El precio de la vivienda volvió a subir con fuerza en 2025 y marcó nuevos máximos históricos. En el conjunto de España el incremento fue del 7,5%, pero en Canarias alcanzó el 12%, situando al Archipiélago entre las comunidades con mayores subidas del país, según los datos del Consejo General del Notariado.
El precio medio del metro cuadrado en España se elevó hasta los 1.902 euros, superando el récord registrado en 2007 en plena burbuja inmobiliaria. En Canarias, el valor medio se situó en 2.177 euros por metro cuadrado, uno de los más altos del país, solo por detrás de Baleares, Madrid, País Vasco y Cataluña.
Mientras los precios continúan al alza, las compraventas muestran signos de desaceleración en las islas.
Menos operaciones en las islas
En el conjunto nacional, las compraventas crecieron un 4,4% en 2025 hasta alcanzar las 752.661 operaciones, el segundo mejor dato de la serie histórica tras 2007. Sin embargo, en Canarias las operaciones descendieron un 4,7%, en línea con la caída registrada en Madrid.
Los notarios destacan que, tras un inicio de año dinámico, el mercado se fue enfriando progresivamente hasta cerrar el ejercicio con tasas negativas en los últimos meses.
Por tipo de vivienda, los pisos subieron un 10,1% en precio en España, mientras que las viviendas unifamiliares aumentaron un 3,8%. En cuanto a operaciones, las compraventas de chalets crecieron un 11,5% a nivel nacional y marcaron máximos históricos.
Hipotecas al alza
El ejercicio también estuvo marcado por el aumento de los préstamos hipotecarios. En 2025 se firmaron 389.090 nuevas hipotecas para la compra de vivienda, un 13,7% más que el año anterior.
La cuantía media de estos préstamos se incrementó un 11,8%, hasta situarse en 173.989 euros, en un contexto de fuerte demanda y escasez de producto disponible.
Los notarios advierten de que el déficit de vivienda en el mercado está tensionando los precios y agravando las dificultades de acceso, especialmente entre jóvenes y colectivos vulnerables.
Con estos datos, 2025 confirma un escenario de récord de precios y enfriamiento progresivo de las operaciones en Canarias, donde el mercado inmobiliario continúa tensionado pese a la caída en el número de compraventas.
