Las pequeñas empresas de Canarias enfrentan complicaciones a la hora de tener empleados. Los elevados costes de mantener el negocio puede ser una de las razones, pero la dificultad de cubrir las vacantes es otro de los mayores dolores de cabeza que padecen los autónomos de las Islas. El problema no se limita a un solo sector: va desde la construcción a la hostelería.
Pero más allá de los principales motores económicos del Archipiélago, hay ámbitos donde las pymes tienen inconvenientes a la hora de encontrar determinados perfiles como —por ejemplo— fontaneros, carpinteros o cerrajeros. “Estos oficios son los grandes olvidados”, subraya Enrique Hernández, presidente de la Plataforma de Empresarios de Canarias.
"Oficios olvidados"
“En todas estas profesiones”, señala, “se pueden cobrar auténticas barbaridades porque se pagan muy bien”. Apunta también que la escasez de profesionales está motivada por una falta de formación en determinadas especializaciones. En cualquier caso, de sus palabras se puede leer que muy pocas compañías se libran de los obstáculos para completar los equipos.
Sostiene que la realidad de los pequeños negocios es “igual o peor” que la de una empresa grande a la hora de encontrar personal porque en muchos casos no disponen de departamentos de recursos humanos para recopilar currículums o potenciales candidatos a lo largo del tiempo. Una situación que lastra la operativa de las entidades al buscar fichajes.
Falta de recursos
“No tenemos esos departamentos que nos puedan ayudar a seleccionar candidatos con una base de candidatos ya creada. Nosotros, cuando tenemos una necesidad de personal, el tiempo [de búsqueda] comienza cuando nos surge, no tenemos un background detrás”, prosigue. Pero la cosa no queda ahí: indica que el absentismo es otro de los factores que influyen.
“Las pequeñas empresas estamos contratando lo justo y con miedo”, exclama. “Lo hacemos con lupa, es un factor determinante”, apostilla. Por otro lado, sostiene que una solución para paliar la falta de trabajadores es contratar migrantes. “La migración es necesaria ante la inversión de la pirámide poblacional de España para revertirla con los años”, agrega.
Ayudas laborales
Lamenta que, además, hay personas fuera del mercado laboral que rechazan la posibilidad de trabajar porque cobran alguna ayuda como puede ser el ingreso mínimo vital (IMV). “Eso es una decisión muy mala a nivel personal que están tomando, porque al no estar en el mercado laboral implica que tampoco puedes ir avanzando”, detalla.
“Hay algo que sería muy sencillo de hacer, pero parece que nadie quiere poner el cascabel al gato, y es que cuando una pequeña empresa va a contratar a un trabajador, haya una parte de ese salario que sea costeada o subvencionada o unas ayudas a la contratación. ¿Qué quiere decir esto? Que esa ayuda no se la quede la empresa, sino que vaya para el trabajador”, dice.
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