La apertura de nuevas rutas marítimas entre Canarias y Marruecos vuelve a tensionar el debate político en las islas. Asamblea Majorera–Coalición Canaria Fuerteventura (AM-CC) ha acusado a la Autoridad Portuaria de Las Palmas de actuar con “incoherencia” y “doble rasero” al defender ahora una línea con Agadir mientras, en el pasado, se rechazó la conexión entre Puerto del Rosario y Tarfaya.
La formación nacionalista critica además el silencio del sector primario y de distintas instituciones ante este nuevo anuncio, cuando anteriormente mostraron una fuerte oposición a la ruta majorera por los riesgos que, según argumentaban, podía suponer para la agricultura y la ganadería canarias.
Críticas al cambio de criterio
Según AM-CC, la presidenta de la Autoridad Portuaria, Beatriz Calzada, defendió recientemente la necesidad de consolidar una conexión directa entre Agadir y Las Palmas de Gran Canaria para reducir en torno a día y medio el transporte de mercancías desde Marruecos.
Sin embargo, los nacionalistas recuerdan que entidades como Asaga o Coag Canarias, junto a administraciones públicas, alertaron en su momento de los posibles efectos negativos de la línea entre Fuerteventura y Tarfaya, especialmente por el riesgo de entrada de plagas o competencia agrícola.
“El silencio actual evidencia el doble rasero con el que se trató la conexión entre Tarfaya y Puerto del Rosario”, sostienen desde la ejecutiva insular de la formación.
Riesgos que “desaparecen”
AM-CC cuestiona que los argumentos esgrimidos en el pasado hayan desaparecido ahora sin explicación. “¿Los riesgos fitosanitarios dejan de existir si el puerto está en Gran Canaria?”, se preguntan, en alusión al papel del Puerto de La Luz como punto de entrada de mercancías.
En este sentido, insisten en que ningún colectivo agrícola, ganadero o técnico se ha pronunciado en contra de la nueva línea con Agadir, lo que, a su juicio, refuerza la idea de que detrás de la oposición anterior había intereses económicos concretos.
Canarias “a dos velocidades”
La formación denuncia que esta situación refleja un desequilibrio territorial, donde unas islas avanzan en conexiones estratégicas mientras otras ven bloqueadas iniciativas similares.
“Se sigue alimentando una Canarias a dos velocidades, marcada por la doble o triple insularidad”, advierten.
Tarfaya sigue en el aire
Por último, AM-CC recuerda que la reapertura de la línea entre Fuerteventura y Tarfaya contemplaba el refuerzo del Punto de Inspección Fronteriza (PIF) para garantizar el control sanitario.
Además, subrayan que tanto el Cabildo como el Ayuntamiento de Puerto del Rosario propusieron incluir esta conexión en el plan estratégico de la Autoridad Portuaria con horizonte 2035, una iniciativa que, según denuncian, ha quedado relegada frente al impulso de la ruta con Agadir.