Tegueste se ha volcado este martes con Pedri González. Casi un mes después de que la selección española conquistara su segundo Mundial, el futbolista tinerfeño ha regresado a su municipio para celebrar el título rodeado de familiares, amigos y vecinos.
La plaza del Ayuntamiento de Tegueste se llenó para recibir al campeón del mundo, en un escenario especialmente significativo para el jugador. El propio Pedri recordó durante el homenaje que era precisamente allí donde jugaba de pequeño a la pelota con sus amigos.
Años después, regresó al mismo lugar convertido en una de las figuras de la selección española y con una Copa del Mundo en su palmarés.
"Este pueblo me hizo ser mejor persona y mejor jugador", proclamó desde el balcón del Ayuntamiento ante los vecinos congregados en la plaza.
Una promesa cumplida
Pedri apareció además con una imagen diferente a la habitual. El centrocampista se ha teñido el pelo de rubio platino, cumpliendo una promesa realizada antes de conquistar el Mundial.
"Las apuestas están para cumplirlas", bromeó.
El jugador reconoció que uno de los momentos más complicados del campeonato fue permanecer durante tanto tiempo concentrado y alejado de su familia y de sus seres queridos, aunque el desenlace terminó compensando el sacrificio.
"Todo merece la pena si te traes para casa la copa", aseguró.
La selección dirigida por Luis de la Fuente acudió al torneo con la intención de pelear por el título, aunque Pedri reconoció que la perspectiva cambia cuando comienza realmente la competición.
Las sensaciones del equipo fueron mejorando conforme avanzó el Mundial y, para el tinerfeño, la semifinal ante Francia fue el partido más completo de España.
"Fuimos muy superiores", afirmó.
"Era imposible que nos remontaran"
Pedri comenzó aquel encuentro desde el banquillo y entró durante la segunda mitad. Cuando pisó el césped, asegura que tenía una idea clara: "Era imposible que nos remontaran".
Una situación similar vivió durante la final. Mientras calentaba en la banda, el futbolista pensó en su familia y en todos los esfuerzos realizados durante su carrera para alcanzar ese momento.
"Tenía que correr por España y, sobre todo, por ellos", recordó durante el homenaje.
También relató cómo vivió el gol de Ferran Torres. Pedri se encontraba a unos 15 o 20 metros de la jugada cuando vio el balón suelto después del cabezazo de Iñaki Williams.
En ese instante solo deseaba que su compañero consiguiera mandarlo al fondo de la portería. Cuando entró, su primera reacción fue buscar a su familia en la grada y comprobar su felicidad.
De Canarias a Barcelona
El campeón del mundo reconoció ante sus vecinos que nunca imaginó llegar tan lejos como futbolista.
Detrás de los títulos, recordó, existen también sacrificios y momentos difíciles, especialmente aquellos en los que tuvo que abandonar Tenerife y separarse de su familia para continuar creciendo en el fútbol.
Su camino comenzó a cambiar definitivamente cuando dejó la Isla para incorporarse a la UD Las Palmas y, posteriormente, dio el salto al FC Barcelona.
Su padre, Fernando, recordó durante el acto que cuando Pedri militaba en el Juventud Laguna despertó el interés del CD Tenerife, la UD Las Palmas y el Real Madrid.
El joven llegó incluso a realizar unas pruebas con el conjunto madrileño, aunque una intensa nevada terminó influyendo para que aquella posibilidad no prosperase.
Finalmente recaló en la UD Las Palmas y desde Gran Canaria emprendió posteriormente su camino hacia Barcelona, donde se instaló acompañado por su hermano Fernando.
"Puntal Pedri González"
El alcalde de Tegueste, Norberto Padilla, dedicó unos versos al futbolista, al que definió como el "mejor centrocampista", nacido y criado en un pueblo de vino y luchadores.
El regidor lo nombró simbólicamente "puntal Pedri González" y agradeció al jugador que haya llevado el nombre del municipio fuera de Canarias.
"Gracias por llevar por el mundo el nombre de Tegueste", expresó.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, también participó en el homenaje y entregó al futbolista una escultura de una "viña centenaria".
El acto terminó con Pedri, sus familiares, amigos y las autoridades asomados al balcón del Ayuntamiento mientras sonaba Ni borracho, de Quevedo, y una lluvia de confeti caía sobre una plaza abarrotada.
La celebración, que tuvo que interrumpirse momentáneamente por los problemas de salud sufridos por una persona entre el público, concluyó entre vítores a Pedri, Tegueste, Tenerife y España y al grito de "campeones, campeones".
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