La UD Las Palmas volvió a demostrar en el Estadio de Gran Canaria que su candidatura al ascenso es firme, sostenida en la fiabilidad como local y en una eficacia que, sin necesidad de alardes, le permite seguir sumando con paso firme. El 2-0 ante el CD Leganés refleja con claridad la diferencia entre un equipo que sabe competir y otro que, pese a comenzar mejor, se diluye por falta de contundencia en las áreas.
El arranque del partido dejó entrever un escenario distinto al que acabaría imponiéndose. El Leganés salió con más ritmo, más decidido, aprovechando ciertas dudas en la zaga amarilla. De hecho, en el minuto 10, Duk generó la acción más polémica del encuentro al anticiparse a Horkas tras un malentendido con Clemente y caer dentro del área. La jugada fue revisada por el VAR, pero el colegiado mantuvo su criterio inicial y no señaló penalti.
Punto de inflexión
Ese momento marcó un punto de inflexión invisible pero determinante. Porque el conjunto madrileño no supo traducir su dominio inicial en ventaja real. Le faltó colmillo arriba y, sobre todo, contundencia atrás. Y en el fútbol profesional, esos detalles no se perdonan.
Las Palmas, sin ser brillante, sí fue quirúrgica. En el minuto 20, una jugada de manual rompió el partido: Ale García filtró para Marvin Park, cuyo centro raso al segundo palo encontró a Estanis Pedrola completamente liberado. Ni Ignasi Miquel ni Leiva interpretaron la acción, y el extremo amarillo no perdonó.
Más espacios
El gol asentó a los de casa, que empezaron a encontrar más espacios y a gestionar el ritmo con inteligencia. Pedrola, muy activo, volvió a rozar el tanto en una acción individual que obligó a intervenir a Naim, evitando el segundo antes del descanso.
Tras el paso por vestuarios, el Leganés no logró reaccionar con la contundencia necesaria. Su problema no era solo de ideas, sino también de toma de decisiones. La muestra más clara llegó en una acción insólita: Ignasi Miquel cayó lesionado y abandonó momentáneamente el campo, pero su equipo, en posesión, decidió no detener el juego.
Gol de Fuster
Las Palmas interpretó la situación con rapidez y sin contemplaciones. Con superioridad numérica momentánea, construyó un ataque que culminó Manu Fuster desde la frontal, con un disparo parabólico que superó a Juan Soriano y sentenció el encuentro en el minuto 68.
A partir de ahí, el partido quedó visto para sentencia. El Leganés, sin capacidad de reacción, apenas inquietó a Horkas, que vivió una tarde tranquila. Ni siquiera la velocidad de Duk, uno de sus principales argumentos, encontró espacios ante una defensa amarilla bien plantada.
Equipo maduro
El Estadio de Gran Canaria volvió a ser un fortín. Con 16.128 espectadores en las gradas, el equipo firmó su quinta victoria consecutiva como local, un dato que explica en gran parte su posición en la tabla y su aspiración real de pelear por el ascenso.
Más allá del resultado, el partido dejó la sensación de un equipo maduro, que sabe cuándo golpear y cómo gestionar ventajas. Sin exhibiciones, pero con eficacia, la UD Las Palmas sigue construyendo su camino con la solidez de quien entiende perfectamente qué necesita cada partido.
Ficha técnica
CD Leganés: Soriano; Leiva (Lalo Aguilar, min. 61), Ignasi Miquel (Melero, min. 69), Marvel, Naim; Diawara, Guirao; Duk, Cisse (Óscar Plano, min. 61), Juan Cruz (Roberto López, min. 84); y Álex Millán (Diego García, min. 84).
Goles: 1-0, min. 20: Pedrola. 2-0, min. 68: Manu Fuster.
Árbitro: Saúl Ais Reig (Comité Valenciano). Mostró tarjeta amarilla a los jugadores locales Manu Fuster (min. 34), Sergio Barcia (78) y Enrique Clemente (90).
Incidencias: partido de la jornada 36 de LaLiga Hypermotion disputado en el Estadio de Gran Canaria, al que asistieron 16.128 espectadores (49,8 por ciento del aforo). Antes de comenzar el encuentro Jesé Rodríguez recibió una camiseta conmemorativa por sus 100 encuentros oficiales con la UD Las Palmas.
