La estadística de los cinco primeros meses de 2026 deja una lectura agridulce para la Autoridad Portuaria de Las Palmas (APLP). El tráfico total goza de buena salud al registrar 14.870.306 toneladas, con 284.072 toneladas más y un incremento del 1,95%, pero la cúpula del puerto no oculta su inquietud por el retroceso continuado de uno de sus pilares estratégicos: el suministro de combustible (bunkering), que acumula una caída interanual del 6,70% (1.083.023 toneladas frente a las 1.160.818 del año anterior).
"El bunkering es una actividad fundamental para el Puerto de Las Palmas, por eso estamos preocupados con el ligero descenso que acumulamos estos últimos meses", reconoce en un comunicado la presidenta, Beatriz Calzada.
Nada nuevo
El organismo asegura que lleva "meses" analizando las causas del descenso y señala de manera directa a Capitanía Marítima de Las Palmas, la cual exige mayores medidas de seguridad que Santa Cruz de Tenerife para operar en sus puertos.
La APLP atribuye la bajada a los episodios de mal tiempo y a esas mayores exigencias, pero la normativa a la que se refiere entró en vigor en abril de 2019 y es la misma para Algeciras o Barcelona. Es decir: desde hace siete años, y tras una moratoria de dos, sólo pueden operar gabarras con doble eje o motor en los puertos de Las Palmas.
El limbo de la gabarra
El retroceso del combustible se concentró en los meses de enero (-0,69%), marzo (-2,48%), abril (-7,27%) y mayo (-6,68%), con la única excepción de un respiro en febrero (+4,96%).
A pesar de que las normas son las mismas desde 2019, la APLP señala como factor desestabilizador a una gabarra de un solo eje. La embarcación realiza la carga de combustible en el Puerto de Las Palmas, pero Capitanía Marítima de esta provincia le prohíbe operar en sus aguas al exigir barcos dotados con doble eje por motivos de seguridad.
El conflicto surge porque Capitanía Marítima de Santa Cruz de Tenerife sí la considera segura para su puerto, lo que permite a la gabarra cambiar de isla y despachar el combustible allí, mejorando los datos estadísticos de la provincia tinerfeña.
“La explicación a la bajada de suministro de combustible parece encontrarse principalmente en una gabarra de un solo eje que no puede operar en nuestro puerto... Sin embargo, esta gabarra carga combustible en el Puerto de Las Palmas y lo suministra en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife, contabilizándose las toneladas allí y no aquí”, detalla Calzada.
Si esa carga se incluyera donde se origina, el Puerto de Las Palmas habría subido un 12,16% en bunkering, con 131.311 toneladas más, sumando en realidad 1.210.947 toneladas frente a las 1.079.636 que reflejan los registros actuales en el acumulado.
La APLP destaca que un total de 255.477 toneladas de combustible sufrieron idéntico desvío en 2025. De haber computado en Gran Canaria, Las Palmas habría cerrado el año pasado con un 10% más de volumen, rozando los 2.858.580 de toneladas totales de bunkering.
Radiografía del puerto
Pese al bache del combustible, el balance global se mantiene en terreno positivo gracias a la pujanza de otras actividades comerciales. A continuación, se analiza el comportamiento de los principales sectores económicos del puerto ordenados de mayor a menor relevancia y volumen en sus indicadores:
Logística
Se trata del sector que mueve más volumen de todo el puerto. La mercancía general contenerizada cayó ligeramente un 1,17% (6.313.062 toneladas), pero el movimiento de contenedores creció un 3,96% y sumó 620.622 unidades de TEUs en la provincia.
Si nos centramos sólo en el Puerto de Las Palmas, los contenedores suben un 4,10% (572.348 TEUs), consolidando su liderazgo en conectividad, aunque las toneladas de dicha mercancía bajaron un 1,37% (5.930.050 t).
Comercio entre islas
El transporte de mercancías en plataformas sobre ruedas (Ro-Ro) sigue mostrando una solidez intachable, síntoma del dinamismo del comercio en el archipiélago. El tráfico Ro-Ro creció un 3,15% (159.457 unidades) en el global, mientras que en volumen de toneladas el incremento alcanzó un 6,65% (2.473.404 toneladas).
En el Puerto de Las Palmas, este indicador fue aún más sobresaliente, anotándose una subida del 9,70% en toneladas (1.719.011 t) y un 5,23% en unidades (107.387).
Pasajeros y cruceros
El sector turístico y de movilidad civil presenta cifras récord con un crecimiento global del 4,38% (1.811.619 pasajeros totales frente a los 1.735.648 de 2025). Este avance se sostiene de forma exclusiva en el espectacular comportamiento de los cruceros, que subieron un 9,24%, compensando la caída del 5,82% en las líneas regulares de ferry.
Analizando el Puerto de Las Palmas, el aumento del pasaje general es del 5,44% (1.114.431 clientes), impulsado por un meteórico 15,03% de cruceristas, mientras que el pasaje de línea regular cayó un 4,81%.
Sector pesquero
La pesca industrial congelada es, sin duda, la gran sorpresa del año al registrar una expansión histórica en volumen. A nivel global se disparó un +59,50% hasta alcanzar las 154.591 toneladas.
En el Puerto de Las Palmas, la subida fue todavía mayor: un 61,07% de incremento para fijar 152.446 toneladas de capturas congeladas.
Por el contrario, la pesca fresca se mantiene como una actividad residual e íntimamente menor, con un comportamiento dispar: subió un 13,26% en el cómputo global de la provincia (alcanzando apenas 205 toneladas), pero se desplomó un 27,27% en el Puerto de Las Palmas, donde apenas se descargaron testimoniales ocho toneladas.
Comportamiento por islas y recintos
El crecimiento del 1,95% de la Autoridad Portuaria no se ha repartido de forma simétrica entre sus instalaciones. El Puerto de Salinetas lidera los incrementos relativos con una subida espectacular del 45,15% (315.514 toneladas), seguido por el Puerto de Arrecife (+3,61% y 844.015 t), el propio Puerto de Las Palmas (+1,20% y 12.906.722 t) y el Puerto de Puerto del Rosario (+0,88% y 695.636 t).
En el lado opuesto de la balanza, el Puerto de Arinaga es el único recinto que ve mermada su actividad global, anotándose una caída del 2,31% con 108.419 toneladas controladas.
