Una de cada tres personas que viven en Canarias están en riesgo de pobreza o de exclusión social. En total, se calcula que más de 704.000 personas de las islas se encuentra en esta situación, según los datos del XVI Informe el estado de la pobreza en Canarias 2026 elaborado por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social de Canarias. El informe se retrotrae a los datos de 2025 y detecta un estancamiento en la reducción de la pobreza, un aumento en la pobreza infantil y una mayor vulnerabilidad entre las personas mayores.
El informe se entregó este jueves a la presidenta del Parlamento de Canarias, Astrid Pérez, y viene a confirmar que el Archipiélago está perdiendo el impulso en la reducción de la pobreza que se registró tras la pandemia. La tasa Arope, que calcula el porcentaje de la población que se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, se ha estancado en el último año tras cuatro ejercicios de descensos y se mantiene en el 31,2% de la población.
Canarias, por encima de la media estatal
Esta cifra supone que Canarias es la cuarta comunidad con la tasa de pobreza y exclusión social más alta de España, por detrás de Andalucía, Castilla-La Mancha y Murcia. En el conjunto del Estado la tasa está en el 25,7%, lo que refleja una diferencia de 5,5 puntos.
El estancamiento ha sorprendido a la red, que esperaba una nueva reducción del indicador. “Es una cifra que nos sigue preocupando porque podemos pensar que las medidas han tocado suelo”, ha señalado Fernando Rodríguez, director de EAPN Canarias. Habrá que esperar a los próximos datos, ha añadido, para comprobar si el Archipiélago recupera la senda de mejora.
Lejos del objetivo para 2030
Aunque la tasa Arope permanece estable, sus componentes evolucionan de forma diferente. La pobreza medida por ingresos desciende del 24,6% al 22,9% y la carencia material y social severa baja del 10,8% al 9,3%. En cambio, aumenta la proporción de personas que viven en hogares con baja intensidad de empleo, del 10,4% al 11,6%, la segunda más elevada de España.
Los avances acumulados tampoco bastan para alcanzar el ritmo previsto en la Agenda 2030. Canarias ha reducido su tasa Arope en 7,2 puntos desde 2015, cuando se situaba en el 38,4%, pero el informe calcula que en 2025 debería haber sido 5,6 puntos inferior a la registrada para seguir la trayectoria hacia el objetivo de reducirla a la mitad al final de la década.

Más de cuatro de cada diez menores, en riesgo
Uno de los datos que más preocupa a la entidad es la situación de la infancia. El 41,1% de los menores de 18 años está en riesgo de pobreza o exclusión social, frente al 40,2% del año anterior. Son más de cuatro de cada diez niños, niñas y adolescentes.
Ese empeoramiento convive con una reducción de la pobreza infantil medida exclusivamente por ingresos, que pasa del 36,4% al 28,3%. La diferencia responde a que el indicador Arope también incorpora las carencias materiales y sociales y la baja intensidad de empleo en el hogar.
Una vulnerabilidad que afecta a toda la familia
Rodríguez ha insistido en que la pobreza de los menores no puede abordarse al margen de la situación de sus familias. La respuesta, sostiene, debe mejorar los recursos y las condiciones de vida del conjunto del hogar.
La vulnerabilidad también afecta de manera desigual a otros grupos. El riesgo de pobreza o exclusión alcanza al 62,8% de las personas desempleadas y al 37,8% de quienes tienen alguna discapacidad. Entre las mujeres se sitúa en el 32,1%, frente al 30,2% de los hombres, una brecha que vuelve a poner de manifiesto la dimensión de género de la pobreza.
Mayor riesgo entre las personas mayores
Entre las personas de 65 años o más, la tasa Arope aumenta 2,3 puntos respecto al año anterior. El informe advierte, además, de la insuficiencia de parte de las pensiones: el 37,7% de las abonadas en Canarias tiene una cuantía inferior al umbral de pobreza utilizado en ese análisis, recoge el informe.
En una situación especialmente grave sobreviven 182.000 personas en Canarias que se encuentran en situación de pobreza severa (el 8% de la población). Esto significa residir en hogares con ingresos por debajo de los 679 euros mensuales por unidad de consumo, una medida que tiene en cuenta el tamaño y la composición familiar. Aunque la tasa baja desde el 10,1% del año anterior, sigue reflejando una importante falta de recursos.
