El informe del Tribunal de Cuentas no solo pone el foco en la costosa permuta financiera que la Autoridad Portuaria de Las Palmas (APLP) firmó en 2004, con José Manuel Arnáiz de presidente. El documento analiza la totalidad del pasivo de la entidad y detalla el comportamiento de otra modalidad financiera compleja: los préstamos con derivados implícitos.
Entre diciembre de 2005 y junio de 2007, el organismo portuario suscribió con dos entidades bancarias un total de cinco préstamos por un importe global de 59 millones de euros.
Los contratos no eran swaps independientes, como el de 2004, sino préstamos convencionales que llevaban camuflada una cláusula condicional: la APLP pagaba un tipo de interés fijo siempre que el euríbor a tres meses se mantuviese por debajo de un tope, situado entre el 4,75% y el 5%, según el contrato. Si el índice de referencia rebasaba ese techo, el crédito pasaba automáticamente a tipo variable.
Tratamiento contable y volatilidad
Durante los años analizados en la fiscalización (2016-2023), los tipos se mantuvieron en niveles bajos o negativos, por lo que la APLP abonó de forma continuada el tipo fijo pactado, generando un gasto acumulado en intereses de 8,69 millones de euros.
En este capítulo, la valoración del Tribunal de Cuentas sobre la gestión de la APLP es positiva. A diferencia de lo ocurrido con el swap, que generó 15 millones de pérdidas y está recurrido ante el Supremo, el Puerto aplicó estrictamente la normativa contable, registrando los derivados implícitos por separado como pasivos financieros a un valor razonable.
Estas operaciones provocaron importantes oscilaciones en la cuenta de pérdidas y ganancias del recinto portuario debido a la penalización teórica que los bancos exigían en caso de cancelación anticipada. No obstante, dicha valoración negativa, que en 2016 ascendía a 7,3 millones de euros, se redujo hasta los 204.732 euros al cierre de 2023, todo gracias a la paulatina amortización del principal y al nuevo escenario de tipos de interés.
Saneamiento del pasivo
El análisis global del Tribunal de Cuentas deja una lectura económica favorable en cuanto a la salud financiera actual del recinto del Puerto de La Luz y de Las Palmas.
A pesar del quebranto causado por la permuta financiera de 2004, de casi 15 millones de euros, y del coste de los créditos condicionados, la Autoridad Portuaria ha acometido un intenso proceso de desendeudamiento en la última década.
Al cierre del ejercicio 2016, la deuda total del Puerto ascendía a 90 millones de euros. Siete años después, a 31 de diciembre de 2023, la cifra se había reducido a tan solo 15 millones de euros, lo que representa un recorte de la deuda del 83% y sitúa a la institución en una posición de holgura presupuestaria para afrontar sus futuros proyectos de inversión.
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