Una de cada cinco viviendas en Canarias está vacía: crecen un 53% en veinte años

Las Palmas de Gran Canaria está entre las tres capitales de provincia españolas costeras que hoy tiene más viviendas vacías que en 2001, un 10,5% más

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Viviendas vacías / EFE
Viviendas vacías / EFE

Al finalizar 2021, Canarias tenía 211.331 viviendas vacías —una de cada cinco de las existentes en las islas—. Esto supone un aumento del 52,9% sobre la situación existente veinte años atrás —estaban desocupadas solo 138.221, según un estudio elaborado por la tasadora Tinsa—. 

Por provincias, el mayor número se encuentra en Santa Cruz de Tenerife con un 26,1%, tres puntos por encima de Las Palmas, que es del 23,3%. En las dos provincias ha crecido en las dos últimas décadas por encima del 50% en promedio el número de viviendas desocupadas, aunque de manera dispar según se trate de la capital, la costa o el resto del territorio insular.

Municipios costeros

Por ciudades, Las Palmas de Gran Canaria está entre las tres capitales de provincia españolas costeras que hoy tiene más viviendas vacías que en 2001, un 10,5% más. En los otros municipios costeros de Gran Canaria, Lanzarote y Tenerife este fenómeno ha crecido un 67,2%. En la ciudad Santa Cruz de Tenerife el número de viviendas vacías ha descendido un 7,2% en veinte años. El balance de la provincia, excluida la capital, el alza de viviendas vacías es del 133,0%, y en los municipios costeros, en particular, de un 73%.

A nivel nacional, las viviendas vacías representan un 14,4% del parque residencial. La mitad de las viviendas vacías se concentra en 14 provincias que tienden a situarse en zonas de costa, mientras que la otra mitad se halla altamente dispersa.

Causas

El informe de Tinsa considera que la capacidad para solucionar el problema actual de acceso a la vivienda es limitada ya que habitualmente estas casas presentan condiciones de inhabitabilidad, procesos jurídicos asociados o sus propietarios las mantienen fuera del mercado.

La tasadora propone aumentar la oferta en las ubicaciones más tensionadas apoyándose en la colaboración público-privada, mantener la seguridad jurídica y el derecho a la propiedad privada, replantear el modelo de ciudad y potenciar un modelo de crecimiento territorial distribuido en capitales secundarias que no concentre excesivamente la población en un reducido número de capitales.

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