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Imagen de un alumno en un curso Formación Profesional (FP). / EFE

El 69% de los españoles valora bien la FP, aunque persiste el estigma social

Un barómetro de CaixaBank Dualiza constata una percepción positiva mayoritaria, pero advierte de prejuicios culturales y falta de orientación

La Formación Profesional (FP) goza hoy de una imagen claramente positiva entre la ciudadanía, aunque sigue arrastrando prejuicios sociales, especialmente en determinados perfiles socioeconómicos. Así lo revela el Barómetro de la FP elaborado por CaixaBank Dualiza, que sitúa en el 68,7% el porcentaje de españoles que tienen una percepción muy o bastante positiva de estos estudios, frente a solo un 8% que mantiene una opinión negativa.

El estudio confirma que la FP se vincula mayoritariamente al acceso directo al mercado laboral. El 76% de los encuestados considera que facilita una inserción laboral rápida y el mismo porcentaje cree que contribuye al desarrollo profesional a largo plazo. Además, un 72% destaca su buena conexión con las necesidades reales de las empresas.

Sin embargo, el informe también señala asignaturas pendientes: solo el 51% cree que la FP permite acceder a empleos bien remunerados y apenas el 47% considera que prepara adecuadamente para emprender.

La percepción mejora notablemente entre quienes tienen contacto directo con la FP. El 74% de las personas que han cursado estos estudios y el 75% de quienes cuentan con familiares en FP la valoran de forma muy positiva. Entre los argumentos más citados destacan su carácter práctico, su alta empleabilidad y su papel como alternativa real en un contexto de sobrecualificación universitaria y escasez de perfiles técnicos.

Persisten los prejuicios

Pese a la valoración favorable, el barómetro detecta reticencias persistentes, especialmente entre personas con mayor nivel educativo y renta, que cuestionan su prestigio social, la calidad de la formación o los salarios asociados. El estudio confirma, además, un patrón recurrente: muchos reconocen que existen prejuicios hacia la FP, aunque los atribuyen a “la sociedad” y no a sí mismos.

La falta de orientación sigue siendo una de las principales debilidades del sistema. El 41% de la población considera insuficiente la información sobre FP y más de la mitad afirma no haber recibido nunca orientación específica. Los centros educativos se consolidan como la principal fuente de información, seguidos por la familia y los servicios públicos de empleo.

El informe clasifica a la población en cuatro grandes grupos: afines (28%), defensores convencidos; ambivalentes (41%), que reconocen su utilidad pero dudan de su prestigio; desinformados (22%); y detractores (9%), más ligados al prestigio universitario y con escaso contacto con la FP.

Un reto cultural y social

El presidente de CaixaBank y de la fundación CaixaBank Dualiza, Tomás Muniesa, subraya que estudios como este permiten “ser conscientes de que aún queda mucho trabajo por hacer para acabar con prejuicios que todavía perduran”, aunque destaca que ya se impone una opinión favorable mayoritaria que ve la FP como una vía directa al empleo.

El barómetro concluye que el estigma de la FP no es solo educativo, sino también cultural y social, y que su superación pasa por mejorar la orientación, reforzar su prestigio y consolidarla como una opción elegida, no de descarte, en el sistema formativo español.