El CD Laguna rechaza jugar más en el campo del Longuera por gritos racistas

El presidente del club lagunero, José Ángel Torres, ha asegurado que ninguno de sus equipos jugará en el campo de fútbol "Antonio Yeoward" tras los incidentes del pasado viernes

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Campo de fútbol Antonio Yeoward del barrio Toscal-Longuera, de Los Realejos. / Ecotec Sports
Campo de fútbol Antonio Yeoward del barrio Toscal-Longuera, de Los Realejos. / Ecotec Sports

José Ángel Torres, presidente del CD La Laguna, equipo tinerfeño que milita en varias categorías del fútbol base, ha asegurado que ninguno de sus equipos jugará en el campo de fútbol Antonio Yeoward del barrio Toscal-Longuera, de Los Realejos, donde al parecer el viernes se produjeron insultos racistas.

Torres, en declaraciones a EFE, ha pedido que se tomen medidas contundentes para evitar la violencia y el racismo en el fútbol base.

Hechos del viernes

Según ha informado el club, en la tarde del viernes, el equipo juvenil B visitó el campo del Longuera y desde el principio del encuentro, el ambiente en las gradas no era el deseado para un partido de fútbol base.

No obstante, fue tras un tanto del conjunto local cuando la tensión aumentó y entre los numerosos insultos se escuchó “mono de mierda” en referencia a un jugador negro del combinado lagunero, un comentario que solo escuchó el árbitro y que trasladó a ambos banquillos llegando el momento en el que el técnico morado decidió sacar a sus jugadores del campo.

Encerrados en el vestuario

A partir de ahí y tal y como se ha indicado desde la entidad de La Laguna, el equipo visitante tuvo que permanecer encerrado en el vestuario para evitar insultos y agresiones, en concreto, por parte de un aficionado rival que portaba una pistola eléctrica.

Se necesitaron hasta tres patrullas de policías para que el equipo pudiera salir de la instalación con seguridad, según se ha relatado.

Rechazo y reflexión

Tras el incidente, el club ha informado su decisión de no volver a visitar el campo del Longueras hasta que se produzca un rechazo de forma pública a la violencia y en concreto, al racismo.

“Si tuvieran otra disposición cambiábamos la decisión pero de momento solo han desmentido lo ocurrido. Hay que reflexionar sobre esto y hay que actuar contundentemente, sí no, nunca acabaremos con la violencia en el fútbol”, ha dicho Torres.

Los escudos del Laguna y el Longuera y una pistola táser./ Montaje AH
Los escudos del Laguna y el Longuera y una pistola táser./ Montaje AH

Campaña contra la violencia

Además, desde el club se organizará durante esta semana una campaña contra la violencia, el racismo y la xenofobia que incluye la colocación de una pancarta en la sede de la entidad, el Estadio Municipal Franciso Peraza, así como una charla con una jurista especializada que pueda explicar las “consecuencias” de los malos comportamientos en las gradas para que los jugadores se lo trasladen a sus familias.

“Cada vez se ve más y como no se toman medidas contundentes por parte de la federación tinerfeña sigue pasando. Las consecuencias suelen ser un cierre de dos partidos, una pequeña multa al equipo y poco más”, ha aseverado.

Los campos, lugares seguros

“Esto le puede pasar a todos los equipos y lo importante es la forma de proceder”, ha añadido Torres que cree que los campos de fútbol deberían ser “lugares seguros” donde la gente pueda estar “de forma distendida”.

“Ojalá que todo esto, nuestra posición y la forma de expresarnos y contar a todos los medios y las instituciones lo que sucedió, sirva para erradicar la violencia cuando se dé, para dar un paso adelante”, ha apuntado. 

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