La historia de Loro Parque está estrechamente ligada a la figura de César Manrique, un vínculo que va más allá del arte y que resulta determinante para entender la evolución del espacio como referente ambiental en Canarias. Coincidiendo con el aniversario de su nacimiento, la institución pone en valor el papel del creador lanzaroteño en uno de los momentos más críticos de su trayectoria.
A comienzos de los años 80, el parque se enfrentó a una amenaza que podía comprometer su continuidad: un proyecto urbanístico que contemplaba la construcción de una carretera atravesando sus instalaciones, lo que implicaba la expropiación de parte de sus terrenos.
Fue entonces cuando el presidente de Loro Parque, Wolfgang Kiessling, recurrió a César Manrique, cuya intervención resultó clave. El artista lideró una acción pública con gran impacto mediático, movilizando a vecinos y generando una presión social que obligó a replantear el proyecto.
El resultado fue un acuerdo que permitió preservar el parque y garantizar su desarrollo futuro, en un episodio que marcó un antes y un después en su historia.
Una visión sostenible
Más allá de ese momento puntual, la influencia de Manrique se trasladó al modelo del propio parque. Su defensa de un desarrollo integrado con el entorno natural quedó reflejada en la concepción de Loro Parque, donde arquitectura, vegetación y paisaje funcionan como un todo.
Este enfoque conecta con otras obras emblemáticas del artista en Canarias, como Playa Jardín o el Lago Martiánez, y ha contribuido a consolidar la identidad de la llamada Embajada Animal.
El legado del artista sigue presente en las instalaciones del parque, donde una placa conmemorativa recuerda su contribución a los visitantes. Además, en 2019, con motivo del centenario de su nacimiento, se organizó una exposición de su obra en el Hotel Botánico como homenaje a su figura.
Con este reconocimiento, Loro Parque subraya que la intervención de César Manrique no solo permitió su continuidad, sino que ayudó a definir un modelo basado en la conservación, la educación y el respeto por la naturaleza, principios que siguen marcando su actividad en la actualidad.
