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Imagen de la fábrica de Arehucas, en Gran Canaria / AREHUCAS

Arehucas, una marca canaria que crece sin perder sus raíces

La histórica destilería canaria combina tradición, sostenibilidad e innovación para consolidarse como una de las marcas más reconocidas del archipiélago tras más de 140 años de trayectoria

Hablar de Arehucas es hablar de una de esas marcas que forman parte de la memoria colectiva de Canarias. Una compañía que ha sabido mantenerse fiel a su origen, a su territorio y a su historia, pero que al mismo tiempo ha entendido que la tradición solo permanece viva cuando es capaz de evolucionar.

Con más de 140 años de trayectoria, Destilerías Arehucas es hoy una empresa de capital 100 % canario especializada en la elaboración de rones y licores de alta calidad. Referencias como Carta Oro o Carta Blanca forman parte del día a día de muchos consumidores, mientras que sus rones añejos responden a una demanda creciente de productos más premium y de mayor valor añadido. A ello se suma una amplia tradición en la elaboración de licores, entre los que destaca el ronmiel, una de las especialidades más representativas del archipiélago.

Más allá del ron

Pero el valor de Arehucas va más allá de sus productos. Su fuerza reside también en su capacidad para representar una forma de hacer empresa desde Canarias. Con arraigo, con visión de futuro y con un compromiso real con el entorno.

La compañía mantiene un vínculo profundo con el territorio, no solo desde el punto de vista económico, sino también social y cultural. Para muchos consumidores canarios, Arehucas no es simplemente una marca, sino un símbolo cercano, asociado a celebraciones, encuentros y momentos importantes de la vida en las islas.

Bodega de Arehucas. AH

Sostenibilidad e innovación

Ese componente emocional convive hoy con una apuesta clara por la sostenibilidad y la innovación. Arehucas trabaja con un modelo basado en la proximidad y el control del proceso productivo, desde el origen de la materia prima hasta el producto final.

En este sentido, la compañía cuenta con cultivo propio de caña de azúcar con certificación ecológica, una medida que refuerza su compromiso con el territorio y permite avanzar hacia prácticas más responsables.

La sostenibilidad también se refleja en otras decisiones concretas. La destilería ha incorporado placas solares en sus instalaciones, cuenta con una flota de vehículos eléctricos y trabaja con gestores autorizados para garantizar un tratamiento adecuado de residuos como vidrio, cartón o plástico.

Durante el proceso de zafra, además, aprovecha al máximo la materia prima, minimizando el desperdicio y fomentando un modelo de producción más eficiente.

Municipio de Arucas. AREHUCAS

Compromiso con las personas

Este compromiso no se limita al ámbito medioambiental. Arehucas entiende la sostenibilidad como un equilibrio entre el respeto al entorno, el bienestar de las personas y la viabilidad económica del proyecto a largo plazo.

Prueba de ello es la implantación de una jornada laboral de cuatro días, una medida orientada a mejorar la conciliación personal y familiar de sus empleados y que, al mismo tiempo, contribuye a reducir los desplazamientos al centro de trabajo.

Identidad canaria

En un mercado cada vez más competitivo, Arehucas demuestra que una marca local puede generar valor dentro y fuera de Canarias sin renunciar a su identidad.

Su historia es la de una empresa que ha crecido desde el archipiélago, que mantiene vivo un saber hacer transmitido de generación en generación y que sigue mirando al futuro con una propuesta basada en calidad, cercanía y autenticidad.

Porque Arehucas es mucho más que un ron. Es parte de la historia de Canarias, pero también de su presente y de su futuro. Una marca que evoluciona sin perder su esencia y que continúa demostrando que la innovación, cuando nace desde el territorio, puede convertirse en una poderosa forma de identidad.