El Juzgado de lo Mercantil n.º 3 de Las Palmas de Gran Canaria ha dictado una sentencia que califica como culpable el concurso de acreedores de Tacsames S.L. La empresa es administrada desde 2017 por José Manuel Arnaiz Bra, expresidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas (APLP), entre otros cargos públicos a propuesta del Partido Popular (PP) en el Gobierno de Canarias.
La sociedad, antes de entrar en quiebra, se encargada de la explotación del centro de la tercera edad El Valle, en Las Palmas de Gran Canaria. La resolución señala a su administrador como la persona afectada por esta calificación, tal y como proponía la administradora concursal, Davinia Sánchez de la Cruz, designada para tramitar el procedimiento de insolvencia.
Opacidad y falta de rigor
El magistrado Guillermo Fernández García concluye que la gestión de la entidad no cumple con los estándares mínimos de transparencia y legalidad, sobre todo tras reclamarle a su responsable información esencial para determinar las causas de la quiebra.
Entre los motivos para fundamentar la culpabilidad destacan irregularidades contables relevantes, según recoge la sentencia. En concreto se detectaron discrepancias graves en las cuentas de 2019 y 2020: mientras que el Impuesto sobre Sociedades reflejaba un resultado, la contabilidad facilitada mostraba otro distinto.
Además, se contabilizaron 250.000 euros como pérdidas por créditos irrecuperables sin aportar documentación que justificara el origen o la realidad de esa deuda.
Robo
Otra anomalía que motiva la declaración de culpabilidad es el incumplimiento del deber de colaboración: El administrador no entregó el inventario de bienes ni la lista actualizada de acreedores requerida por el juzgado.
Arnaiz Bra alegó que el robo de unos ordenadores y el desahucio del edificio han impedido entregar la información reclamada, pero el magistrado considera que ha existido un comportamiento omisivo para obstaculizar la labor de la administración concursal.
La empresa tampoco ha depositado sus cuentas anuales en el Registro Mercantil en ningún ejercicio desde su constitución, lo que incluye los tres años anteriores a la declaración del concurso, los cuales son vitales para analizar las causas de la quiebra.
Una deuda de 546.000 euros
A pesar de que la administración concursal apreció una conducta negligente por continuar la actividad con deudas elevadas en una sociedad vinculada (Sames S.L.), Arnaiz no ha sido condenado a pagar las deudas de la empresa con su patrimonio personal.
La deuda total o déficit asciende a 546.367,11 euros. El motivo por el cual el juez ha rechazado la condena a la cobertura del déficit es más bien de carácter técnico, pues la administradora concursal no ha desarrollado "una imputación causal específica", y tampoco se han concretado las conductas que incrementaron el déficit de la compañía.
Dicho de forma más directa: hubo irregularidades y falta de colaboración, pero no se ha demostrado jurídicamente que esas acciones específicas fueran las que generaron o agravaron la deuda de medio millón de euros, requisito indispensable según la Ley Concursal para exigir dicha responsabilidad resarcitoria.
Sanciones impuestas
Aunque Arnaiz no tendrá que pagar la deuda con su bolsillo, la sentencia le impone dos años de inhabilitación para administrar bienes ajenos o representar a cualquier persona, así como la pérdida de cualquier derecho de cobro que pudiera tener frente a la masa del concurso o la propia empresa.
La sentencia, que lleva fecha del pasado tres de febrero, no es firme, contra ella cabe recurso de apelación en la Audiencia Provincial de Las Palmas.
Perfil público discreto
Desde que dejó el Gobierno de Canarias y la Autoridad Portuaria de Las Palmas, José Manuel Arnaiz ha tenido una proyección pública escasa o discreta. Se dejó ver, hace unos meses, en la presentación del libro Presidentes a pie de muelle, del periodista Manolo Vidal.
En la sombra, por su formación de ingeniero, también estuvo detrás de un proyecto presentado para hacerse con la ampliación y la adjudicación del Muelle Deportivo, pero fue finalmente rechazado.
En la actualidad está al frente o relacionado con media docena de empresas.