El cáncer de cuello uterino se puede diagnosticar en etapas tempranas si se realizan revisiones ginecológicas. Uno de los principales retos de este cáncer es precisamente su diagnóstico precoz, ya que en fases iniciales puede tratarse con cirugía y tiene altas tasas de curación.
Cuando la lesión se manifiesta clínicamente, habitualmente el tumor se encuentra en estadios localmente avanzados, donde la cirugía ya no es una opción.
Diagnóstico precoz
En España se diagnostican cada año entre 2.000 y 2.500 casos de este tipo de cáncer, que afecta principalmente a mujeres de entre 30 y 50 años. A pesar de su carácter prevenible, todavía se detectan casos en fases avanzadas, en muchos casos por falta de seguimiento ginecológico.
El doctor José Antonio Pérez, jefe del Servicio de Ginecología del Hospital Quirónsalud Tenerife, subraya que en sus fases iniciales el cáncer de cérvix suele ser asintomático, lo que dificulta su detección sin controles periódicos.
Síntomas de alerta
Cuando el tumor comienza a manifestarse, el síntoma más frecuente es el sangrado vaginal anómalo, especialmente tras mantener relaciones sexuales. También pueden aparecer flujo persistente, en ocasiones con mal olor, o dolor pélvico.
Los especialistas insisten en que cualquier sangrado fuera de lo habitual debe ser motivo de consulta médica, aunque no siempre implique una patología grave.
Importancia del cribado
Las revisiones ginecológicas son la herramienta más eficaz para detectar lesiones en fases iniciales. El cribado mediante citología y pruebas del virus del papiloma humano (VPH) permite identificar alteraciones celulares antes de que evolucionen a cáncer.
Este tipo de controles facilita incluso detectar lesiones precancerosas y tratarlas de forma sencilla, evitando su progresión.
El cáncer de cuello uterino está directamente relacionado con el virus del papiloma humano (VPH), una infección muy frecuente de transmisión sexual. Aunque en la mayoría de los casos el organismo elimina el virus de forma natural, en algunas mujeres puede persistir y provocar cambios celulares.
Este proceso puede prolongarse entre 10 y 15 años, lo que ofrece una amplia ventana para la detección precoz si se realizan revisiones periódicas.
La vacunación frente al VPH ha supuesto un avance clave en la prevención de este tipo de cáncer. Actualmente se recomienda antes del inicio de las relaciones sexuales, aunque también puede ser beneficiosa en edades posteriores.
Según los especialistas, la vacuna puede prevenir hasta el 90% de los casos, especialmente si se combina con revisiones ginecológicas periódicas.
Red sanitaria
El grupo Quirónsalud cuenta en Canarias con varios centros hospitalarios y médicos, reforzando su presencia asistencial en el archipiélago.
La compañía, con más de 50.000 profesionales y más de 180 centros sanitarios, mantiene una apuesta por la investigación y la innovación en áreas como la oncología, la ginecología y otras especialidades médicas.
