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Construcción de un bloque de viviendas. / IMAGEN DE LA RED

La burocracia, los costes y la falta de trabajadores inflan los precios de la vivienda en Canarias

Las patronales de la construcción alertan de que los sobrecostes, la baja rentabilidad y los trámites administrativos están paralizando obras y encareciendo el acceso a la vivienda

El sector de la construcción en Canarias atraviesa un escenario cada vez más complejo que le está impidiendo contribuir a resolver la emergencia habitacional, según las principales patronales del Archipiélago.

Tanto Fepeco como AECEPLPA advierten que la combinación de las trabas administrativas, el incremento de costes, la falta de mano de obra, los problemas de financiación y la baja rentabilidad, sumado a la incertidumbre internacional, está dificultando la promoción de vivienda asequible en las Islas. 

La burocracia, el gran enemigo

Óscar Izquierdo, presidente de Federación Provincial de Entidades de la Construcción de Santa Cruz de Tenerife, sitúa la burocracia como el principal obstáculo que afronta actualmente la construcción en Canarias. 

El objetivo de construir más viviendas en las Islas se está viendo frenado por la lentitud de los ayuntamientos y de las oficinas técnicas municipales a la hora de tramitar licencias de obra mayor, según la patronal. 

Plazos de hasta más de cuatro años

Izquiero denuncia que, aunque la legislación establece un plazo de tres meses para resolver estas licencias, en Canarias ese periodo resulta “imposible” de cumplir en la práctica, pues el promedio de espera asciende a entre los 18 y los 20 meses cuando se consigue una licencia rápida y ya se ha normalizado que determinados expedientes tarden “más de cuatro o cinco años” en desbloquearse. 

A su juicio, esta situación provoca que haya “miles de viviendas” que podrían estar ya construidas o en ejecución, pero que permanecen retenidas en los trámites administrativos. Por ello, considera que la burocracia y una administración pública “inoperante” se han convertido en el “verdadero enemigo” del sector.

Construcción de vivienda en La Palma. / EFE - LUIS G. MORERA
 

Aumento de los costes de producción 

El segundo gran problema para las patronales canarias es el encarecimiento de los costes de producción debido a los conflictos internacionales. María Salud Gil, presidenta de la Asociación de Empresarios Constructores y Promotores de Las Palmas, afirma que se han incrementado en torno a un 40%. 

Izquierdo expone que buena parte de las materias primas y productos empleados en la construcción en Canarias son importados, principalmente desde Asia y Turquía. Los retrasos en la llegada de suministros, las dificultades para conseguir determinados materiales y la subida de precios derivada de la crisis energética están encareciendo todo el proceso constructivo, así como el coste final de las obras, lo que, según las patronales, acaba repercutiendo en el comprador final y dificulta todavía más la posibilidad de ofrecer vivienda asequible en un mercado tensionado.

Falta de mano de obra y absentismo laboral

La escasez de trabajadores es otro de los grandes retos del sector, según las patronales canarias. Izquierdo considera paradójico que, según datos que atribuye al Gobierno de Canarias, existan entre 15.000 y 16.000 personas desempleadas vinculadas a la construcción, mientras las empresas tienen dificultades para encontrar mano de obra, por lo que en cierta medida lo atribuye a la economía sumergida, como una de las posibilidades. 

A esta situación se suma, el aumento del absentismo laboral, que Izquierdo califica como una “verdadera pandemia”, que no solo afecta a la construcción, sino a todos los sectores económicos. 

Imagen de unos trabajadores de la construcción / EFE

Menos licitadores y obras desiertas

La presidenta de AECPLPA asegura que la promoción inmobiliaria presenta actualmente “un resultado de gestión neto negativo” y que la obra pública tampoco está funcionando como debería, con 200 millones de euros que quedaron desiertos en 2025 porque las licitaciones no salieron “al precio que se corresponde”.

Según Gil, en este sentido, la concurrencia está disminuyendo y algunas obras que quedan desiertas para las empresas privadas por importes insuficientes acaban encargándose a empresas públicas con presupuestos superiores. 

El reto de construir vivienda asequible 

“Ya veníamos advirtiendo desde el año pasado que el sector puede petar en tres años, que ya ha pasado uno, pueden ser dos”, advierte Gil, quien subraya que existe un problema grave en la producción de vivienda porque las empresas no son capaces de promover y construir al precio al que la población puede acceder, algo que preocupa a las dos patronales. 

Estos ha llevado a que haya obras que permanecen paralizadas, otras que avanzan más lento de los previsto y proyectos que no llegan a comenzar. 

Reclamaciones del sector

En este sentido, tanto Izquierdo como Gil valoran los decretos aprobados por el Gobierno de Canarias para agilizar trámites y desbloquear vivienda.  No obstante, las patronales coinciden en que la emergencia habitacional exige actuar con urgencia. 

El sector reclama a las administraciones más eficiencia, presupuestos realistas, desbloqueo de licencias, suelo disponible y colaboración público-privada para que la vivienda asequible pueda pasar del diagnóstico a la realidad.