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Yacorán Rodríguez y su alter ego Encarna Vals / CEDIDA

Yacorán Rodríguez: "Encarna Vals nació para romper el miedo a hablar"

Rodríguez lleva 30 años metido en el mundo del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria y desde hace 8 es Encarna Vals, con la que lucha por unas fiestas que, para él, cojean por falta de implicación

Hay quien vive el Carnaval desde las tablas, quien lo hace desde el disfraz y quien, como Yacorán Rodríguez, lo lleva en las venas hasta el extremo de crear un alter ego para poder decir lo que muchos piensan pero pocos se atreven a vocalizar. Ese personaje es Encarna Vals, la típica cotilla de barrio que, con humor, sátira y mucho descaro, se ha convertido en una voz crítica dentro del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria.

Pero detrás de Encarna hay un hombre con una trayectoria impresionable: 42 años de edad, 30 de ellos metido en el mundo de las fiestas. Yacorán ha sido murguero infantil, componente de una comparsa, drag queen, bloguero, ayudante en talleres de reinas y diseñador de disfraces. Y también, desde hace ocho años y medio, el creador de una señora con plumas y mala leche que no teme plantar cara a concejales, alcaldesas ni a nadie que se interponga en el camino de lo que él considera justo para el Carnaval.

Esta entrevista es un repaso a su trayectoria, a su lucha por las calles, a sus críticas a la administración y a sus propuestas para un Carnaval que, en su opinión, cojea por falta de implicación real. Porque Yacorán no es un ciudadano cualquiera: es el que presenta 20 escritos, el que recoge firmas, el que se cuela en los plenos y el que, cuando el concejal le gira la cara, lo cuenta sin filtros. Y todo, siempre, desde el respeto. O eso intenta.

[Pregunta] ¿Cómo nace el personaje de Encarna Vals? ¿Cómo te surgió esa opción de presentarla?

[Respuesta] A ver, la realidad es que todo empezó de broma, pero era algo necesario. En aquel entonces, ya ocho años y medio atrás, estaba en los grupos en general eso de "yo no hablo, yo no digo", por miedo a que me perjudique de cara al próximo concurso. Siempre estaba la típica comidilla en cafeterías, en los locales, el cuchicheo, pero nadie tiraba para adelante.

Realmente el tema de Encarna sale porque yo estaba viendo la Gala de la Reina, estaba aburridísimamente, y a mí me surgen unas inquietudes bastante potentes. La subí a Facebook, la concejala Inmaculada Medina me contestó, y yo la reté a que me recibiera. Porque puse en el final algo así como "si no sabes de carnaval, vayas a hacer tortitas de carnaval". Ella me respondió que no hacía tortitas porque no tenía la receta. Si yo se la traía... Al final me recibió, le llevé una retahíla de preguntas y obviamente la receta de las tortitas de carnaval.

Justamente en ese entonces había salido por fin lo del contexto, todo estaba basado en un contexto de carnaval. Entonces pensé: se puede decir todo dentro de un contexto, no solo de carnaval, sino del respeto y aplicando un poquito de humor, sátira y algún personaje así: la típica cotilla que tenemos todos en los barrios. Dándole vueltas al asunto, también era una manera de buscar publicidad gratuita. Y ahí salió lo de añadirle una ese a "carnaval", porque poner "en carnavales" me resultaba un poco extraño, pero la realidad es que "en carnaval" significa en carnavales.

¿Has pertenecido a algún grupo de carnaval o simplemente eres un apasionado del Carnaval?

Yo creo que he pertenecido a todo menos a una batucada. Empecé en murgas infantiles, Los Sarandajitos del Risco. Estuve el primer año de Los Trotamúsicos. Se disolvió la murga y pasé a formar parte de Ballet Collage, una pequeña comparsita formada por componentes de Río Bamba que había añadido la novedad de incluir drag. Después empecé como drag queen, he estado en casi todos los talleres ayudando, tanto de reina como de drag como de disfraces. Me he presentado al concurso de disfraces en dos ocasiones. Después tuve un blog. Y ya fue cuando empezó Encarna. Puedo decir que tengo 42 años y llevo 30 metido en carnavales.

El Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria siempre ha estado rodeado de polémica, y una de ellas va en base a las prohibiciones con respecto a la realización del carnaval en la calle. ¿Crees que el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria podrá sobrevivir en las calles de la ciudad?

Mientras no haya una implicación directa por parte de la propia administración, la respuesta es no. En su momento, quienes gobernaban firmaron un acuerdo kamikaze para evitar problemas con los vecinos. No midieron las consecuencias. En el 2011 se llevaron todo el carnaval a la Plaza de la Música, aquello fue un desastre. Al año siguiente venían las elecciones. Se olvidaron del acuerdo, volvieron a hacer todo el carnaval como se conocía, con sus terrazas delante de los vecinos, y los vecinos dijeron: "Oye, tú me prometiste por escrito que esto no lo ibas a hacer". Los vecinos se chivaron al juez. Llevamos más de diez años sobreviviendo a acuerdos, pero en estos diez años ya se podía haber buscado una solución real.

Estamos en la tesitura de que, cuando te dicen que por jurisprudencia, si denuncias al carnaval te van a indemnizar con 2.000 euros por día de acto celebrado, pues cualquier persona se apuntaría a la denuncia, aunque le guste el carnaval, tal como está la situación hoy en día. Hay un vídeo en Canarias 7 donde Juan Antonio Mesa, un vecino de La Isleta, dice claro que la abogada le había dicho que el juicio estaba en un 90% ganado por el tema de la jurisprudencia.

Yo me he dejado un poco de ese lado gracioso, satírico y cómico de Encarna para centrarme en un ciudadano cabreado. No será que Yacorán Rodríguez no ha presentado más de veinte escritos con propuestas. He ido a los plenos. En este mismo año, 2026, fui al Pleno Municipal a avisar a la alcaldesa de que se iba a proceder a registrar 3.700 firmas en apoyo a que se haga una revisión del acuerdo. La alcaldesa me dijo que le parecía espectacular, necesario, pero ahí quedó. No he tenido respuesta. Todo se suma al silencio. En el Pleno de enero de 2024 se lo dije a la alcaldesa en su cara: el que calla no otorga, ese refrán está mal. El que calla genera dudas. Y ahora mismo lo que tenemos todos son dudas, porque nadie nos da respuestas.

Encarna Vals en un anuncio de reciclaje durante el Carnaval / CEDIDA

Cuando hablas de silencio, ¿crees que los grupos guardan demasiado silencio en apoyo al Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria? ¿Falta apoyo de los grupos hacia el Carnaval?

Es un sí, pero no. Es un sí agridulce y un no comprensivo. Porque si realmente quienes tienen la capacidad de dar pasos previos… Es muy fácil dejar que la ciudadanía actúe por sí misma, para después venir los que les corresponden a sacarse la foto y decir "yo estuve aquí". Pero ahí están las murgas, cantan año tras año. Cierto es que me parece una cifra bastante pobre tener 3.700 firmas. Hice una campaña a través de plataformas digitales, gracias a un par de grupos y a unas cuantas murgas, entre ellas Los Chacho’Tú, que me ayudaron a recolectar 1.200 firmas más. Pero no me vi como que la gente realmente tiene ese apoyo. Es muy fácil sentarte desde tu casa y escribir un estado al pie de una noticia, pero no estar ahí.

Yo no me caso con nadie. Me da igual que seas de un partido o de otro. Todo lo que considero que está mal hecho, tiro para adelante. Este año les ha tocado al equipo de gobierno. Pero la realidad es que no hay movimiento de quien les corresponde. Ni siquiera el partido que gobernaba y firmó el acuerdo, hoy defiende el carnaval, hoy se llevan a bordo del carnaval. Pero cuando tú te equivocas, lo primero que tienes que hacer es pedir disculpas. La cagaste con ese acuerdo. Pide disculpas a la ciudad y después involúcrate.

