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Luis González (dcha), presidente del IIVC, junto al rector Lluís Serra / CEDIDA

Luis González: "Hacer ‘greenwashing’ es la mayor tontería posible, engañar a la gente es un esfuerzo perdido"

El presidente del IIVC, organizador del II Foro del Valor Compartido, reflexiona sobre la sostenibilidad en las empresas de Canarias

El II Foro del Valor Compartido convertirá el próximo 29 de mayo a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) en el epicentro del debate sobre sostenibilidad, innovación y estrategia empresarial en Canarias. 

El encuentro, impulsado por la Cátedra de Empresa de Valor Compartido, Innovación y Sostenibilidad de la ULPGC; y el Instituto Internacional del Valor Compartido (IIVC), reunirá a expertos, empresas e instituciones con el objetivo de analizar los desafíos que marcarán el futuro del tejido económico del Archipiélago.

Retos medioambientales

Entre las voces protagonistas estará Luis Antonio González, presidente del IIVC, quien presentará el Informe Global de Sostenibilidad y Valor Compartido 2026

En esta entrevista, reflexiona sobre el papel que deben asumir las empresas ante los retos sociales y medioambientales, se muestra crítico con el greenwashing y defiende que la sostenibilidad ya no puede entenderse como un gasto o una obligación, sino como una herramienta estratégica capaz de generar bienestar.

[Pregunta] ¿Por qué las empresas y la sociedad en general no pueden ponerse de perfil ante el reto de la sostenibilidad, que es el eje de este foro?

[Respuesta] Hay varias razones muy relevantes. Nosotros solemos insistir mucho en que no contamos con un planeta de repuesto. Somos la primera generación capaz de revertir el mal realizado a nuestro planeta y a las personas que viven en él.

El factor humano es clave.

Cuando hablamos de sostenibilidad siempre hablamos de personas: de las personas pasadas, presentes y futuras. Además, somos la primera generación con la aceptación generalizada de que existen problemas y de que la situación actual no solo afecta al medioambiente. Hablamos también de economía, de administraciones públicas, de impacto social, de familias y de felicidad. En definitiva, de hacer sostenible la vida y el entorno en el que nos movemos.

¿Hay información suficiente al respecto?

Somos la primera generación que tiene claro esto y la primera capaz de revertirlo. La principal forma de hacerlo es mediante una gestión eficiente de la sostenibilidad en las empresas y en las administraciones públicas.

Luis González, presidente del IIVC, durante una ponencia / CEDIDA

¿Considera que existe concienciación en la ciudadanía para aspirar a que el mundo sea más sostenible?

Un estudio de Ernst & Young de 2022 dice que el 30% de los usuarios que detectaran mala información sobre sostenibilidad en una empresa estarían dispuestos a dejar de consumir un producto. Son datos relevantes tanto en lo positivo como en lo negativo.

El concepto de valor compartido sigue siendo relativamente desconocido para parte del tejido empresarial. ¿Cómo lo definiría y en qué se diferencia de la responsabilidad social corporativa?

El concepto viene del economista Michael Porter, a finales del siglo XX. Originalmente pretendía cuantificar el esfuerzo en sostenibilidad y cómo aporta un beneficio tanto económico como social.

¿Cómo se traslada esta idea al sector empresarial?

Para el Instituto Internacional de Valor Compartido y para la cátedra, la visión es bastante sencilla: cuando hablamos de valor compartido, lo hacemos de cómo las empresas, con una gestión sostenible de su negocio, influyen de manera positiva en las personas de su entorno.

Se trata de una cadena.

Cuando hablamos de personas, se engloba a accionistas, proveedores, clientes, empleados y colaboradores. Por ejemplo, si yo tengo un compromiso de compra responsable, no solamente beneficia a mi empresa, beneficia también a mis proveedores, a sus familias y a sus trabajadores.

La decisión que tomo en mi negocio afecta al bienestar y la felicidad de muchísimas personas que no están en mi empresa. Además, cuando mejoro la eficiencia y el compromiso de mi negocio, consigo que mis mejores empleados quieran trabajar conmigo, mejorando la retención del talento.

