Juan Carlos Valerón y Tino, en el ascenso de 2015. ARCHIVO
Juan Carlos Valerón y Tino, en el ascenso de 2015. ARCHIVO

Luto en la Unión Deportiva Las Palmas por la muerte de Agustín Vega 'Tino'

La entidad amarilla lamenta el fallecimiento de su histórico encargado de los recogepelotas, una figura muy arraigada al fútbol base de Gran Canaria

Alberto Ley

La UD Las Palmas ha comunicado con profunda tristeza el fallecimiento de Agustín Vega del Toro, cariñosamente conocido en el entorno deportivo como 'Tino'. A través de un comunicado, la entidad ha despedido a quien fuera un fiel colaborador durante décadas, destacando su labor incombustible como encargado de los recogepelotas y su profunda conexión con el fútbol base grancanario.

Desde el club amarillo han trasladado sus condolencias y afecto a la familia y seres queridos. La institución ha subrayado que su compromiso, cariño y forma de entender el sentimiento hacia el equipo dejan una huella imborrable, despidiéndole con un mensaje de agradecimiento en el que aseguran que su pasión seguirá latiendo en cada partido, aplauso y gol.

Una vida de amarillo

Nacido el 28 de mayo de 1951 en la Plaza del Pilar, en el céntrico barrio de Guanarteme, Agustín Vega del Toro desarrolló un vínculo inseparable con el club desde su infancia. Su primer contacto estrecho con la afición y el equipo se remonta a la temporada 1968/69, época en la que recorría las gradas del antiguo Estadio Insular vendiendo refrescos y bocadillos mientras disfrutaba de los encuentros de la época.

La trayectoria de "Tino" dentro de la estructura del club comenzó a forjarse en la década de los ochenta. Durante su etapa como entrenador del Almenara, Nicolás Ortega le propuso colaborar esporádicamente con el equipo. Lo que se inició como un apoyo puntual terminó por convertirse en una vinculación profesional que, de forma fija, desempeñó ininterrumpidamente durante los últimos quince años.

Valerón, su gran ídolo

A lo largo de su dilatada experiencia en el club, Vega del Toro compartió momentos con numerosas figuras del deporte, pero siempre situó a Juan Carlos Valerón como su mayor ídolo. De él destacaba tanto su valía futbolística como su calidad humana. Entre sus recuerdos más apreciados se encontraba la visita que el jugador le realizó en su propio domicilio, obsequiándole con bombones, durante los 35 días que tuvo que permanecer escayolado tras sufrir una fractura de peroné.

Para Agustín Vega, la institución amarilla lo representaba todo, guardando especial cariño a miembros del equipo directivo y trabajadores como Nicolás, Miguel Ángel, Patricio o Macu. Fiel a su incondicional entrega, siempre sostuvo que no contemplaba el retiro profesional, manifestando que su deseo era seguir vinculado a la Unión Deportiva hasta el final de su vida.