Mis quejas durante tantos años las concentré en un espectáculo que llevé a la gala drag en el 2025. Mi premio fue ver ese parque, el de Santa Catalina, en pie, y pasar a la gala sabiendo que el mensaje iba a llegar a todas las casas a través de la televisión. Pero aún así nunca he sentido que me sienta muy arropado.

En los últimos estados y publicaciones has puesto el foco sobre los patrocinadores del Carnaval. ¿Crees que existe un abandono real de estos patrocinadores? ¿El carnaval puede correr peligro?

Sí, por supuesto. Considero que nos hemos volcado en buscar culpables. "¿Quién me está denunciando? ¿Quién está molestando el carnaval?" Pero es el propio carnaval quien no mima a su gente. El simple hecho de tener pagos atrasados… y no lo digo yo, lo han dicho medios de comunicación. También hay empresas que han contactado conmigo para decirme "oye, Yaco, este es el dato: esto me deben desde tal año". Que tengas empresas sin cobrar, o artistas sin cobrar, o premios de concursos sin cobrar. O el caso de las batucadas del año pasado, que no tienen ningún tipo de ayuda ni dinero adelantado del ayuntamiento como tienen comparsas o murgas. Las batucadas van porque se les contrata, hacen su trabajo y se marchan. Y sin embargo, no cobraron hasta casi final de año.

Todo este descuido genera una desgana. A mí ahora mismo lo que no me da miedo es la denuncia de los vecinos ni lo que pueda decidir un juez. Aunque nos lleven el carnaval a San Borondón, iremos protestando, pero iremos a disfrutar. Pero cuando las empresas digan "yo no me voy a presentar a una licitación de iluminación o de sonido", o "yo no quiero montar un chiringuito", o "ya se me quitan las ganas de patrocinar a ningún candidato"... Hay empresarios que, a pesar de soltar una gran cantidad de dinero para patrocinar a un candidato, su ilusión es tener en su negocio su trofeo, y siguen esperando porque no lo tienen. O el propio ayuntamiento que regale a la empresa, no que los invite a desayunar un día para hablar con ellos, regálales una placa.

No hay que echarle la culpa a los vecinos de que denuncien, porque están en su derecho. ¿Pero qué responsabilidad tiene la propia administración, u organización, de no tener ese cuidado? Porque todo el mundo dice "el que paga descansa", pero mi amor: el que cobra llena la nevera.

¿Cómo valoras el pasado Carnaval de 2026 desde tu punto de vista?

Para mí el carnaval del año pasado fue un buen carnaval, pero como si fuese el de cualquier año. Un carnaval potente. Pero no vi esa chispa de decir "50 años de carnaval". Es más, si me dejas elegir entre el Carnaval de 2026 o el de las Olimpiadas, yo me quedo con el de las Olimpiadas. A pesar de que hubo más movidas con problemas con los grupos, candidatos, trajes que se rompieron, mil cosas que pasaron, a nivel carnaval no sé. Yo me quedo con el 49 aniversario. Le doy una nota de 7,5 al carnaval del 50 aniversario.

¿Cómo valoras el papel del nuevo concejal, Héctor Alemán?

Hasta ahora y lo poco que se le ha visto y lo poco que ha hablado… tenemos una alcaldesa que pone voz a todos sus concejales. Hay muchos concejales a los que todavía no les hemos escuchado el tono de voz. Hasta este momento, no me gusta. No me gusta porque no acepta la crítica. He perdido toda comunicación con él, cosa que no me ha pasado con absolutamente nadie, ni con Jimena Delgado —que mira que le he dado, hemos tenido follón fuerte a golpe de burofax—, ni con Pepa Luzardo, ni con Augusto Hidalgo, ni con David Suárez.

