La UD Las Palmas ha anunciado este jueves un acuerdo estratégico hasta la temporada 2026/27 con DIGI, una alianza que va más allá de lo deportivo y que pone el foco sobre una de las compañías que más ha agitado el tablero económico de las telecomunicaciones en la última década. El operador, que ocupará el espacio bajo el dorsal que deja libre la marca 'Islas Canarias', es la filial del grupo multinacional DIGI Communications, un gigante de origen rumano que ha logrado romper el tradicional status quo del mercado español a base de una agresiva política de precios y una fuerte inversión en infraestructura propia.
La compañía, controlada por el empresario Zoltan Teszari, aterrizó en España en 2008 con un perfil muy bajo y un nicho de mercado muy específico: la comunidad rumana residente en el país. Sin embargo, su evolución en los últimos años ha sido exponencial.
De ser un Operador Móvil Virtual (OMV) enfocado en llamadas internacionales, ha pasado a convertirse en el cuarto operador nacional, desafiando la hegemonía de las marcas históricas (Movistar, Orange y Vodafone) gracias a un modelo de negocio basado en márgenes ajustados y la ausencia de promociones temporales.
El 'rey de la portabilidad'
El crecimiento de la empresa en territorio nacional se explica a través de las cifras de portabilidad. Mes tras mes, la compañía encabeza los registros de ganancia neta de líneas, tanto en telefonía móvil como en fija. Su estrategia se ha cimentado en desplegar su propia red de fibra óptica, denominada Fibra SMART, lo que le permite dejar de depender del alquiler de las redes de Telefónica en las zonas de mayor densidad de población y ofrecer tarifas disruptivas.
Este despliegue ha sido clave para su aterrizaje masivo en el Archipiélago. Según los datos actualizados tras la firma del acuerdo con la entidad amarilla, la compañía ya ha logrado conectar con su red propia a más de 250.000 hogares en la provincia de Las Palmas. Este dato refleja una inversión intensiva en obra civil y tecnología para poder comercializar su producto estrella, el PRO-DIGI, que ofrece hasta 10 Gbps de velocidad, posicionándose como el servicio más rápido a nivel residencial en el mercado actual.
Más de 180 empleados en Las Palmas
La expansión de la red de fibra implica necesariamente una estructura operativa física. Lejos del modelo puramente digital de otras 'low cost', la operadora ha tenido que muscular su plantilla para acometer las instalaciones. En la provincia de Las Palmas, la empresa cuenta ya con más de 180 empleados contratados directamente, una cifra que evidencia que su penetración en las Islas no es solo comercial, sino estructural.
Además de la fuerza laboral técnica, la compañía ha comenzado a establecer puntos de venta físicos exclusivos para reforzar su imagen de marca y atención al cliente. Actualmente, dispone de dos DIGI Stores en Gran Canaria, una situada en la capital y otra en el municipio de Telde. Esta visibilidad a pie de calle se complementa ahora con el patrocinio deportivo, una fórmula que la empresa ya ha utilizado con otros clubes de LaLiga para ganar notoriedad masiva.
El 'salvavidas financiero' de la UD
La entrada de este gigante de las telecomunicaciones en la camiseta de la UD Las Palmas llega en un momento crítico para la planificación financiera del club. El presidente Miguel Ángel Ramírez ha reconocido que la entidad necesitaba sustituir "en tiempo récord" el patrocinio de 'Islas Canarias'. El motivo es puramente regulatorio: el Gobierno de Canarias ha transformado su aportación de patrocinio a subvención, y la normativa de control económico de LaLiga no permite que las subvenciones computen para elevar el límite salarial de la plantilla.
Al firmar con una empresa privada como DIGI, el club recupera ese activo comercial para su masa salarial, permitiendo mayor margen de maniobra en el mercado de fichajes. El acuerdo, sellado en Barranco Seco ante la presencia de Daniel Campillo, Head of Marketing de la firma en España, garantiza la presencia del logo del operador en el primer equipo y el filial durante lo que resta de temporada y la siguiente, consolidando la marca rumana en el imaginario colectivo del consumidor canario.
