El mercado inmobiliario en Canarias ha cerrado 2025 con una nueva escalada de precios que consolida la tendencia alcista de los últimos ejercicios. Tanto en la provincia de Santa Cruz de Tenerife como en la de Las Palmas, la vivienda continúa encareciéndose a un ritmo que supera la media europea y sitúa al Archipiélago entre los territorios más dinámicos del país.
En el caso de Tenerife, el año finaliza con incrementos del 11,3% en los pisos y del 9,1 % en las casas. En la provincia de Las Palmas, las subidas alcanzan el 10,7% en pisos y el 11% en viviendas unifamiliares, según los datos recogidos en el Barómetro Inmobiliario Español correspondiente al cuarto trimestre de 2025.
Canarias, en la parte alta
El informe, elaborado por la plataforma europea RealAdvisor, sitúa el precio medio nacional en 2.573 euros por metro cuadrado, tras un incremento interanual del 11,9% y una subida acumulada del 32,2% en los últimos tres años. Un crecimiento que duplica el promedio de la Unión Europea, estimado en torno al 5,5%.
En el contexto estatal, Canarias compite con territorios como Baleares en intensidad de subida. En el segmento de casas, incluso supera el crecimiento registrado en el archipiélago balear, donde el aumento fue del 8,5%, aunque este último mantiene el precio por metro cuadrado más alto de España.
Demanda internacional
Uno de los factores determinantes en las Islas sigue siendo la demanda extranjera y turística, que sostiene el valor del metro cuadrado en zonas costeras y en municipios con alta proyección internacional.
Este fenómeno se percibe con claridad en el sur de Tenerife y en áreas turísticas de Gran Canaria, donde la presión compradora mantiene el mercado tensionado.
Más compraventas
El dinamismo del sector no solo se refleja en los precios. En 2025 se registraron en España 749.733 operaciones de compraventa, un 4,8% más que el año anterior y un 22% por encima de la media de la última década, según el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
Esta cifra supone el máximo de la etapa posterior a la crisis financiera de 2008, superando incluso los picos de 2021 y 2022. Canarias participa de esta tendencia, con un mercado activo impulsado por la estabilidad hipotecaria y el atractivo de la vivienda como activo refugio.
Factores que impulsan
Entre los elementos que explican este comportamiento destacan la estabilidad de los tipos de interés, una financiación más predecible, los saldos migratorios positivos y la escasez de obra nueva en las ubicaciones más demandadas.
En el caso de las Islas, la limitada disponibilidad de suelo urbanizable y la fuerte competencia por vivienda en áreas consolidadas contribuyen a sostener los precios al alza, especialmente en el área metropolitana de Santa Cruz-La Laguna y en municipios turísticos del sur.
Vivienda frente a inflación
En 2025, la revalorización de la vivienda ha superado claramente tanto la inflación (2,9%) como la TAE hipotecaria (2,8%), lo que ha reforzado la percepción del inmueble como inversión atractiva. El Banco Central Europeo proyecta para 2026 una inflación media cercana al 1,9% en la zona euro, lo que podría mantener el interés por el sector.
No obstante, la evolución futura dependerá de variables como la estabilidad del empleo, la continuidad de la demanda internacional y la respuesta de la oferta pública.
Retos en Canarias
Pese al buen comportamiento del mercado, el Archipiélago afronta desafíos significativos: el acceso a la vivienda para jóvenes y familias con rentas medias, la escasez de promociones asequibles y la necesidad de adaptar el parque inmobiliario a criterios de sostenibilidad.
El futuro Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, impulsado por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, pretende ampliar la oferta asequible, aunque su impacto dependerá del calendario de ejecución y del desarrollo normativo en cada comunidad autónoma.
Perspectivas 2026
De cara a 2026, el escenario apunta a un crecimiento más moderado, siempre que los tipos de interés se mantengan estables y no se produzcan alteraciones macroeconómicas relevantes. En Canarias, si la demanda extranjera continúa activa y la oferta sigue siendo limitada en zonas estratégicas, el mercado podría mantener una evolución al alza, aunque con diferencias entre islas y municipios.
El ejercicio 2025 confirma que la vivienda en Canarias sigue siendo uno de los motores económicos del Archipiélago, pero también plantea la necesidad de equilibrar desarrollo e inclusión para garantizar que el acceso a un hogar no se convierta en un desafío estructural para la población residente.
