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Imagen de una vivienda en venta / EFE

Así juegan los propietarios con el precio de la vivienda en Las Palmas de Gran Canaria: suelen subir el precio hasta un 42%

La diferencia entre los anuncios de Idealista y las compraventas firmadas ante notario supera los 52.000 euros en Ciudad Alta y los 76.000 en Guanarteme

Comprar una vivienda en Las Palmas de Gran Canaria no cuesta lo mismo según dónde se mire. Una cosa es el precio que aparece en los portales inmobiliarios, donde vendedores, inmobiliarias o sociedades fijan el importe de salida, y otra muy distinta es el precio que finalmente queda registrado cuando la compraventa se firma ante notario.

La diferencia se aprecia con claridad al comparar los datos de Idealista con los del Portal Estadístico del Notariado. En el conjunto de Las Palmas de Gran Canaria, el portal inmobiliario sitúa el precio medio del metro cuadrado en 2.756 euros, mientras que el Notariado lo fija en 2.180 euros. Es decir, Idealista marca un precio un 26,4% superior al que aparece en las operaciones firmadas.

Esa distancia se vuelve mucho más evidente cuando se baja al detalle de barrios y zonas concretas de la capital grancanaria. En algunos casos, el precio de los anuncios llega a situarse hasta un 42% por encima del precio medio recogido por el Notariado.

Ciudad Alta, la mayor diferencia 

Uno de los ejemplos más claros está en Ciudad Alta. Idealista sitúa el precio medio en 2.207 euros por metro cuadrado. Sin embargo, en el Portal Estadístico del Notariado, al observar códigos postales vinculados a esta zona —como el 35012, que incluye barrios como La Feria, Schamann y parte de Escaleritas—, el precio baja hasta los 1.555 euros por metro cuadrado. La diferencia es de 652 euros por metro cuadrado (un 41,9% por encima).

Aplicado a una vivienda de 80 metros cuadrados, el piso aparecería anunciado por unos 176.560 euros, mientras que el precio firmado ante notario se situaría en 124.400 euros. Por lo que la brecha supone más de 52.000 euros de diferencia en un piso de estas dimensiones.

Si el piso tuviera 100 metros, el precio anunciado en Idealista alcanzaría los 220.700 euros, frente a los 155.500 euros que resultan de aplicar el dato del Notariado. Y, en el caso de uno de 120 metros cuadrados, la distancia sería todavía mayor. Según el precio medio del portal inmobiliario, saldría al mercado por 264.840 euros, mientras que el precio registrado ante notario rondaría los 186.600 euros. La diferencia supera en este caso los 78.000 euros.

Imagen de unas viviendas en venta / EFE

Casi 1.000 euros por metro cuadrado

La brecha también se observa en Guanarteme, uno de los barrios más tensionados de Las Palmas de Gran Canaria. Según Idealista, el precio medio del metro cuadrado en esta zona alcanza los 3.850 euros. En cambio, el Portal Estadístico del Notariado lo sitúa en 2.898 euros por metro cuadrado

La diferencia es de 952 euros por metro cuadrado, lo que supone que el precio anunciado en Idealista está un 32,9% por encima del precio medio firmado ante notario. En una vivienda de 80 metros cuadrados, esto implica pasar de 308.000 euros en el portal inmobiliario a 231.840 euros en la compraventa registrada. Es decir, más de 76.000 euros de diferencia. 

El caso de Tafira

Otro caso se encuentra en Tafira. Idealista sitúa el precio medio del metro cuadrado en 2.149 euros, mientras que el Notariado lo fija en 1.666 euros. La diferencia es de 483 euros por metro cuadrado.

En términos porcentuales, el precio del portal inmobiliario está un 29% por encima del precio medio recogido por el Notariado. En una vivienda de 80 metros cuadrados, el anuncio rondaría los 171.920 euros, frente a los 133.280 euros que resultarían del dato notarial.

Entre precio de salida y el final

La lectura de estos datos obliga a distinguir entre dos conceptos: el precio de salida y el precio final de compraventa. El primero depende de lo que el vendedor pide en el mercado; el segundo refleja lo que finalmente se firma ante notario.

Por eso, las cifras de Idealista y del Portal Estadístico del Notariado no son necesariamente contradictorias, sino complementarias. Una fuente enseña el escaparate del mercado inmobiliario y la otra permite acercarse al importe real de las operaciones cerradas.