Loro Parque Fundación ha impulsado y financiado íntegramente una misión técnica en Cabo Verde para reforzar la capacidad de respuesta ante los varamientos de cetáceos en el archipiélago, uno de los fenómenos de conservación marina más recurrentes y menos visibles del Atlántico.
La actuación se ha centrado en Boa Vista, la isla donde en las últimas décadas se han registrado numerosos episodios de varamiento, incluidos eventos masivos de calderones tropicales (Globicephala macrorhynchus), y donde el propio trabajo de campo desarrollado previamente por el proyecto MARCET, impulsado por Loro Parque Fundación, permitió identificar la necesidad prioritaria de dotar a la isla de equipamiento y, sobre todo, de personal formado para actuar como primera línea de respuesta.
Misión
Con este diagnóstico, Loro Parque Fundación puso en marcha, en colaboración con el Instituto Universitario de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria (IUSA) de la universidad de Las Palmas de Gran Canaria y la organización local BIOS Cabo Verde, una misión que ha incluido la financiación de forma directa por la Fundación como han sido el desplazamiento del equipo docente del IUSA hasta Cabo Verde, la adquisición y donación de material especializado de rescate, y la organización de tres jornadas de formación en Boa Vista.
El presidente de Loro Parque Fundación, Christoph Kiessling, señaló que “detectamos el problema, lo documentamos sobre el terreno con el proyecto MARCET y decidimos actuar. No bastaba con entregar equipamiento, había que invertir en personas. Financiar el desplazamiento del equipo docente, el material de rescate y las jornadas de formación es nuestra forma de traducir el conocimiento científico en capacidad real sobre el terreno. Boa Vista y el resto de islas de Cabo Verde tendrán, a partir de ahora, una red de respuesta permanente que antes no existía”, añadió Kiessling.
Acción solidaria
La misión arrancó en la isla de Sal, donde el equipo aprovechó la escala para desarrollar una acción solidaria adicional como fue la entrega de material escolar y camisetas a centros educativos locales, gestionada a través de Project Biodiversity. Este primer contacto sirvió también para explorar futuras líneas de colaboración en proyectos de conservación de elasmobranquios, que ambas entidades ya habían desarrollado conjuntamente en el pasado.
Ya en Boa Vista, y con la coordinación de Carolina Oujo, directora de BIOS CV, el equipo coordinó la participación de administraciones públicas, organizaciones ambientales, cuerpos de emergencia y colectivos vinculados al medio marino. La celebración de las jornadas coincidió, además, con la V Conferencia de la Década del Océano en la isla, lo que multiplicó la visibilidad institucional del proyecto y congregó a numerosos profesionales de la conservación marina.
Jornadas
La primera jornada se celebró en el campamento de BIOS CV, en João Barrosa, y reunió a 48 integrantes de tres organizaciones conservacionistas: 15 de Fundação Tartaruga, 10 de CV Natura 2000 y 23 de BIOS CV, además de socorristas de la isla. Las dos jornadas siguientes tuvieron lugar en las instalaciones del Windclub François Guy, en Sal Rei, y llegaron a técnicos del Ministerio de Medio Ambiente, Acción Climática y Energía, miembros de la Policía Marítima, bomberos de Protección Civil del Ayuntamiento de Boa Vista, veterinarios, pescadores del programa Guardianes del Mar, clubes de deportes náuticos y surfistas.
Impartida por especialistas del IUSA, la formación combinó contenidos teóricos como fueron biología de los cetáceos, causas de los varamientos, valoración inicial de los animales, medidas de seguridad, junto con ejercicios prácticos de estabilización y manejo, diseñados para que, por primera vez, buena parte de los colectivos que intervienen en un varamiento entrenaran juntos bajo protocolos comunes.
Prácticas
El recurso más valorado de las jornadas prácticas fue el prototipo de delfín hinchable, aportado por Loro Parque Fundación. Su tamaño y peso permitieron reproducir con realismo las maniobras de aproximación, estabilización, traslado y reintroducción al mar, y su buena acogida ha llevado a BIOS Cabo Verde a plantear a Loro Parque Fundación la donación de un modelo permanente con el que poder seguir entrenando a lo largo del año.
“Trabajar codo con codo con pescadores, surfistas y cuerpos de emergencia es fundamental, porque son ellos quienes primero detectan un varamiento”, ha explicado Lara Martínez, técnico de conservación del Centro para la Supervivencia de Especies de la Macaronesia, que representó a Loro Parque Fundación durante la misión. “Estas formaciones les dan las herramientas y la confianza necesaria para actuar de forma segura, tanto para el animal como para ellos mismos, en los primeros y más críticos minutos de una emergencia. Esa rapidez es, muchas veces, lo que marca la diferencia entre la vida y la muerte de un animal”, añadió Martínez.
Equipamiento
Por otro lado, el equipamiento entregado por la Fundación incluye dos pontones de rescate, junto a material necesario para el rescate de pequeños cetáceos. Se trata de recursos que permitirán a BIOS CV mantener y estabilizar temporalmente a los ejemplares vivos que necesiten un periodo de recuperación antes de valorar su devolución al mar, y que quedan ya integrados en la capacidad permanente de respuesta de la isla.
Concluida la parte formativa, el equipo del IUSA y de Loro Parque Fundación acompañó también a los técnicos de BIOS Cabo Verde en su programa de seguimiento y protección de la tortuga boba (Caretta caretta), participando en la toma de medidas biométricas, la comprobación de identificación mediante microchip y la traslocación de puestas hacia zonas más seguras frente a la erosión costera. Esta actividad complementaria, aunque no estaba entre los objetivos iniciales de la misión, reforzó el intercambio de experiencias entre ambas organizaciones y amplió el alcance técnico del proyecto.
La actuación desarrollada en Boa Vista ha reunido, en un mismo programa formativo, a representantes de organizaciones conservacionistas, administraciones públicas, cuerpos de emergencia y usuarios habituales del medio marino, sentando las bases de una red de colaboración permanente capaz de afrontar de forma coordinada futuros episodios de varamiento. Con esta actuación, Loro Parque Fundación reafirma su compromiso con la conservación de la biodiversidad marina y demuestra que la financiación de equipamiento, la formación práctica y el fortalecimiento de las capacidades locales constituyen una estrategia replicable, que Loro Parque Fundación no descarta extender a otros territorios insulares como Canarias.
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