El sector de los suministros a buques alza la voz contra las recientes restricciones de acceso al área industrial de El Sebadal, en Las Palmas de Gran Canaria, por motivo de La Cabalgata del Carnaval de Las Vegas.
Por primera vez en la historia del recinto, las empresas de provisiones se vieron imposibilitadas de acceder a sus instalaciones o desarrollar su operativa habitual durante una jornada completa, lo que ha provocado un impacto económico directo y una crisis de confianza con sus clientes internacionales, denuncian los afectados en un comunicado.
Cambio de criterio sin precedentes
Tradicionalmente, en días de eventos públicos o restricciones especiales, se permitía el acceso a las empresas de la zona hasta las 15:00 horas. Sin embargo, este año se impuso una prohibición total desde las 08:00 horas, una medida que los afectados califican de desproporcionada.
Desde Provicanarias (Ship Suppliers Association) señalan que esta parálisis absoluta ha generado pérdidas económicas directas para numerosas empresas estratégicas, además de comprometer la fiabilidad del Puerto frente a los armadores y buques e incumplir compromisos logísticos esenciales.
Sin acceso no hay servicio
La federación Oneport Canarias declara su apoyo total a la solicitud de soluciones. A través de sus canales oficiales, han sido tajantes: "No pedimos que se cancelen los eventos, sino que se planifiquen con la logística en mente".
La patronal subraya que, si el Puerto es el motor económico de la isla, no puede permitirse un bloqueo que ignore las necesidades de su actividad principal.
Exigencia de coordinación
Ante esta situación, el sector ha solicitado formalmente que se establezcan mecanismos de coordinación eficaces. El objetivo es garantizar que la celebración de eventos públicos en la ciudad sea compatible con la actividad empresarial portuaria, asegurando siempre unos servicios mínimos de operatividad que eviten que el corazón logístico de Canarias se detenga por completo.