Canarias registró en 2025 un déficit de 5.637 viviendas respecto a los hogares creados, según el último informe de la Asociación Española de Consultoría Inmobiliaria (ACI), titulado Evolución de la producción de vivienda en España. El estudio sitúa a Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife como los principales focos del desequilibrio residencial en el archipiélago, con 3.731 y 1.906 viviendas menos de las necesarias, respectivamente.
El informe señala que Canarias mantiene un "desajuste entre la vivienda" que se produce y los hogares que se crean "en un contexto marcado por la presión de la demanda y la escasez física de suelo". También expone que desde 2021 el déficit acumulado en las islas "supera ya las 36.500 viviendas", una situación vinculada "principalmente a la modesta evolución de la vivienda libre y a la nula oferta protegida".
Nivel nacional
En este sentido, y en referencia al conjunto del país, España registró en 2025 "un déficit de 147.094 viviendas respecto a los hogares creados, un 40% más que en 2024". Este aumento se explica "por el crecimiento de los hogares reales creados, que subieron un 16% y por la caída del 9% en las viviendas terminadas".
Los datos apuntan a que la falta de obra nueva "continúa agravando el desequilibrio residencial", aunque el informe apunta algunas señales positivas. "En Canarias los visados de obra nueva crecieron un 17% en el último bienio, y se prevé la incorporación de casi 400 unidades de vivienda protegida en los próximos años", señalan.
Mercado de segunda mano
Al parecer la presión también se está trasladando al mercado de segunda mano. Según ACI, en Canarias por cada vivienda nueva adquirida se transaccionan 13 de segunda mano, una proporción que refleja "la limitada capacidad de la obra nueva para responder a la demanda residencial", explican.
La vivienda protegida mantiene además un peso reducido en las islas. "Las Palmas registró 603 operaciones protegidas sobre un total de 25.333 transacciones, mientras que Santa Cruz de Tenerife contabilizó 261 sobre 15.112 operaciones", indican. De hecho, para ACI esta presencia limitada dificulta que la vivienda asequible pueda compensar el déficit residencial en un territorio condicionado por la presión de la demanda y las restricciones de suelo.
