Hay coches que no envejecen: se conservan. Y el sur de Gran Canaria volverá a ser, por segundo año consecutivo, el escenario donde esas máquinas demuestran que el tiempo no siempre es el enemigo del motor.
El Circuito de Maspalomas acoge una nueva edición del Festival del Motor Clásico de Canarias, organizado por el CACC – Club de Automóviles Clásicos Canarios. Una cita que ya se ha ganado un hueco fijo en el calendario automovilístico regional y que esta vez llega con 62 pilotos sobre el asfalto.
Vehículos fabricados hasta 1986
Solo tendrán cabida en la pista los vehículos fabricados hasta el año 1986, lo que garantiza un desfile de modelos históricos que representan la ingeniería automotriz anterior a la era de la electrónica masiva.
La competición principal reúne a 50 equipos en las tandas de regularidad, una modalidad que no premia la velocidad sino la precisión. Piloto y navegante deben mantener una velocidad media constante de 50 km/h y reproducir los mismos tiempos en cada vuelta. El ganador no es el más rápido, sino el más exacto.

Regularidad Master: el reto de los experimentados
Para quienes buscan un desafío mayor, el festival incluye las tandas de Regularidad Master, donde la velocidad media asciende a 80 km/h. Esta categoría está pensada para conductores con experiencia que quieran medir la resistencia mecánica de sus vehículos bajo un ritmo más exigente.
La diferencia entre ambas modalidades no es solo técnica: también cambia el nivel de tensión en el habitáculo, donde cada décima de segundo cuenta.
Una de las grandes novedades de esta edición es la Copa Jaguar, una competición exclusiva para modelos históricos de la firma británica de Coventry. Los elegantes felinos correrán bajo el formato de regularidad a 80 km/h, ofreciendo al público la oportunidad de ver en acción algunas de las piezas más codiciadas del automovilismo clásico.
Será, previsiblemente, uno de los momentos más fotografiados de la jornada.
Al margen de la competición, el festival reserva un espacio especial para los 12 pilotos "Legend" invitados: figuras icónicas del automovilismo que regresarán al circuito para realizar exhibiciones fuera de clasificación. Su presencia convierte el evento en algo más que una prueba deportiva: es un reencuentro entre generaciones, entre máquinas y memoria.
Más allá de la pista
El festival también funciona como punto de encuentro para la comunidad de propietarios y restauradores de vehículos históricos en el archipiélago. El CACC ha diseñado espacios para compartir experiencias, técnicas de restauración y anécdotas, reforzando la cultura del vehículo clásico en Canarias.
La jornada deportiva cerrará con una cena de gala en la que se celebrará la entrega de trofeos en todas las categorías de regularidad, incluido el premio especial de la Copa Jaguar. Un final a la altura de los coches que lo protagonizan.
Con esta segunda edición, el Festival del Motor Clásico de Canarias consolida Maspalomas como uno de los grandes referentes del automovilismo histórico en el sur de Europa: un espacio donde el pasado no se archiva, se conduce.