Iberia ha sellado una alianza estratégica con Lanzarote con el objetivo de impulsar su conexión con Estados Unidos. Este acuerdo busca reforzar el posicionamiento de la isla como un destino premium en el mercado norteamericano, aprovechando la capacidad del centro de distribución de vuelos de Madrid, situado en el aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas, considerado uno de los mayores de Europa para este tipo de operaciones internacionales.
Conexión vía Madrid
La aerolínea ha destacado que, gracias a las tres frecuencias diarias que actualmente conectan Lanzarote con Madrid, los viajeros procedentes de la isla pueden enlazar de forma cómoda y fluida con cualquiera de los diez destinos a los que vuela Iberia en Estados Unidos. Esta operativa permite canalizar el flujo de turistas norteamericanos hacia Canarias utilizando la capital española como puerta de entrada y distribución.
Esta conectividad se sustenta en el importante despliegue que mantiene la compañía aérea entre España y Norteamérica. En concreto, Iberia opera cerca de 150 vuelos semanales entre Madrid y ciudades clave como Nueva York, Washington, Boston, Chicago, Miami, San Francisco, Los Ángeles, Dallas, Orlando y Puerto Rico, lo que facilita múltiples opciones de enlace para los visitantes que deseen llegar hasta el archipiélago canario.
Tres pilares estratégicos
El acuerdo suscrito se basa en tres ejes fundamentales para su desarrollo. En primer lugar, se busca reforzar la marca Lanzarote en ciudades clave de Estados Unidos que presentan un alto potencial de crecimiento, poniendo especial énfasis en las urbes de la Costa Este, que por situación geográfica ofrecen mejores conexiones con Europa.
Por otro lado, la alianza contempla la exploración de nuevas campañas de promoción diseñadas específicamente para el mercado estadounidense, un segmento que Iberia considera clave en su estrategia comercial. Asimismo, se valorará la viabilidad de fortalecer la conectividad para facilitar aún más el flujo de viajeros desde los principales nodos de la Costa Este norteamericana hacia la isla, consolidando así la posición de Lanzarote en el mapa turístico internacional de alto nivel.
