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Cultura

La lujuria se adueña de Vegueta con la primera edición de la ruta 'Canarias Erótica'

La ruta guiará al grupo por siete localizaciones de Vegueta en la que cobrarán fuerza diferentes historias de personas lgtbi, curas, monjas y brujas desde el siglo XVI hasta el siglo XX

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Plaza de Santa Ana en Vegueta. / Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria

Vegueta es un lugar que esconde historia, arte, cultura y belleza en cada uno de sus rincones. En este barrio de Las Palmas de Gran Canaria se navegará a lo largo de los siglos por el erotismo de época en una ruta que tendrá lugar los próximos días 8 y 17 de diciembre y que recorrerá siete localizaciones que servirán de escenario y contexto a las historias más picantes que tuvieron lugar entre los siglos XVI y XX. 

"La idea con la ruta es mostrar que el sexo y la parte erótica siempre ha estado presente en la historia de Canarias. La idea de que las mujeres no disfrutaban del cuerpo ha sido un invento de curas y de clases sociales ricas, pero la realidad histórica y popular demuestra lo contrario", asegura Diego Flores, guía encargado de la ruta. "También mostrar cómo fueron los intentos de la justicia para perseguir la sexualidad, no solo de las mujeres, sino también de las personas homosexuales". Pero el principal objetivo es "que la gente se ría y lo pase muy bien". 

Escultura de La Loreto. / Ayuntamiento de Las Palmas

Plaza Hurtado de Mendoza "Las Ranas"

Aquí comienza la aventura. En la Plaza de Las Ranas se conocerá la historia de La Loreto, una mujer prostituta conocida en Las Palmas de Gran Canaria por sus aventuras con un antiguo alcalde, Hurtado de Mendoza, quien le da nombre a la primera parada del encuentro.

Sin embargo, la escultura que preside la plaza es de la propia Loreto. En esta parada introductoria y de contexto, Diego hace un repaso por la vida de la prostituta y cómo acabó siendo la protagonista y la imagen de un monumento emblemático. 

Plaza de Santa Ana

Cuando la historia de La Loreto llega a su fin, comienza una nueva andadura, esta vez en la Plaza de Santa Ana, donde se conocerán varias disputas entre curas y monjas a lo largo de los siglos. Desde un cura que llamaba libertinas a las monjas que manejaban su propio dinero, hasta un obispo que intentó prohibir las fiestas nocturnas en la capital, eso sí, sin éxito. 

Aprovechando la cercanía al Archivo Provincial de Las Palmas, cobrarán fuerza las conocidas historias de sodomía. Esas personas homosexuales eran, en muchas ocasiones, condenados a galera. Una pena que se le imponía a los considerados como delincuentes que consistía en remar en las galeras del rey sin ganar dinero. En otros casos, las personas lgtbiq+ eran desterradas. 

Aparte de las historias de los gays más resonados de la época, en este punto de la ruta se habla de la inquisición y de las mujeres lesbianas. Aunque muchas mujeres han pasado a la historia como amigas, a día de hoy se conoce que la amistad que aparentaban era, a todas luces, una relación que nada tenía que ver con la amistad.

Imagen de una copa de vino. / Pixabay

Calle del Reloj 

No es casualidad que la ruta pase por la Calle del Reloj, pues se cuenta que es el lugar donde estaba la Inquisición. Además, es una calle que rezuma magia y lujuria. Los casos de mujeres brujas que utilizaban conjuros para enamorar a los hombres serán algunos de los ejes en este enclave. 

Hace siglos se consideraba que todo lo que estuviese en contacto con el cuerpo de una mujer, conseguía atrapar a los hombres de una manera casi sobrenatural. Tanto es así, que las brujas de la época mezclaban el vino tinto con la sangre menstrual y el vino blanco con su propia orina. Pero la peculiaridad no acaba ahí, además de las mezclas recitaban conjuros durante la elaboración que rezaban: "así como bebes mis meadillos, así hagas mis mandadillos". Aunque parezca ficción, la realidad de los siglos XVI en adelante demuestran en los archivos y libros que los conjuros relacionados con la sexualidad para enamorar formaban parte de la cotidianidad

Plaza de Santo Domingo./ Ayuntamiento de Las Palmas

Plaza de Santo Domingo 

Aunque la anterior parada es difícil de superar en cuanto a peculiaridad en las historias, la ruta no deja de sorprender. En esta plaza se volverá a traer a colación la vida de La Loreto, la prostituta de Las Palmas de Gran Canaria que abrió un prostíbulo con el beneplácito de las administraciones del momento. 

Además, conocerás los requisitos de la época para poder acceder a esos lugares, aunque las normas eran constantemente menospreciadas por los hombres que accedían a los prostíbulos sin importar su situación de casados o incluso si eran curas. 

La Plaza del Pilar Nuevo es otro enclave que servirá para contar la historia de varias personas condenadas por bigamia ./  Atlántico Hoy

Plaza del Pilar Nuevo

La bigamia será la protagonista de este lugar, donde se contarán historias fascinantes de tríos amorosos de hombres o mujeres casados dos veces. Es el caso de Gaspar Gómez, quien fue encerrado a sus 28 años por haberse casado con dos mujeres, madre e hija. Gaspar fue condenado y sometido a actos de vergüenza pública llevando una soga al cuello mientras lo paseaban por las calles frente a todos los vecinos y vecinas. 

En la Calle de los Balcones se conocerá la forma de ligar del siglo XVI. / Atlántico Hoy

Calle de los Balcones

La ruta va llegando a su fin y mientras las historias cogen vida con los protagonistas más picantes de la época, en este punto en la calle de los Balcones se conocerá la forma de ligar del siglo XVIII. Los códigos secretos de la época para que mujeres y amantes pudieran encontrarse a escondidas y protagonizar los romances más efusivos pasaban por aprender los trucos de los jóvenes de entonces

Colocar pañuelos blancos en los balcones para avisar a sus parejas de que podían entrar por el balcón, o pañuelos de colores para decir que no era buena idea recibir visitas secretas ese día son algunas de las historias de ligues que podrás escuchar en este punto de la ruta erótica.

En la Plaza de San Agustín, Diego Flores representa algunos de los cantos más picantes de la época ./  Atlántico Hoy

Plaza de San Agustín

La ruta llega a su fin en esta plaza de San Agustín, donde la cultura popular canaria cobrará protagonismo. Los cantos populares se han usado a lo largo de los tiempos como protesta, incluso llegaron a ser prohibidos por su carácter atrevido y soez. Algunas de esas coplas cantaban en sus versos "por el día de la boda no te debes preocupar que yo tengo un buen conejo para darte de cenar". Pero fueron los cantares de Candelaria, en la isla de Tenerife, los especialmente famosos.

En cada plaza y cada calle recorrida en esta ruta podrás escuchar historias que con casi toda certeza desconocías. La historia de canarias guarda un sinfín de relatos de personas perseguidas por su orientación sexual, de mujeres empoderadas, de brujas, de curas y de monjas que desafiaban los caminos establecidos por la iglesia y otros que intentaban que nadie se saliera de la senda. La ruta Canarias Erótica es un acto cultural que te permitirá viajar por el siglo XVI de la capital y aprender desde un punto de vista cómico historias verdaderas del pasado. La ruta tendrá lugar los días 8 de diciembre y 17 de diciembre a las 19:00 horas. Las reservas se pueden hacer mediante la web de Axis Mundi, empresa organizadora del evento.