Imagen de la edición anterior del Foro del Valor Compartido / CEDIDA

¿Cómo resumiría entonces el concepto de valor compartido?

El valor compartido consiste en preguntarse: “Con lo mismo que ya hago en mi negocio, ¿cómo puedo generar un mayor impacto positivo en todas las personas que se relacionan directa o indirectamente conmigo?”

¿Cuál es el principal reto para las pymes canarias en materia de sostenibilidad?

Lo primero que hay que comprender es que la sostenibilidad no es una alternativa. No puedes decidir ser o no sostenible. Por ejemplo, para que una gran empresa constructora que llega a Canarias pueda contratar al taller de la esquina, seguramente tendrá que pedirle su huella de carbono o cómo gestiona sus residuos, porque esas grandes empresas ya tienen requisitos y obligaciones.

¿Es fácil encontrar perfiles que estén a la altura?

En un mercado como el canario, donde la rotación y el absentismo laboral son un problema importante, cuanto más consigamos que los empleados se sientan orgullosos y felices de trabajar en una empresa, más posibilidades tendremos de retener a los mejores en nuestras empresas.

¿Por qué lo dice?

Porque lo que viene en materia normativa y de exigencias es cada vez mayor. Las grandes empresas ya trabajan estratégicamente en ello, mientras que las pequeñas corren el riesgo de ir a rebufo. Y cuando les llega la exigencia, muchas veces no tienen ni el tiempo, ni los recursos, ni el conocimiento suficiente para hacerlo bien.

Debe entenderse como algo estratégico y no como una decisión posterior a que sea obligatorio.

Se habla mucho de greenwashing. ¿Cómo puede una empresa demostrar que su compromiso con la sostenibilidad es auténtico?

Creo que a día de hoy hacer greenwashing es la mayor tontería posible. Estamos en un entorno de absoluta transparencia y capacidad de recabar información. Tenemos a un clic toda la información que necesitamos de cualquier negocio o empresa. Pretender engañar a la gente es un esfuerzo absolutamente perdido.

Imagen de la edición anterior del Foro del Valor Compartido / CEDIDA

¿El impacto negativo perdura más en las personas?

El coste del greenwashing permanece mucho más en la memoria de las personas que el de hacerlo bien. Mucha gente recuerda todavía marcas deportivas relacionadas con problemas de esclavitud en el sudeste asiático, pero probablemente no recuerde las cosas positivas de esas mismas marcas.

¿Cómo se puede hacer bien? Primero, estando bien acompañado por personas especializadas y con experiencia. Segundo, tratando estas cuestiones con humildad. Alguien puede querer hacerlo bien y equivocarse, y eso hay que saber explicarlo.

¿Y tercero?

Haciendo trabajos en profundidad. Te pongo un ejemplo: un festival musical decidió usar pulseras de bambú porque pensaba que era más ecológico. Pero el bambú venía del sudeste asiático en avión hasta Madrid y luego hasta Las Palmas. Cuando calculas la huella de carbono, resulta mucho mayor que imprimir entradas aquí.

A veces falta profundidad de conocimiento y no asumir ciertas verdades sin más. Hay que tener criterio para decidir.

En este foro se va a hablar mucho de la Agenda 2030. En el caso de Canarias y de las empresas isleñas, ¿cuáles son los objetivos más importantes a corto plazo?

Creo que los principales objetivos pasan por hablar de la sostenibilidad como un modelo de negocio en sí mismo, como la nueva forma de administrar la empresa y como el nuevo motor de decisión.

¿Hasta ahora no se le ha dado el valor que merece?

Hay que dejar de verla [la sostenibilidad] como un departamento ajeno, como un gasto o como una obligación, y empezar a entenderla como algo absolutamente estratégico.

¿Qué importancia tiene analizar la huella de carbono en Canarias?

En el caso de Canarias, todo lo relacionado con la huella de carbono es relevante, especialmente compensarla de manera local. También es fundamental la gestión de la felicidad, la salud y el talento de las personas, por la problemática que tenemos en cuanto a la retención del talento.

Y además debemos entender que Canarias es el corazón natural para acompañar a África en este mismo proceso, apoyándonos en la tecnología y la innovación para hacer lo mismo con menos costes y más rápido.