La Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas ha sancionado al equipo benjamín del Real Club Victoria con la disputa de un partido a puerta cerrada y una multa económica de 500 euros después de que se registraran amenazas procedentes de sus aficionados durante un encuentro frente a la UD Tamaraceite.
La resolución disciplinaria afecta a un partido de fútbol base disputado por niños de 8 y 9 años en Las Palmas de Gran Canaria, una circunstancia que ha generado sorpresa en el entorno del fútbol formativo por el contexto en el que se produjeron los hechos.
500 euros de multa
Como consecuencia del castigo federativo, el Real Club Victoria deberá jugar su próximo encuentro como local sin presencia de público en las gradas, una medida que se aplica cuando se producen incidentes vinculados al comportamiento de los espectadores durante un partido.
Además de la sanción deportiva, el expediente también impone una multa de 500 euros al club, derivada de los hechos reflejados durante el encuentro.
Pérdida de subvención
La resolución abre igualmente la puerta a posibles consecuencias económicas adicionales, ya que el castigo puede implicar la pérdida o el reintegro de la subvención que la propia Federación Interinsular concede a los clubes para cubrir los costes arbitrales en las competiciones de fútbol base.

Estas ayudas están destinadas a facilitar la participación de los equipos en las ligas formativas, contribuyendo a sufragar el pago de los árbitros durante la temporada.
El caso vuelve a situar el foco sobre los comportamientos inadecuados en las gradas del fútbol base, especialmente en competiciones protagonizadas por menores. En este caso, los incidentes se produjeron en un encuentro disputado por jugadores de categoría benjamín, con apenas ocho y nueve años, lo que reabre el debate sobre la necesidad de preservar un entorno educativo y deportivo adecuado en el fútbol formativo.
