La UD Las Palmas seguirá jugando en el Estadio de Gran Canaria durante las obras de reforma y ampliación previstas de cara al Mundial de 2030. Así lo ha asegurado este lunes el presidente y máximo accionista del club, Miguel Ángel Ramírez, quien sostiene que los trabajos podrán compatibilizarse con la celebración de los partidos del conjunto amarillo.
Las declaraciones llegan después de que el Cabildo de Gran Canaria haya puesto en marcha una nueva licitación para ejecutar la transformación del recinto, después de que el primer concurso quedara desierto.
Ramírez ha querido despejar además las dudas sobre los plazos y ha defendido que la candidatura de Gran Canaria como sede del Mundial que organizarán España, Portugal y Marruecos no está en peligro.
"No va a salir"
"Está todo cerrado y amarrado, vamos a cumplir con los plazos que el Instituto Insular de Deportes tiene marcados para el Mundial, y la UD Las Palmas no va a salir del Estadio de Gran Canaria", ha afirmado el presidente amarillo en UD Radio.
La fórmula planteada pasa por adaptar el calendario del equipo a las necesidades de la obra, buscando periodos suficientemente amplios en los que las empresas adjudicatarias puedan trabajar de manera continuada y acelerar las actuaciones.
Según Ramírez, lo que hará falta será "adaptar nuestro calendario para que las constructoras adjudicatarias tengan el mayor tiempo posible seguido, para darle un gran avance a las obras".
De esta manera, el club descarta por ahora uno de los escenarios que podía generar más incertidumbre entre los aficionados: tener que buscar un estadio alternativo mientras se transforma por completo el recinto de Siete Palmas.
Nueva licitación
Las palabras del presidente llegan en un momento clave para el proyecto. El Cabildo publicó la pasada semana una nueva licitación de las obras con un presupuesto incrementado un 34,51% respecto al primer concurso, que había quedado desierto.
Pese al retraso que supone tener que repetir el procedimiento, Ramírez considera que todavía existe margen suficiente para completar los trabajos dentro del calendario previsto.
El objetivo, según ha recordado, continúa siendo que la reforma y ampliación esté terminada aproximadamente un año antes del comienzo del Mundial de 2030.
El dirigente amarillo ha comparado esos plazos con los del Mundial de 2026. "Casi todos los estadios se terminaron dos o tres meses antes" del comienzo del torneo, ha señalado para defender que Gran Canaria dispone todavía de margen.
El Mundial de 2030
La transformación del Estadio de Gran Canaria es una de las grandes actuaciones vinculadas a la elección de la isla como sede mundialista y supondrá una reforma integral de la instalación.
Ramírez considera que el proyecto trasciende además a la propia UD Las Palmas y tendrá repercusión en las infraestructuras deportivas de la isla y del conjunto del Archipiélago.
"Son momentos muy importantes para el futuro de la UD Las Palmas, para el deporte y, a nivel de infraestructura, para todo nuestro archipiélago", ha señalado.
El presidente amarillo también ha destacado el consenso político existente alrededor del proyecto, independientemente de los partidos que gobiernen o formen parte de las distintas administraciones.
"Tenemos la suerte de que los políticos, independientemente de los partidos a los que pertenecen, coinciden en que hay que crear esta infraestructura, que es buena para Canarias", ha concluido.
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