Louis Labeyrie está cerca de poner fin a su etapa en el Dreamland Gran Canaria. El ala-pívot francés negocia en estos momentos su salida del conjunto claretiano para regresar al baloncesto de su país, según fuentes de la directiva consultadas por este medio. La operación, que se viene gestando desde hace semanas, responde al deseo del club de liberar una ficha interior en una temporada marcada por ajustes en la plantilla.
El jugador galo, de 33 años y 2,08 metros de altura, llegó el pasado verano al Gran Canaria procedente del UNICS Kazán ruso con la intención de aportar experiencia, capacidad reboteadora y tiro exterior desde la posición de ala-pívot. En su presentación subrayó su voluntad de ayudar al equipo a generar juego y aportar equilibrio dentro del sistema de Jaka Lakovic, en un proyecto que buscaba mantener el nivel competitivo tras las últimas temporadas del club en la élite europea.
Sin embargo, su rendimiento no ha terminado de consolidarse dentro de la rotación amarilla. Labeyrie promedia esta temporada en la Liga Endesa alrededor de 6 puntos, 3 rebotes y cerca de 18 minutos por partido, números que reflejan un papel secundario dentro del equipo en un juego interior con varias alternativas durante el curso. Pese a ello, el interior francés sí dejó actuaciones puntuales de nivel, como los 16 puntos y 19 de valoración que firmó ante el Unicaja en la Liga Endesa, una de sus mejores actuaciones con la camiseta claretiana en lo que va de campaña.
Angola, Robertson, Metu...
Desde la dirección deportiva se llevaba semanas trabajando en una salida, sobre todo tras el fichaje de Chimezie Metu, que permita reordenar la rotación interior y liberar una ficha en la plantilla. El movimiento encaja dentro de los ajustes que el club ha ido realizando durante la temporada para equilibrar su proyecto deportivo.

No sería además el primer movimiento de este tipo en el curso. El Gran Canaria ya permitió el pasado mes de enero la salida de Braian Angola, quien abandonó la disciplina amarilla para incorporarse al Asvel Villeurbanne francés. La operación se produjo después de que el club reforzara su perímetro con el fichaje del escolta canadiense Kassius Robertson.
La marcha del internacional colombiano respondió entonces a una reorganización de la rotación exterior, una decisión similar en su lógica a la que ahora se negocia con Labeyrie en el juego interior. El club ha optado durante la temporada por realizar ajustes puntuales en la plantilla para mantener el equilibrio competitivo.
Sólida trayectoria
Formado en el Hyères-Toulon francés y con experiencia en equipos como Strasbourg, Valencia Basket o UNICS Kazán, Labeyrie es un interior con amplia trayectoria en el baloncesto europeo y presencia durante varias etapas en la selección francesa. Antes de su llegada a la isla había firmado campañas destacadas en Rusia, donde llegó a superar los 11 puntos y 6 rebotes de media.

Si las negociaciones avanzan según lo previsto, el ala-pívot podría abandonar el Gran Canaria en las próximas horas para incorporarse a un club de la liga francesa, cerrando así una etapa breve en el conjunto claretiano que no terminó de consolidarse deportivamente.
La operación, en cualquier caso, volvería a confirmar la dinámica de ajustes puntuales que el Dreamland Gran Canaria ha ido aplicando a su plantilla durante el curso con el objetivo de optimizar su rendimiento competitivo.