Tener empleo no garantiza salir de la pobreza
La red también cuestiona que el empleo, por sí solo, sea suficiente para proteger frente a la exclusión. El 17,6% de las personas ocupadas está en riesgo de pobreza o exclusión social y el 12,9% vive por debajo del umbral de pobreza.
A ello se suma el aumento de la baja intensidad de empleo en los hogares. Este indicador identifica aquellos en los que las personas en edad de trabajar lo hacen durante una parte reducida de su potencial laboral. En Canarias alcanza el 11,6%, frente al 8% estatal.
Más ingresos, pero con diferencias persistentes
La renta media anual por persona aumenta hasta los 14.222 euros, unos 1.185 euros mensuales. Sin embargo, el informe recuerda que el incremento nominal no refleja por completo la evolución del poder adquisitivo, porque parte de esa mejora queda absorbida por el encarecimiento de la vida.
La desigualdad también disminuye, aunque persiste una distancia considerable entre los extremos. Los ingresos del 10% más rico de la población multiplican por 8,6 los del 10% más pobre. El año anterior esa relación era de 10,2.
Más de la mitad tiene dificultades para llegar a fin de mes
El 54,2% de la población canaria declara alguna dificultad para llegar a fin de mes. Aunque el porcentaje mejora en 3,2 puntos respecto a 2024, sigue afectando a más de la mitad de los residentes.
La falta de margen económico se aprecia especialmente ante los gastos imprevistos: el 49,9% no tiene capacidad para afrontarlos, frente al 36,5% del conjunto de España. La diferencia es de 13,4 puntos porcentuales.
El alquiler concentra la presión económica
La vivienda concentra una parte importante de esa presión. El 45,4% de quienes viven de alquiler a precio de mercado está en riesgo de pobreza o exclusión social, frente al 27,2% de quienes residen en una vivienda en propiedad.
El informe constata, además, el fuerte encarecimiento del acceso a la vivienda. Los precios de compraventa han aumentado un 74,5% desde 2015. En el alquiler, el índice utilizado en el estudio recoge una subida del 24% entre 2015 y 2024, que alcanza el 38,9% en los nuevos contratos.
Retrasos en la vivienda y los suministros
Las dificultades para mantener el hogar se traducen en impagos. El 12,9% de la población acumula retrasos en el alquiler o la hipoteca, 1,4 puntos más que el año anterior. Otro 11,1% registra retrasos en el pago de suministros como la electricidad, el agua o el gas.
Las transferencias públicas siguen siendo decisivas. Según la simulación del informe, sin estas prestaciones, incluidas las pensiones, la tasa de pobreza en Canarias sería del 44,2%, frente al 22,9% registrado. Si se mantuvieran únicamente las pensiones de jubilación y supervivencia, pero desaparecieran las demás transferencias, alcanzaría el 29,1%.
Las ayudas no llegan a todos los hogares
Su capacidad de protección, sin embargo, está limitada por las dificultades de acceso. El informe recoge que en 2024 el 57,3% de los hogares potencialmente beneficiarios del ingreso mínimo vital en Canarias no accedía a la prestación.
La comunidad destina 3.456 euros por habitante a sanidad, educación y servicios sociales, por encima de los 3.324 euros de media autonómica. Para la red, el reto es conseguir que ese esfuerzo se traduzca en una reducción sostenida de la pobreza y alcance a quienes más lo necesitan.
Tres prioridades para reducir la pobreza
EAPN Canarias plantea tres prioridades: mejorar la cobertura, la suficiencia y la accesibilidad de las prestaciones de garantía de ingresos; garantizar el acceso y la permanencia en una vivienda digna y asequible; y avanzar hacia empleos estables, con salarios suficientes y condiciones laborales dignas.
En vivienda, Rodríguez reclama que la respuesta no se limite a construir y que las administraciones actúen también sobre las viviendas vacías y la prevención de la pérdida del hogar. La entidad pide una intervención que permita acceder a una vivienda y conservarla sin comprometer la cobertura de otras necesidades básicas.
Añadir AtlánticoHoy como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.