La escalada ha dejado de ser un deporte reservado a quienes buscan una pared de roca en plena montaña. Cada vez más personas se acercan a esta disciplina desde las ciudades, especialmente a través del boulder y de los rocódromos, que permiten iniciarse y entrenar sin necesidad de desplazarse hasta un espacio natural.
La tendencia se está acelerando en España. El número de rocódromos comerciales registrados ha pasado de alrededor de 160 en 2023 a cerca de 240 en 2026, un crecimiento próximo al 50% en apenas tres años. Otras estimaciones sitúan ya en más de 220 las instalaciones comerciales operativas en el país.
Y para practicar no siempre hace falta pagar una cuota mensual. Las Palmas de Gran Canaria cuenta actualmente con cinco instalaciones municipales destinadas a la escalada, repartidas por distintos distritos de la ciudad.
El Instituto Municipal para la Promoción de la Actividad Física y el Deporte (IMD) mantiene los rocódromos del Parque Juan Pablo II, Parque Romano, Vega de San José, Parque de Las Rehoyas y El Rincón. En enero adjudicó por 92.185,42 euros su conservación durante tres años, con posibilidad de ampliar el contrato hasta cinco.
Cinco espacios públicos
El contrato municipal no se limita a reparar desperfectos. Incluye revisiones mensuales de los cinco rocódromos, sustitución de anclajes, presas y tornillos, reparación de las superficies y renovación periódica de las vías según su dificultad.
Además, las incidencias consideradas urgentes tienen un plazo máximo de respuesta de dos horas desde su comunicación.
La red permite así practicar diferentes modalidades y niveles sin depender exclusivamente de instalaciones privadas.
Parque Juan Pablo II
Uno de los más reconocibles es el rocódromo del Parque Juan Pablo II, en Ciudad Alta.
La instalación es de acceso libre y uso público y dispone de presas y diferentes vías de escalada. Cuenta además con iluminación mediante cuatro torretas, aunque no tiene vestuarios ni graderío.
Su estructura alcanza aproximadamente 15 metros de altura. El Ayuntamiento realizó en 2019 una rehabilitación profunda que incluyó el refuerzo de la estructura y de la cimentación y un tratamiento de la superficie para darle un aspecto más próximo a la roca natural.
Parque Romano
Otra posibilidad está prácticamente en pleno centro de la capital.
El rocódromo del Parque Romano, situado en la avenida José Ramírez Bethencourt, también figura en el catálogo municipal como una instalación pública y de acceso libre. Dispone de presas, vías e iluminación.
Su ubicación permite además combinar la escalada con el resto de actividades deportivas que se practican habitualmente en este parque urbano.
Vega de San José
En el Cono Sur se encuentra el rocódromo de San José, en la calle León.
Aquí es especialmente importante el boulder. El complejo municipal es de acceso libre y cuenta tanto con escalada como con esta modalidad, que se practica a menor altura y generalmente sin cuerdas, con una superficie preparada para amortiguar las caídas.
La instalación fue renovada en 2024. El Ayuntamiento incorporó un nuevo boulder con 353 presas, aumentando las posibilidades para crear recorridos con distintos grados de dificultad.
Las Rehoyas
El Parque Deportivo de Las Rehoyas también dispone de rocódromo dentro de su amplia oferta deportiva.
La ficha municipal establece acceso libre y uso público, con presas, vías e iluminación. El horario indicado actualmente por el Ayuntamiento para este espacio va de 08:00 a 23:30 horas, aunque está sujeto a posibles modificaciones.
Es una de las opciones interesantes para quien busque practicar al aire libre sin salir de la ciudad.
El Rincón
La incorporación más reciente a esta red llegó a finales de 2022 con el boulder de El Rincón, junto al litoral.
La instalación costó alrededor de 80.000 euros y fue diseñada específicamente como espacio de iniciación. Cuenta con 62 metros cuadrados de superficie escalable en sus cuatro caras y unas 650 presas, además de suelo continuo de caucho en la zona de caída.
El propio Ayuntamiento lo incluyó dentro de sus instalaciones deportivas municipales de uso libre y este 2026 lo mantiene dentro del contrato de conservación de los cinco rocódromos de la capital.
También bajo techo
A las instalaciones municipales se suman varias alternativas privadas para quienes prefieran entrenar en interior, realizar cursos o acudir a clases dirigidas.
Entre ellas se encuentra Climbing World Gran Canaria, en la calle Doctor Juan Domínguez Pérez, en El Sebadal, dedicada específicamente a la escalada indoor.
También funciona Rocódromo La Sala Escalada Las Palmas, en la calle Párroco Jorge Casero, con entrenamientos dirigidos para adultos y escuela de escalada para niños.
La oferta permite así empezar desde un rocódromo urbano, entrenar técnica bajo techo o prepararse antes de dar el salto a la roca natural.
Escalar en roca
Porque más allá de los rocódromos, Gran Canaria es también uno de los grandes escenarios naturales para la escalada. La información turística oficial de la Isla destaca zonas como Ayacata, Tamadaba, Costa Ayala, Bañaderos, La Sorrueda, Fataga, Berriel y Ayagaures.
Pero practicar en espacios naturales exige conocer previamente las restricciones de cada enclave.
Un ejemplo especialmente claro es el Roque Nublo. La escalada dentro del monumento natural es una actividad sometida a autorización y únicamente puede desarrollarse en el propio monolito del Roque Nublo. Además, está prohibido abrir nuevas vías y escalar en el Roque El Fraile.
Por ello, iniciarse en cualquiera de los rocódromos urbanos puede ser también una forma más sencilla de descubrir un deporte que continúa ganando practicantes en España y para el que Las Palmas dispone ya de cinco instalaciones municipales repartidas por la ciudad.
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