtros y reclamando del público una implicación activa y comprometida.
La fragilidad como eje dramático
Lejos de una aproximación complaciente, la obra sitúa la fragilidad como motor central del discurso escénico. La pieza sostiene una atmósfera de riesgo permanente que mantiene al espectador en un estado de alerta emocional.
Este planteamiento convierte cada gesto y cada desplazamiento en un acto cargado de sentido, donde la vulnerabilidad no se oculta, sino que se expone como parte esencial del relato.
Un recorrido sensorial y reflexivo
La propuesta se articula como un recorrido sensorial que transita entre lo visible y lo intangible, entre la materia del cuerpo y aquello que lo atraviesa. El lenguaje escénico es sobrio y preciso, sin elementos superfluos.
A través del movimiento y el silencio, Frágil invita a reflexionar sobre la resistencia, la identidad y la exposición emocional en un contexto marcado por la prisa y la saturación de imágenes.
El silencio y la honestidad del movimiento
En esta pieza, el movimiento se despliega como un acto de honestidad radical, mientras que el silencio adquiere un peso estructural que intensifica cada acción y cada pausa.
Ambos elementos se convierten en herramientas fundamentales para construir una experiencia escénica que apela tanto a la percepción física como a la emocional.
Una trayectoria clave en la danza canaria
Con más de cuarenta años dedicados a la creación y a la investigación del lenguaje corporal, Roberto Torres es una figura esencial en la danza contemporánea en Canarias.
Su trabajo ha contribuido de forma decisiva a la consolidación de una escena crítica y comprometida, influyendo tanto en el desarrollo artístico del Archipiélago como en la formación de nuevas generaciones de creadores.
Una obra que nace desde lo esencial
Frágil se presenta como una nueva vuelta de tuerca dentro de este universo creativo, una pieza que nace desde lo esencial y que apuesta por una relación directa y sin intermediarios con el público.
La propuesta no busca ofrecer respuestas cerradas, sino abrir un espacio de percepción y reflexión compartida, donde cada espectador complete el sentido desde su propia mirada.
La obra se plantea como una cita ineludible con uno de los nombres clave de la escena canaria y como una invitación a detenerse, mirar y habitar la fragilidad como parte fundamental de la experiencia humana.
