El optimismo inicial por el balance del tráfico portuario en los primeros cinco meses de 2026 se ha visto truncado tras una revisión obligada de los datos estadísticos. La Autoridad Portuaria de Las Palmas (APLP) ha tenido que corregir a la baja la estadística oficial que envía a Puertos del Estado debido a un error de recuento en las toneladas de los graneles sólidos, concretamente en el movimiento de pienso operado por Silos Canarios.
El impacto de la corrección dibuja un escenario muy diferente para el motor económico de la provincia. La primera nota, que fue enviada a los medios de comunicación este lunes, apuntaba a un crecimiento del 1,20% para el Puerto de Las Palmas, pero la estadística definitiva y corregida sitúa al recinto capitalino en tasas de crecimiento negativo.
En concreto, el Puerto de Las Palmas frena su expansión y disminuye su tráfico un 0,96%, casi un punto, en el acumulado anual hasta mayo, perdiendo un total de 122.498 toneladas respecto al año anterior.
El tráfico global se estanca
Esta corrección a la baja en la capital arrastra también el balance de la Autoridad Portuaria en el resto de puertos de la provincia. Si bien inicialmente se celebró un digno aumento de casi el 2%, las cifras finales reflejan un estancamiento: el tráfico total de los cinco puertos apenas sube un 0,06%, con 14.595.212 toneladas acumuladas, solo 8.686 más que en 2025.
La bajada de Las Palmas (-0,96%) y el retroceso del Puerto de Arinaga (-2,17%) logran compensarse a duras penas gracias a la evolución positiva del resto de las islas orientales: el Puerto de Arrecife sube un 3,61% (844.011 toneladas), Puerto del Rosario un leve 0,88% (695.642 toneladas) y Salinetas se dispara un 45,15% (315.514 toneladas).
Sólo Las Palmas
En lo que respecta estrictamente a los indicadores del Puerto de Las Palmas, el tráfico total disminuye un 0,96%, lo que supone 122.498 toneladas menos en los primero cinco meses del año.
En concreto bajan las mercancías un 0,65% (11.418.887 toneladas), la mercancía general contenerizada un 1,38% (5.930.032 toneladas) y el combustible (bunkering) un 6,68% (1.079.636 toneladas).
También cae la pesca fresca un 27,27%, con solo 8 toneladas, aunque este indicar es residual porque hace décadas que perdió peso en la actividad del puerto.
En el lado positivo destaca el tráfico de pasajeros: la línea regular se deja otro 4,8 %, pero los cruceros crecen un 15,73%, lo que arroja un aumento del 5,80% (1.118.216 pasajeros en total).
Salvan el año por ahora la pesca congelada, que aumenta un 61,07% (152.446 toneladas); la estiba, con una subida del 4,10% en movimiento de contenedores (572.339 TEUs); las unidades de tráfico Ro-Ro, con un incremento del 5,23% (107.387 unidades), y las toneladas de tráfico Ro-Ro, que llegan al 8,96% de mejora (1.707.407 toneladas)
El combustible, bajo lupa
Más allá de la corrección en los graneles sólidos, el informe de la Autoridad Portuaria mantiene su preocupación por el comportamiento del bunkering (suministro de combustible), que acumula un descenso del 6,68% en el Puerto de Las Palmas (1.079.636 toneladas).
La presidenta de la APLP, Beatriz Calzada, explica que el descenso se debe principalmente a criterios dispares de seguridad marítima y a la meteorología adversa. Las Palmas sufre el impacto de una normativa estricta por parte de su Capitanía Marítima, que impide operar en el recinto a una gabarra de un solo eje por motivos de seguridad. Paradójicamente, dicha gabarra sí cuenta con el visto bueno de la Capitanía de Santa Cruz de Tenerife, por lo que carga el combustible en Las Palmas pero lo suministra y computa estadísticamente en la isla vecina.
Según Calzada, si esas toneladas que salen de Gran Canaria se contabilizaran en origen, el suministro de combustible en Las Palmas crecería un 12,12% en lo que va de año.
En cualquier caso, la realidad de la estadística oficial corregida a la baja tras el error de los graneles confirma que el Puerto de Las Palmas ha entrado en una fase en la que ha dejado de crecer.
Pulso con el Estado
La APLP no explica en su nota de prensa que la normativa de Capitanía Marítima es de 2019 y es similar a la que se aplica en Algeciras y Barcelona, verdaderos competidores de Las Palmas en bunkering. Es decir, la gabarra que descarga en Tenerife lleva años haciéndolo, por lo que difícilmente puede ser la causa del descenso de combustible registrado en este ejercicio.
Además, las toneladas que se van para Tenerife no se volatilizan, sino que se computan en los graneles líquidos.
Tampoco explica el gabinete de prensa el error en las toneladas de graneles sólidos y su repercusión en el resto de la estadística, limitándose a mandar la nota de prensa corregida con las cifras actualizadas.
