Baleària avanza en el despliegue de su nueva identidad y operativa en Canarias tras tomar el control de Naviera Armas. Como parte de esta estrategia de consolidación, la compañía ha seleccionado a los astilleros de Astican, en el Puerto de Las Palmas, como su centro estratégico para la varada, mantenimiento y renovación de su flota en la región.
'Volcán de Tindaya'
El ferry Volcán de Tindaya lleva casi un mes de intensos trabajos en las instalaciones del principal astillero de Canarias. Este buque, diseñado específicamente para las exigencias operativas de las islas orientales, está siendo sometido a una profunda revisión técnica y a un proceso de pintura para lucir los colores corporativos de la nueva marca Baleària Canarias.
Con 78 metros de eslora, capacidad para 700 pasajeros y 120 vehículos, el Volcán de Tindaya está propulsado por motores Wärtsilä que le permiten mantener una velocidad de 17 nudos.
Una vez concluidos los trabajos en el astillero, el buque regresará de inmediato a su ruta habitual, conectando de forma estratégica los puertos de Playa Blanca (Lanzarote) y Corralejo (Fuerteventura). Esa línea la cubre en la actualidad el Passio per Formentera, que ha sido desplazado de Ceuta y Algeciras para cubrir al Volcán de Tindaya en su parada técnica.
Nuevo estandarte ecoeficiente
La apuesta de Baleària por el archipiélago no solo pasa por la renovación de los barcos heredados, unos 15, sino por la introducción de tecnología de vanguardia. La gran novedad para las conexiones interinsulares será la incorporación del Mercedes Pinto, un fast ferry de última generación construido en los Astilleros Armón de Gijón, en el que la naviera ha invertido 128 millones de euros.
El Mercedes Pinto es el tercer catamarán de la compañía equipado con motores duales a gas natural licuado (GNL) y preparado para consumir combustibles neutros en emisiones.
El buque llegó este viernes al Puerto de Las Palmas, tras pasar por Lanzarote y Fuerteventura procedente de Gijón, con la finalidad de hacer las pruebas técnicas para incorporarse al servicio: conectará la capital grancanaria con Morro Jable (Fuerteventura) y Santa Cruz de Tenerife, una triple conexión con la que naviera espera remontar la pérdida de pasajeros heredada de Armas. En frente tendrá a Fred. Olse, antes socios en la conexión con Huelva y ahora rivales directos en el transporte entre islas.
Plan de inversión: 45 millones
Tras la histórica operación de adquisición de los activos de Naviera Armas en Canarias —valorada en unos 300 millones de euros—, el presidente de Baleària, Adolfo Utor, ha anunciado un ambicioso plan de inversión complementario.
La compañía destinará 45 millones de euros durante los próximos tres años exclusivamente a la mejora de la flota adquirida en las islas. Esta inyección económica se centrará en la remodelación de los interiores de los barcos, nuevas zonas de restauración y mejoras en la habitabilidad para los pasajeros.
También se instalarán sistemas de acceso inteligente, con mejoras en la conectividad a bordo y los servicios de compra y embarque, además de actualizaciones mecánicas orientadas a reducir el impacto medioambiental y mejorar la fiabilidad de las travesías.
El primero de los barcos en someterse a estos arreglos es el Volcán de Tindaya. De los trabajos en su interior no ha trascendio nada hasta el momento, pero el acero del casco ya luce los colores de Baleària Canarias.
La marca arranca su andadura con el objetivo de mejorar la calidad del transporte marítimo del archipiélago. No tendrá fácil recuperar el terreno perdido frente a Fred. Olsen por Armas, pero tienen capacidad de sobra para volver a llevar a la naviera isleña a lo más alto, pues la compañía de Utor gestiona una flota unificada que supera las 50 embarcaciones a nivel global, con domonio absoluto en el Mediterráneo y un peso cada vez más importante en el Estrecho y el norte de África.
