Loading...
Plátano de Canarias. / AH

La filosofía de consumir plátano de Canarias, la única arma del sector frente al acuerdo de Mercosur

El presidente de Asprocan, José Carlos Rendón, asegura que con el acuerdo el sector tiene “todas las de perder”, pero la mentalidad de consumir plátano de Canarias rema a su favor, aunque existe el riesgo de que esto pueda cambiar

El acuerdo comercial que la Unión Europea ha ratificado con los países de Mercosur (Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay) ha causado una fuerte preocupación en el sector platanero en Canarias. El pacto abre una nueva vía comercial tras la eliminación del 93% de los aranceles hacia la UE, lo que abre la puerta a un mayor flujo de importaciones desde estos países. De momento, lo único que rema a favor del sector canario es la filosofía asentada en la Península de consumir plátano de Canarias.

Desde el comienzo de la década de los 90, los productores plataneros se han preocupado por incentivar el consumo de plátano en el mercado peninsular a través de campañas publicitarias y patrocinios que han ido fraguando una cultura de consumo, no solo de los canarios, sino del principal mercado, que es la Península.

Riesgo de la competencia exterior

Esta es la principal medida disuasoria que tienen desde Asprocan, la asociación de productores de plátanos de Canarias, frente a la posible importación de plátanos desde Brasil, posible principal competidor. José Carlos Rendón, presidente de Asprocan, alerta del grave peligro que corre el sector primario español y canario con el acuerdo, aunque considera que al sector del plátano puede no afectar de manera tan grave gracias a la filosofía construida de consumir este producto producido en el Archipiélago.

“Agradecemos todos los días que los españoles consuman plátano de Canarias; que lo defiendan y lo cuiden”, valora Rendón. El mercado peninsular es importante para Asprocan porque es el grueso del negocio del sector. De los alrededor de 400 millones de kilos al año de plátanos que se producen en el Archipiélago, solo se quedan en Canarias alrededor de 20 o 30 millones de kilos. “Nosotros vivimos de lo que se vende en la península”, resume el presidente de la patronal.

Una piña de plátanos. / ARCHIVO

Impacto en el transporte y la economía insular

Esto provoca otras sinergias. El presidente de Asprocan destaca que la exportación de plátano beneficia al flujo de los transportes de mercancías hacia las islas, lo que favorece el abaratamiento de los transportes que vienen de la Península a Canarias. “Desde Canarias salen al día una media de más de un millón de plátanos, eso significan barcos que vienen de la Península para cargarlos y eso hace que el costo del transporte sea más económico”, destaca el productor.

Pero pese a que la patronal plantee aumentar las campañas de consumo en la Península, hay miedo a que el nuevo marco del acuerdo implique dejar de lado esta filosofía, teniendo en cuenta que el dinero en el bolsillo de las familias es más soberano que el apoyo a los productores. Una cuestión que sabe muy bien Rendón, quien apunta que “el poder adquisitivo de la población cada vez está más reducido y si tengo un plátano en la Península a tres euros el kilo y la banana a 1,50 euros, el consumidor se pensará si compra un día la banana”.

Limitaciones para crecer en Europa

Por eso, aunque por el momento se mantiene la idea de que al plátano puede no afectar tanto el acuerdo con Mercosur, hay prudencia con lo que pueda pasar. Por el momento, el acuerdo sí que imposibilitaría la posibilidad de ampliar el mercado a Europa. Actualmente se exportan plátanos a Bruselas y Francia, aunque con poco impacto, y la posibilidad de ampliar la capacidad de venta ahora se ve afectada.

Dentro de los países de Mercosur, Brasil podría configurarse como el gran competidor de Canarias en el mercado peninsular, pero el presidente avisa de que la producción de plátano es fácil y se puede lograr en un año, por lo que señala que “todos los países de Mercosur pueden producir plátano si les facilitan la producción” y advierte de que a estos países les sale mucho más barato que a Canarias producir la piña de plátano.

Desigualdad en costes y normas fitosanitarias

“¿Cómo vamos nosotros a competir en un mercado en el que vienen productos de Mercosur a unos precios mejores que nosotros? Porque sus costes de producción son más bajos y producen esos productos con una cantidad de fitosanitarios que Europa prohíbe. Estamos jugando con barajas totalmente trucadas. A ellos les permiten una serie de productos fitosanitarios que a nosotros no nos permiten”, denuncia Rendón en relación a una de las principales quejas de los productores por el acuerdo: la permisividad en la entrada de fruta en la que se usan productos prohibidos por la UE.

El presidente de la patronal no quiere calificar a esta dualidad de “hipocresía”, pero sí manifiesta su incomprensión con la política arancelaria de la Unión Europea, por no proteger la producción local del sector primario para facilitar el comercio de otros productos.

Proteger el mercado

“No es que estemos en contra de que se firmen acuerdos con otros países, porque de eso se trata a nivel mundial, porque la globalización así lo marca, pero hay que pensar primero en lo que tenemos dentro. Más en Canarias, donde la necesidad de tener productos de kilómetro cero es más fuerte que en la Península”, manifiesta el presidente.

Randón defiende una política más proteccionista similar a la de Estados Unidos, de incrementar los aranceles a los productos de producción extranjera para fomentar el consumo interno de los productos producidos en su territorio. Sin embargo, reprocha que “en Europa se piensa primero en los demás y luego en los nacionales”. Frente a ello pide que “primero hay que cuidar lo que tenemos en casa” y avisa de que “el sector primario cada vez está más desilusionado del trabajo que se está haciendo”.