Carla Debat es la directora de Sostenibilidad en Applus+ Certification —una división dentro del grupo global Applus+—. La compañía se encarga de evaluar el cumplimiento —por parte de las empresas— de estándares reconocidos en sostenibilidad. Lo analizan tanto a nivel internacional, como nacional y sectorial.
Sin dejar de lado, según explica, el cumplimiento legal y los esquemas de certificación privados. Sus servicios pueden estar relacionados —entre otros— con verificar la huella de carbono de una organización, de un evento o de un producto.
Todo sin dejar de lado los reportes de sostenibilidad de empresas, la circularidad o demostrar que gestionan sus recursos de manera eficiente.
II Foro del Valor Compartido
Este viernes, Debat participará en el II Foro del Valor Compartido, un encuentro que tendrá lugar en el Aula de Piedra de la Sede del Rectorado de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). Allí, junto a César Romanos —socio fundador de The Green Gate—, hablará de cuáles son los retos normativos y legislativos a los que deberán responder las empresas.
El acto está organizado tanto por la Cátedra de Empresa de Valor Compartido, Innovación y Sostenibilidad de la ULPGC; como por el Instituto Internacional del Valor Compartido (IIVC). Además, cuentan con la colaboración de Applus+ Certification.
Diagnóstico inicial
“Nosotros entramos en la parte final, cuando la empresa ya ha analizado qué necesita”, explica en una entrevista concedida a Atlántico Hoy. Es decir, llegan cuando una consultora especializada ha hecho previamente un diagnóstico inicial y la implantación del esquema o norma que pretenden certificar.
El objetivo, apunta, es verificar de forma objetiva, imparcial e independiente si se ajustan en todo momento a la normativa, al estandard, o al esquema aplicable.
¿Qué es la sostenibilidad?
Debat indica que la sostenibilidad es un concepto cada vez más amplio. Se refiere a que antes el foco estaba puesto sobre todo en el medioambiente, las emisiones o el cambio climático —cuestiones que siguen siendo clave—, pero en la actualidad se habla también de igualdad, diversidad, inclusión o responsabilidad social corporativa.
Explica también que el IIVC ha desarrollado varios esquemas relacionados con sostenibilidad, sobre todo en materia de igualdad. “Nosotros lo que hacemos es certificar en base a esos esquemas”, resalta.
Uno de ellos es el que permite evaluar cómo una empresa integra la sostenibilidad en su modelo de negocio desde una perspectiva de valor compartido. Analiza aspectos como gobernanza, impacto social, medioambiente o cadena de valor. Además, dice, fomenta una mejora continua alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Igualdad y diversidad
“Es una norma centrada en la igualdad y la diversidad. Se estructura en siete áreas de valor y aborda los temas desde una perspectiva integral, tanto en el funcionamiento interno de la organización como en su proyección externa”, dice la directora de Sostenibilidad en Applus+ Certification.
Las auditorías que desarrollan con esos esquemas, sostiene, tienen a Canarias como foco principal. “Nosotros verificamos o certificamos en base a una normativa, una ISO reconocida internacionalmente o un esquema particular o privado”, pone también sobre la mesa.
El ejemplo de Baleares
En cuanto al turismo, Debat cuenta que hay ejemplos como el de Baleares, donde “han sido pioneros” obligando a las empresas con más de 50 trabajadores a calcular y certificar su huella de carbono y plantear objetivos de reducción de emisiones.
“En Canarias, la parte de sostenibilidad, incluso puede ser más importante que en la Península, por la limitación de recursos. Además, el turismo depende mucho de mantener el ecosistema y mejorarlo”, prosigue.
Merece la pena resaltar que en el Archipiélago la obligación de calcular la huella de carbono ya está recogida en la Ley 6/2022, pero su aplicación práctica se está desarrollando de forma progresiva.
Novedades legislativas
Sobre la normativa europea, indica que ha habido muchas novedades legislativas en los últimos años. “Hubo un momento en el que empezaron a salir reglamentos y directivas y eso llegó a ser bastante abrumador para las empresas”, sostiene.
Algunos ejemplos de las novedades que han surgido están relacionados con planes de igualdad; planes de movilidad; la ley de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario; el reglamentos de deforestación; el mecanismos de ajuste de carbono en frontera; o normativas como el reglamento de ecodiseño y el pasaporte digital de producto.
Desperdicio alimentario
Algunas de las obligaciones se han ido aplazando o posponiendo, como el tener que verificar Informes de Sostenibilidad Corporativa en base a la CSRD —la normativa europea que lo regula—. Se aplicará próximamente, pero solo a las empresas con más de 1.000 trabajadores y que superen los 450 millones de euros en facturación.
Por otro lado, señala que existe un esquema de desperdicio alimentario cero pensado para hoteles, restauración y empresas fabricantes de productos alimentarios. Para ello se establecen distintos requisitos orientados a mejorar procesos y reducir ese desperdicio.
“Y luego, el Instituto Internacional de Valor Compartido tiene un esquema privado, el cual certificamos, que es el más completo”, sentencia.
Las pymes
Asegura que los esquemas del IIVC están "perfectamente enfocados en las pymes y micropymes".
Uno de los conceptos claves es el de la economía circular, dejando atrás el modelo tradicional basado en producir, usar y desechar.
Sector turístico
Una idea que en el sector turístico pasa, afirma, por medir consumos, calcular impactos y disponer de indicadores que permitan tomar acciones para reducir, reutilizar o regenerar.
Debat concluye que el II Foro del Valor Compartido ayudará a cercar la sostenibilidad a las empresas y a que entiendan qué aspectos son importantes, cuáles son prioritarios y por dónde pueden empezar. Y así, dice, empezar a tomar decisiones.