Lo que más me ha dolido no es que me duela, es que cuando le he dado leña a los del frente se me ha aplaudido muchísimo. Pero cuando le he dado a los que ahora gobiernan… Yo hice un comentario tan normal. El concejal está en su derecho de hacer un viaje, pero yo sí sé que voy a coger una responsabilidad tan grande como el 50 aniversario del carnaval. El sueldo de un concejal es elevado. Cada uno es libre de hacer lo que le dé la gana, pero mi opinión es que tenía que haber cancelado ese viaje porque a 22 días hábiles no veía que estuviese fuera.

Después, lo poco que he visto y lo que me he enterado de reacciones que tiene, no me ha gustado. El concejal me saludó la concejala de mi distrito, y cuando quise acercarme al nuevo concejal, se giró y me dio la espalda. Ahí ya dije: "Sálvese quien pueda, tú a mí no me das el coñazo". Si a ti te molestan las críticas, mi amor, lo cobras bastante bien como para aguantar chaparrones. Siempre desde el respeto y la educación, nunca me meto en las vidas personales de nadie, ni falto el respeto, ni insulto. Pero como tú me representas a mí como ciudadano, el hecho de que me vire la espalda… o como le dijo a la abogada Marisabel Miranda, que se ofreció a ayudar y contactó con él por Instagram, y según la abogada le contestó: "Pues llama al 010". Yo no tengo por qué llamar al 010 cuando de aquí para atrás a mí nadie ha llamado al 010, sino que me han enviado mensajes directos.

Desde tu punto de vista, ¿qué podemos cambiar en el Carnaval?

Lo primero que tiene que hacer la parte de arriba, o sea la élite como digo yo, es ser más humilde, bajar un punto. Segundo, escuchar a la ciudadanía. Tercero, no querer hacer las cosas porque lleven su propio nombre. Si alguien te trae una propuesta, valórala, estúdiala y contéstala. Que a lo mejor el hecho de que tú seas edil, alcaldesa o autoridad no quita que tengas que pensarlo todo. Te puede venir una idea externa que puede ser un pelotazo y eso no te resta valor. Y de resto, más compromiso sobre todo con el resto del grupo, porque es verdad que se tienen en primera línea murgas, comparsas y drag queens, pero que no se olviden de los grupos chicos: disfraces, el concurso canino, grupos de baile, grupos coreográficos, bodypain, batucadas. Porque aquí recuerda todo el mundo: un carnaval sin batucadas y sin ritmo de tambores no es ningún carnaval.

Por último, Yacorán, ¿le queda mucha cuerda a Encarna en el Carnaval?

Pues te voy a ser sincero. Tengo momentos en los que valoro la de horas que he hecho, las movidas en las que me meto, en lo que peleo, porque a fin de cuentas voy a la guerra solo. Sí, me apoya un montón de gente con comentarios en redes sociales, pero cada vez que doy un paso al frente, estoy solo. A veces, después de tantos años, miro para atrás y digo: "Uff, fuerte recorrido, hasta dónde he llegado". Pero llego cansado. Y a veces he pensado en decir: "Búsquense la vida, estampense como puedan".

Porque el problema es que, dentro del organigrama interno del ayuntamiento que gestiona el carnaval, no hay ningún carnavalero. Están ahí porque es su trabajo. Falta gente que se desviva y que sienta que cuando el carnaval cojea, que sea tu rodilla. No un "estoy para la foto en el periódico, estoy porque soy el responsable". Me falta implicación. Siempre se ha dicho que el de arriba tiene que dar ejemplo. Si tu jefe se moja, tú de peón vas a ir detrás. Si tu jefe se va a las nueve, yo no voy a hacer horas extras ni de coña. Me falta ese sentimiento: el mismo que tiene la alcaldesa con su proyecto de Capital Cultural Europea 2031. Porque como el proyecto lleva su nombre, se desgarra y hasta ha llorado por haber pasado un corte. Pero no he visto a la alcaldesa llorando porque la gente no cobre, o porque haya peligro de que se retiren patrocinadores, o porque haya diseñadores que de repente digan "yo paso de presentarme". El Carnaval es bandera de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, no solo la que pone Ayuntamiento de Las Palmas.