Costa Cruceros ha dado un giro estratégico para redoblar su apuesta por Canarias en su programación de invierno 2026/2027.
Ante la incertidumbre en Oriente Medio por la guerra de EE UU e Israel contra Irán, la compañía del grupo Carnival ha decidido cancelar sus rutas en los Emiratos Árabes y reubicar el buque insignia Costa Smeralda en las Islas Canarias.
Este movimiento no solo refuerza el compromiso con el mercado canario, sino que supone un aumento significativo en la capacidad de pasajeros en la región, ofreciendo un barco de mayores dimensiones y prestaciones que el inicialmente previsto.
Oportunidad
El Smeralda, que está preparado para navegar con Gas Natural Licuado y es uno de los más avanzados de su flota, hizo escala el año pasado en Santa Cruz de Tenerife. Carnival tiene una de sus bases de operaciones en el puerto tinerfeño, pero es la prima vez que la compañía destinará un buque de esta categoría a realizar un tour fijo de siete días por Canarias y Madeira.
La decisión busca ofrecer a sus clientes una planificación libre de preocupaciones y riesgos para el próximo invierno. Como consecuencia del reajuste de la programación por la guerra, el Costa Pacifica, que originalmente iba a cubrir la ruta canaria, se trasladará al Mediterráneo Occidental tras pasar por dique seco, ofreciendo allí cruceros de siete días y rutas de larga duración por el sur de Europa y el norte de África.
Noches en Tenerife
El Costa Smeralda operará un nuevo itinerario de siete días que conectará de forma fluida Canarias con Madeira, explica la naviera en un comunicado. Por primera vez, el itinerario incluirá una pernoctación en Santa Cruz de Tenerife, permitiendo a los cruceristas explorar a fondo la isla antes de continuar hacia Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria.
Cada viaje se enriquecerá con los Sea Destinations, que son experiencias sensoriales en alta mar. Se trata de espectáculos inmersivos como el Canary Sea Darkest Spot, que consiste en apagar todas las luces del barco en el punto más oscuro del océano para disfrutar del cielo estrellado de las Islas, o el Atlantis Crest, con Paisajes sonoros y vibraciones profundas para evocar la mítica Atlántida sobre una montaña submarina.
Reservas y compensaciones
Los pasajeros afectados por la cancelación de los itinerarios en Oriente Medio podrán elegir cualquier otro crucero con una compensación a bordo de 200 euros por camarote, al tiempo que reservas del Costa Pacifica serán transferidas de forma automática al Costa Esmeralda, respetando las condiciones contratadas en los nuevos itinerarios por Canarias.
Toda la nueva programación, tanto para el Costa Smeralda en Canarias como para el Costa Pacifica en el Mediterráneo, estará disponible para reservas a partir de finales de marzo, añade la compañía.
La oferta de invierno se completará con el Costa Serena, que recorrerá Japón durante 11 días y dará dos vueltas al mundo, una de 66 días y otra de 139, desde Oceanía hasta las Bahamas, mientras que en el Caribe mantienen su presencia el Costa Fascinosa y el Costa Favolosa.
Otras navieras
Otros grandes del sector también han anunciado cambios que afectan a Canarias. Mediterranean Shipping Company, por ejemplo, ha decidido cancelar por completo la temporada del MSC World Europa en Oriente Medio, con escalas en Dubái, Abu Dabi y Doha, para evitar los riesgos derivados de la guerra en el Golfo Pérsico.
El nuevo destinó del buque más avanzado y grande de la compañía no será Canarias, sino las Antillas Francesas, donde operará rutas de 7 y 14 noches desde Martinica y Guadalupe. Para hacer hueco a este gigante en el Caribe, MSC ha movido al Seaview hacia Sudamérica (Brasil y Argentina), mientras que desplazara a Canarias el MSC Fantasia, con capacidad para 4.300 pasajeros.
MSC suele trabajar en las Islas con barcos más pequeños, como el Opera o el Musica, por lo que la llegada del Fantasia es toda un declaración de intenciones: introducirá en la ruta canaria el concepto MSC Yacht Club, un área de lujo exclusivo que hasta ahora no era habitual en los itinerarios fijos del archipiélago, con servicios más personales y elitistas, como si navegaras en un yate dentro de un crucero.
