12 días. Es el tiempo que lleva el mundo en vilo con la vista puesta en Irán desde que Estados Unidos decidió bombardear —junto a Israel— el país islámico. Nadie se atreve aún a hablar de manera tajante sobre las posibles consecuencias que traerá el conflicto bélico. Ni siquiera el sector turístico canario, donde reina la cautela ante un panorama internacional incierto.
La semana pasada tuvo lugar la ITB de Berlín, una de las ferias más importantes donde confluyen tanto patronales como administraciones para dar a conocer sus destinos, crear sinergias y comentar sus principales preocupaciones. Allí, donde hubo movimiento entre los operadores, un tema fue protagonista en todos los corrillos: la guerra en Oriente Próximo.
Destinos del Mediterráneo
Una idea que sobrevolaba el ambiente era la posibilidad de desviar hacia el Mediterráno a visitantes que tienen programado viajar hasta Egipto o Turquía. Lugares como Italia, Grecia, Baleares y Málaga podrían recibir turistas —sobre todo de Alemania— en un momento donde la escalada de tensión ha puesto en jaque por completo a la movilidad internacional.
El Archipiélago se encuentra en un periodo del año clave y todo puede cambiar de un momento a otro. Dentro de unas semanas, con el adiós del invierno, la temporada alta de las Islas llegará a su fin —como cada año, no es ninguna sorpresa—. Por lo tanto, cabe la posibilidad de que se pueda notar un repunte. Eso sí, la probabilidad no es demasiado alta.
Trump y la incertidumbre
La existencia de otros destinos mediterráneos que se abren en plena primavera con la llegada del buen tiempo hacen que Canarias no tenga demasiadas opciones de aprovechar la situación. Ahora bien, empresarios e instituciones con las que se ha puesto en contacto Atlántico Hoy advierten que todavía es pronto para tener datos e información concreta.
Fuentes de Turismo de Gran Canaria apuntan que el tema se comentó mucho durante la ITB de Berlín y que el sector estaba inquieto con el asunto —en todas las conversaciones salía—. “La conclusión siempre era que con Donald Trump al frente cualquier cosa puede pasar”, afirman. Además, ponen sobre la mesa que es precipitado hablar de cifras en este momento.
Datos por mercados
O, dicho de otra forma, la verdadera radiografía llegará con los datos de marzo —o incluso de abril—. Resaltan también que Gran Canaria registró un enero y febrero positivos. En el primer mes del año, el número de visitantes aumentó el 10,1%, según cifras del ISTAC recogidas por Turismo de Islas Canarias —en el caso de los alemanes creció el 22,2%—.
Tenerife, por su parte —donde el principal mercado es el británico—, registró un aumento de turistas del Reino Unido del 9,1% y un crecimiento general del 8,1%. Además, la subida del Archipiélago en su conjunto fue del 7,1%. Llegados a este punto, la pregunta es: ¿y los empresarios? ¿Cómo perciben la situación la patronal?
"Un desastre"
José María Mañaricua, presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT) de la provincia de Las Palmas, pone el foco en la duración de la guerra. En declaraciones concedidas a este periódico, asegura que, mientras no se conozca cuándo finalizará, será difícil saber cuál será el devenir de la coyuntura económica en Europa.
El representante de la patronal sostiene que si el petróleo se dispara hasta los 150 dólares por barril o si parte de la industria alemana tuviera que parar como ocurrió con la guerra de Ucrania por los cortes de gas, todo podría volverse “un desastre”. “La inflación llegó a subir hasta un 10%”, dice. Añade que sería muy negativo en los países emisores de turistas.
Europa, "trasquilada"
La principal incertidumbre, apunta, está en cuánto se prolongue el conflicto y remarca que en ningún caso cabe hablar sobre efectos positivos para el turismo de las Islas. “No sabemos cómo va a incidir en el petróleo o el gas”, insiste. “Los expertos señalan que si la guerra durase meses podría haber un problema grave en la economía europea”, asevera.
“Lo deseable es que la guerra acabe pronto por razones humanitarias y por razones económicas para Europa, que puede salir trasquilada de esta guerra”, apostilla. Otro de los efectos podría ser para el bolsillo de los ciudadanos escandinavos, originarios de países donde dependen del gas para calentar sus casas, como mínimo, hasta los meses de abril o mayo.
"Es pronto"
El pasado mes de enero ocurrió algo curioso con este mercado —que no está vinculado a la guerra en Irán—: el número de visitantes nórdicos en Canarias cayó el 8,6% con respecto al mismo periodo de 2025. Es decir, se pasó de 197.160 personas en el primer mes del año pasado a las 180.204 registradas en los datos recabados hace apenas 60 días.
Sobre un posible desvío de turistas, Mañaricua relata que una vez llega la temporada de verano entran en la ecuación destinos como Italia, Grecia, Francia, Portugal o el Mediterráneo español porque “el clima es excelente y se abre el 100% de los hoteles en Baleares”. “Por lo tanto, dice, “hay mercados alternativos” que hacen competencia a las Islas.
Este medio se ha puesto en contacto también con Ashotel, la patronal turística en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, para recabar su punto de vista, pero han declinado la posibilidad de hacer una valoración porque "es pronto”.
