Jerzy Zagajewski, fundador de Bioagritech Canarias, llegó desde Polonia hace dos años con un objetivo: poner al Archipiélago en el foco de todas las miradas por la desalación de agua sostenible y almacenamiento de energía. La iniciativa quiere limpiar de salmuera los mares de las Islas para poner fin a los problemas medioambientales que produce.
La empresa cuenta con un prototipo ubicado en Fuerteventura y necesita una inversión inicial de 12 millones de euros. Un dinero que le permitiría empezar a trabajar para convertir a la comunidad autónoma en un hub tecnológico que genere economía mediante la extracción de materiales como magnesio, calcio, potasio, litio y oligoelementos.
Recuperar y reciclar
“Son muy importantes para la industria”, afirma Zagajewski en una entrevista concedida a Atlántico Hoy. Explica que la desalación de agua en Canarias —un proceso que supuso un revulsivo en el siglo pasado— y en otras partes del mundo se lleva a cabo mediante un sistema antiguo que —dice— "está causando más daños que beneficios".
Por lo tanto, pone sobre la mesa, tomó la decisión de buscar una fórmula que permita recuperar toda el agua para reciclarla y reutilizarla. “Ahora mismo estamos hablando de un piloto que incorpora todas nuestras soluciones, después se trataría de transformar las instalaciones antiguas”, sentencia el fundador de Bioagritech Canarias.
Energía renovable
Subraya que el sistema empleado se basa en un reactor alimentado por energía renovable que no solo puede desalar 10.000 metros cúbicos de agua, sino que es capaz de recuperar los componentes de la salmuera que se puedan aprovechar. Relata que el magnesio, por ejemplo, se utiliza en industrias como la farmacéutica para fabricar medicamentos.
“El reactor funciona con energía eléctrica. Además, durante nuestro proceso de ionización se genera hidrógeno y este vuelve a emplearse como fuente de energía”, sostiene. Tampoco deja de lado la idea de almacenar energía que se pueda utilizar e incluso transportarla entre islas.
"No contamina"
“Es un sistema totalmente ecológico, capaz de trabajar con mayores volúmenes y con muchos menos problemas que los sistemas actuales. Además, es un proceso cerrado que no contamina. Incluso los materiales orgánicos que recogemos del mar se transforman en biochar, un abono orgánico muy importante”, sentencia.
Pero la cosa no queda ahí: el planteamiento de Bioagritech Canarias es poner en marcha una plataforma que sirva de puente entre Europa y África. Tienen en el radar a Mauritania y Senegal, unos puntos donde padecen —asegura— graves problemas de salinización.
"Es momento de reaccionar"
“Marruecos está construyendo la mayor desaladora de África, pero está generando el mismo impacto medioambiental que vemos en España. Todo termina en el océano”, indica.
“Cuando analizas el medio marino, ves que se están produciendo muchos daños, incluso cambios muy importantes en las algas. Estamos viendo la aparición de algas tóxicas y cambios muy profundos en los ecosistemas. Es momento de reaccionar”, cuenta también.
"Sin virus ni patógenos"
Zagajewski destaca que “actualmente se obtiene un litro de agua y se vierte otro litro de salmuera al mar”. “¿Por qué no recuperarlo? La salmuera sigue conteniendo cerca del 90% de agua y minerales valiosos”, reflexiona el fundador de Bioagritech Canarias.
Defiende que su proceso produce un agua totalmente desinfectada, libre de virus y patógenos. Después, dicen, devuelven los minerales necesarios y ajustan el pH sin utilizar productos químicos. En esencia, indica, que se pueda beber el agua del grifo sin ningún inconveniente.
Los hoteles
“Incluso las aguas grises procedentes de hoteles o usos comunales deberían reutilizarse para riego, piscinas, hoteles y muchos otros destinos. Lo que se necesita es un sistema de recuperación integral del agua”, desarrolla Zagajewski.
Les gustaría poner en marcha el proyecto este año, una vez tengan preparados los permisos, los acuerdos y la financiación. Aunque lamenta que en determinadas administraciones no han encontrado demasiada reciprocidad. Eso sí, celebra que sí les han mostrado su apoyo desde la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC).
Fuerteventura
El proyecto cuenta con fondos climáticos de Corea, el Gobierno de Polonia, entidades de Holanda, universidades e institutos polacos. El promotor de la iniciativa resalta que puede generar empleo y oportunidades para los jóvenes. De esta manera, las nuevas generaciones no tendrían que abandonar las islas por falta de oportunidades.
“Durante dos años analicé todas las posibilidades, valoramos otras opciones como Cabo Verde y la conclusión fue clara: Había que hacerlo en Canarias. Las Islas tienen una posición excepcional. Además, Fuerteventura es un laboratorio extraordinario para este tipo de proyectos”, sentencia.
