La jugadora de voleibol Omaira Perdomo asegura que la decisión del Comité Olímpico Internacional (COI) de prohibir a las deportistas trans competir en los Juegos responde a "toda una agenda" que lleva años intentando que la sociedad las vea como "un peligro", algo contra lo que se rebela.
"Yo llevo jugando desde 2017 y yo no he adulterado ninguna liga. Estoy posicionada donde estoy y hay mejores jugadores que yo, y son mujeres cis (genéticamente mujeres). Si yo fuese la mejor del mundo, estaría jugando en Italia, no aquí en España, con un sueldo mileurista", asegura a EFE la bloqueadora del Club Voleibol Guía.
Trayectoria deportiva
La joven deportista grancanaria, de 26 años, hizo historia en 2018, al convertirse en la primera mujer trans española que competía la máxima categoría de un deporte olímpico, en su caso la Liga Iberdrola de voleibol, donde debutó con el actual Emalsa Gran Canaria, entonces conocido como Centro Comercial Siete Palmas.
Cambio COI
El COI acaba de anunciar que cambia sus reglas para las categorías femeninas: con efectos desde la cita de Los Ángeles 2028, solo permitirá que compitan en los Juegos Olímpicos "mujeres biológicas", por lo que volverá a exigir a las deportistas una prueba genética.
"No me sorprende para nada, no me pilla en 'shock' porque hay todo un movimiento que se lleva construyendo desde hace bastante tiempo. Es una agenda que trata de desacreditarnos en todo tipo de ámbitos y señalarlos para que la sociedad nos vea como un peligro, cuando somos personas que no hacemos daño a nadie", replica Perdomo.
Crítica política
La jugadora grancanaria subraya que las deportistas trans no cometen "ningún tipo de ilegalidad", sino "simplemente somos personas que queremos vivir nuestra vida", pero insiste en que lo que está ocurriendo ahora responde "a una estrategia política de (Donald) Trump y la ultraderecha en todo el mundo".
"Yo debuté en 2017 como profesional y nunca ha habido ningún tipo de debate ni ningún tipo de problema", añade Perdomo, que piensa que ella fue bien recibida -en comparación con otra atletas trans- porque tiene "un físico bonito" y su historia "llamaba la atención".
Debate social
Omaira Perdomo lamenta que mucha gente opine sobre este asunto desde una doble ignorancia: "no saben lo que es ser una persona como nosotras ni tampoco saben lo que es una mujer deportista".
A su juicio, la "campaña de desprestigio" que sufren las deportistas trans "está muy bien planeada" para hacer ver a la sociedad que son "diferentes", cuanto en la actualidad "hay muchísimas niñas trans en los colegios y son niñas que encajan" porque hay más inclusión".
"No es lo mismo de antes. Yo era una novedad en 2017. Ahora ya no lo soy. Yo voy a cualquier club de voley o donde sea y hay mujeres trans, hay niñas trans con un 'cis passing' espectacular (niñas percibidas por su entorno como niñas sin etiqueta alguna) y que, a ti, en ningún momento se te va a parar por la cabeza a señalarlas así: 'Ay, es que esta persona es trans!", argumenta.
Diferencias casos
Perdomo se queja de que las meten a todas en el mismo cajón, "cuando cada cuerpo es un mundo, porque cada persona se desarrolla de una manera diferente", y echa de menos que en debates como este que acaba de lanzar el COI no se hable de los hombres trans.
"¿Dónde incluyen a los hombres trans?", se pregunta, antes de plantear esta paradoja: con la prueba genética, un hombre trans que está en tratamiento con testosterona tendría que boxear, por ejemplo, contra una mujer, porque tiene genes de mujer.
Reflexión final
"Se supone que el problema es la testosterona, ese superpoder masculino. Vamos, que ya eres un personaje de Marvel por el simple hecho de tener testosterona en tu cuerpo, porque ese es el debate: la testosterona. Entonces, ¿me estás diciendo que a los hombres trans que empiezan una transición y la testosterona es 1.000 veces más efectiva y fuerte, los van a poner también en foco?", se pregunta.
Ella tiene su respuesta: "No. Este debate no es por la transexualidad en sí, es por las mujeres trans, porque la transexualidad masculina no incomoda, molesta la femenina".
En su opinión, "todo está disfrazado" y quienes impulsan estos cambios no están preocupados por el deporte femenino, porque si fuera así, "el deporte femenino no estaría posicionado donde está".
"¿Cuántas mujeres trans han robado premios? ¿Cuántas mujeres trans han conseguido éxitos o están en la élite y son las reinas del mundo? No, no existen. Entonces, ¿por qué nos están poniendo este foco ahora? Y justo en este momento. Es todo una campaña", sentencia.
