Las experiencias nocturnas no le han sentado bien al Puerto de Las Palmas. En la memoria colectiva de la ciudad están las terrazas de copas del Muelle Deportivo, que degeneraron en peleas e inseguridad hasta su cierre, pero la Autoridad Portuaria está dispuesta a volver a intentarlo, esta vez en la azotea de la Fundación Puertos de Las Palmas.
El edificio, que está situado entre el Acuario Poema del Mar y el Centro Comercial El Muelle, está preparado para compaginar su uso administrativo con la música, el baile y las copas. La azotea ha sido transformada en Súgar, una terraza de 1.200 metros cuadrados diseñada para acoger a cerca de un millar de personas.
Tras un largo proceso que comenzó en 2019, los promotores, que gestionaban antes el antiguo Kopas, han solicitado licencia de apertura al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.
Aún no hay fecha de inauguración. El proyecto está en exposición pública y aspectos como su impacto visual podrían concitar alegaciones negativas, pero la Autoridad Portuaria y los promotores esperan abrir en verano.
Retraso por seguridad
A finales del año pasado, con la obra terminada, Súgar emprendió una campaña en sus redes sociales para contratar personal, pero la apertura se topó con el freno administrativo del Ayuntamiento.
Los informes técnicos detectaron deficiencias importantes en materia de seguridad, entre ellas que la salida de emergencia no cumplía con los requisitos para el aforo previsto, lo que obligó a paralizar los preparativos de la inauguración.
El Ayuntamiento ha confirmado que el problema con la salida de emergencia está solventado y el proyecto tiene licencia de obras con verificación del cumplimiento de toda la normativa urbanística. Por eso los promotores han solicitado la licencia de apertura y se ha abierto el trámite de exposición pública.
Entre las mejoras implementadas en las vías de evacuación destacan nuevos ascensores que sustituyen a los antiguos, garantizando una salida y entrada de público fluida y segura, cumpliendo con la normativa de accesibilidad.
Un muro visible desde la calle
En el plano arquitectónico, la terraza presenta una particularidad que salta a la vista. Aunque el proyecto técnico original estipulaba que los muros laterales debían estar retranqueados dos metros para que el local no fuera visible desde la calle, finalmente no se ha aplicado dicho retranqueo. Como resultado, los paneles verticales son plenamente visibles desde la calzada, transformando el aspecto de la azotea y, por tanto, de todo el perímetro exterior del edificio.
La inversión supera el millón de euros y el espacio se divide en tres zonas musicales, un espacio para DJ y más de 330 metros cuadrados de ambientes ajardinados que combinan madera tropical y césped artificial.
El local ha apostado por un diseño envolvente que favorece el ahorro energético y un sistema de aislamiento acústico de última generación. Esto es importante por la cercanía del acuario, pues la música podría causar molestias a los animales.
Es, en definitiva, el gran balcón sobre el puerto que la Autoridad Portuaria quiere estrenar este mandato, justo al lado del parque urbano que han empezado a construir tras naufragar la gran intervención verde del proyecto Puerto-Ciudad.
